(PD).-La desastrosa gestión económica del Gobierno castiga a las familias y los parches del ministro Sebastián no ayudan a mejorar la situación. La subida del precio de los alimentos, de la luz, de los carburantes y las hipotecas, sin que el Ejecutivo palie la situación, empobrecen a los hogares españoles.
El barómetro de la familia ha arrojado datos claros sobre la situación que atraviesan las economías domésticas. La primera conclusión que aporta es que la hipoteca nos condiciona a la hora de ver la crisis. Así lo analiza Juan E. Pflüger, en La Nación.
Hipotecas
La subida continuada del Euribor (ha llegado al 5,4180%, el dato más alto de su historia) ha empobrecido a millones de hogares. Las perspectivas no son muy halagüeñas en la “situación de desaceleración económica acelerada“, que dice el Gobierno por no llamarlo crisis (cosas del marketing).
Como a perro flaco todo son pulgas, estas familias tienen que hacer frente a la subida que desde hace meses vacía los bolsillos.
El iluminado Sebastián
El ministro de Industria anunció recientemente la tarifa social, panacea socialista para solucionar los problemas. Como es propio de la progresía lo que conviene para solucionar la crisis es igualarnos a todos por abajo. Si sube el recibo de la luz la solución es que consumamos menos luz, así pagaremos menos.
Propone una tarifa eléctrica para hogares por debajo de los 3.000 vatios de potencia contratados. Como solamente se pueden contratar a los suministros de 1.100 en 1.100 vatios debemos contratar 2.200. Con eso podemos tener en nuestra casa, según la Unión de Consumidores Europeos, la lavadora, la nevera y cuatro bombillas.
Para poder tener lavaplatos y horno debemos subir a 5.500, si queremos calefacción y vitrocerámica 6.600, pero eso ya son lujos que un país gobernado por socialistas no se debe permitir.
La compra y la gasolina
O comemos y conducimos o cocinamos y alumbramos nuestras casas, pero todo a la vez, como hacíamos hace unos años no va a poder ser. La cartera se vacía y la subida vertiginosa del precio de la gasolina y los alimentos empeoran considerablemente la situación.
Según el Barómetro de la familia el 89% de los hogares se ven afectados mucho o bastante por el alza de los precios. En el caso de la gasolina es el 71% el que contesta en ese sentido.
Vamos, que si tenemos hipoteca, contratamos una tarifa eléctrica media (5.700 vatios es la media nacional), usamos el coche y tenemos la intención de comer, para no morirnos de hambre más que nada, lo llevamos claro para llegar a fin de mes. Las consecuencias ya se están viendo: el 53% de los que tienen hipoteca no podrán salir este año de vacaciones.

