¡Qué necesarios son los corrillos! Los actos oficiales por el día de la Constitución no dan chicha al personal. Todos los representantes políticos, invariablemente, mantienen un perfil institucional y no se salen de carril.
Sin embargo, ya en el momento de la copa y el canapé, los ánimos se relajan y se puede disfrutar de un momento como el que protagonizaron tres representantes con muy poco que ver, ideológicamente hablando.
Y es que habría quien pagase una auténtica fortuna por saber de qué hablaban y, sobre todo de qué se reían, Iván Espinosa de los Monteros (Vox), Pablo Iglesias, (Unidas Podemos) e Inés Arrimadas (Ciudadanos).
La estampa, qué duda cabe, está muy alejada de los rifirrafes que estamos acostumbrados a ver en las sesiones plenarias del Congreso de los Diputados y que seguramente se reproducirán con más crudeza en las próximas fechas cuando se cristalicen las intenciones de Pedro Sánchez de ser investido por comunistas, golpistas y filoterroristas.
Eso sí, la estampa de Pablo Iglesias departiendo con los políticos de Vox y Ciudadanos provocó la ira de Rufián, máxime tras las matizaciones del propio líder de Podemos:
Esta nochebuena en muchas familias habrá votantes de UP, de partidos independentistas, de VOX, del PSOE o de cualquier otro. Igual que en las cenas de trabajo o de la clase de la facultad. Y hablarán y se reirán. Eso no es una falta de coherencia política, sino condición humana pic.twitter.com/F9jnnW8sF2
— Pablo Iglesias (@Pablo_Iglesias_) December 6, 2019
Qué cobarde equiparar a quien está en una celda por sus ideas con tu compadreo de hoy con los dirigentes del partido que le pedían 75 años en el juicio que le llevo a dicha celda.
Y aún más cobarde cuando sabes que no se puede defender, ‘Vicepresidente’. https://t.co/aX3RkB04XH
— Gabriel Rufián (@gabrielrufian) December 6, 2019