Pedro Sánchez está de los nervios. Sabe a ciencia cierta que, aunque tenga cerrados los apoyos suficientes para ser investido, el panorama puede variar de aquí al próximo 7 de enero de 2020.
Y mucho más en política, donde él mismo es todo un experto en decir hoy una cosa y hacer mañana justo la contraria.
Por ello, no es de extrañar que temiendo alguna jugarreta de última hora, a Sánchez le haya sentado como un tiro la decisión del Partido Regionalista Cántabro de votar en contra del candidato del PSOE después de conocerse las pornográficas negociaciones con ERC.
Según cuenta ‘El Submarino’ de La Razón, el presidente en funciones entró en cólera ya no solo por el cambio de parecer del PRC, sino porque ni siquiera Miguel Ángel Revilla llamó a Sánchez para comunicarle ese giro.
Es más, de hecho el líder socialista llegó a plantear la posibilidad de tumbar el Gobierno de Cantabria retirando el apoyo del PSOE a los regionalistas cántabros.

