El presidente socialista de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, lo ha vuelto a hacer. Se auto calificó como “monaguillo de Sánchez” y no hay día en el que no demuestre que su reto es convertirse en algo más: en un clon de su líder nacional.
Mientras la portavoz de Sánchez, Isabel Rodríguez, dejaba caer el interés de Pedro Sánchez de asaltar a los medios de comunicación, planteando una autentica “okupación” de sus informativos, Emiliano García-Page, en firme competencia, anunciaba que se montaría un NO-DO en Castilla-La Mancha, con un nuevo canal de TV.
La preocupación de los dos socialistas es la misma: las malas perspectivas electorales que tienen el primero en el ámbito nacional y el segundo en Castilla-La Mancha. Ambos quieren mejorar su imagen de cara a las elecciones controlando a los medios de comunicación, coartando la libertad personal y profesional, y utilizando todas las instituciones y organismos públicos en su único beneficio. Para ambos, una vez más, el fin justifica los medios y manejan su gestión sin saber qué significa la palabra escrúpulo.
García-Page se monta un nuevo canal de TV sangrando a impuestos a los castellano manchegos.

Emiliano García-Page
En el caso de García-Page la decisión es aún más grave. En plena crisis económica, quiere poner otro canal de TV con más impuestos de los castellano manchegos. No le basta con haber incrementado el dinero público que se gasta en la televisión autonómica y pasar de los 48 millones que costaba en 2015 a los 60 millones que se gasta ahora: tras haber incrementado en más de 12 millones de euros quiere poner en marcha un nuevo canal.
El socialista manchego, con la misma frialdad y falta de empatía de Sánchez, hace este anuncio en una comunidad autónoma como Castilla-La Mancha que tiene los impuestos más altos, es la que tiene mayor inflación de toda España, la que tiene un mayor porcentaje de mujeres en paro, la segunda con mas deuda per cápita, la tercera con mayor tasa de fracaso educativo y abandono escolar temprano, y la región de España donde más tiempo tienen que esperar los pacientes para una intervención quirúrgica no urgente.
En definitiva, un ejemplo más de cómo gobernar de espaldas a las necesidades reales de los ciudadanos: García-Page demuestra que le da igual que las familias castellano manchegas no lleguen a fin de mes, que haya un elevadísimo fracaso escolar, que sufran una mala calidad en el servicio sanitario, que el paro sea una enorme preocupación para todos…
Page y Sánchez, Sánchez y Page: cómo utilizar los recursos públicos y sangrar a impuestos a los ciudadanos para un único objetivo personal: mantenerse en el poder.
