Iglesias y Bildu dicen al PSOE que lo pactado es derogar la reforma laboral y que eso firmaron con Lastra, por órden de Sánchez

España no merece tener como presidente del Gobierno a un mentiroso compulsivo

Sin ánimo alguno de caer en la melancolía, volvemos otra vez a la hemeroteca porque España no se merece tener como presidente a un tipo como Pedro Sánchez, quien auna en su persona ser el político mentiroso de Occidente y quizá el más inmoral. España no merece algo así.

Ni tampoco el vodevil que están protagonizando el presidente, sus vicepresidentes y amigos a cuenta de la anunciada, desmentida, matizada y enredada derogación de la reforma laboral.

El socialista Sánchez vuelve a hacer lo que dijo que nunca haría. En esta ocasión se trata de los acuerdos a los que ha llegado con EH Bildu para derogar la reforma laboral del Partido Popular.

En julio de 2019 el socialista aseguraba que ni el PSOE ni el PSN en Navarra pactaría con la formación vasca.

«Con Bildu no se acuerda nada», llegó a decir con tono severo, frase que repitió varias veces en tono desafiante.

«Le estoy diciendo que con Bildu no vamos a pactar. Si quiere lo digo cinco veces o veinte durante la entrevista. Con Bildu, se lo repito, no vamos a pactar».

Pablo Iglesias, que probablemente se tendrá que tragar sus palabras, ha ratificado este 21 de mayo de 2020, durante una entrevista en Catalunya Ràdio, que la reforma laboral aprobada por el PP en 2012 será derogada en su totalidad como alardeaban los proetarras de Bildu:

«En el acuerdo de Unidas Podemos con el PSOE no se habla de una derogación parcial: se habla de la derogación de la reforma laboral».

El líder podemita, a la sazón vicepresidente del Ejecutivo más inepto de Europa y un pretencioso de cuidado, ha subrayado que, por un lado, se trata de «un acuerdo de Gobierno», «un acuerdo de coalición» y, por otro, de «un acuerdo entre tres grupos parlamentarios –PSOE, Unidas Podemos y EH Bildu–» con la «firma manuscrita» de «tres responsables» de estos partidos.

Iglesias ha cargado contra CEOE y Cepyme después de que éstas expresaran su «rotundo» rechazo al citado acuerdo:

«Creo que a nadie le puede sorprender que la patronal quería un gobierno del PP y Vox. Es normal. Pero tienen que entender que hay algo que es la soberanía popular».

La portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, ha insistido también este jueves en RNE en que el PSOE no «ha rectificado» el acuerdo suscrito con su formación para derogar la reforma laboral de 2012, sino que sólo ha hecho una «matización terminológica».

La dirigente bildutarra ha destacado que «el acuerdo sigue vigente» y que «no es papel mojado»:

«Cuanto antes lo hagamos, mejor llegaremos a esa situación que se va a dar. Estamos en la antesala de una crisis brutal».

Este miércoles, el Ejecutivo socialcomunista y la formación proetarra firmaron a escondidas un documento, que se hacía público pasadas las 21:00 horas, para derogar «de manera íntegra» la reforma laboral de 2012. A medianoche, el PSOE matizaba señalando que «queda anulado» el primer punto del acuerdo, eliminando el término «íntegro».

LA VICEPRESIDENTA CALVIÑO VA A LA GUERRA

El rechazo frontal de la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, al acuerdo para derogar “de manera íntegra” la reforma laboral que a lo largo de este miércoles pactaron PSOE, Unidas Podemos y Bildu fue clave para el paso atrás que, ya a medianoche, anunciaron los socialistas.

La intervención de Calviño es un episodio más -especialmente relevante- de la rocambolesca historia de un pacto para derogar la reforma laboral del PP que no gustó ni a los sindicatos y que se produjo a espaldas de PNV y Cs, los partidos en los que Pedro Sánchez se apoyó para sacar adelante la quinta prórrogadel estado de alarma. Lejos de mostrarse molestos, las dos formaciones han optado este jueves por no dar por rotos los puentes con el presidente del Gobierno.

Para terminar de rizar el rizo -de momento- la controversia ha dado lugar a nuevas diferencias en el seno del Gobierno. Moncloa y ministerios socialistas aseguran que el pacto fue cosa de los grupos parlamentarios. Fuentes de Unidas Podemos aseguran que el Ejecutivo lo conocía, dada la «constante coordinación» que existe entre PSOE, Unidas Podemos y Gobierno.

El largo Pleno del Congreso que este miércoles aprobó una nueva prórroga quedó prácticamente dinamitado a última hora con el anuncio por parte de PSOE, Unidas Podemos y Bildu de un acuerdo que aseguraba que se derogaría de manera “íntegra” la reforma laboral de 2012, del PP. A cambio, Sánchez se aseguraba la abstención de los cinco diputados abertzales, por medio de un acuerdo que Ciudadanos y PNV desconocían. Al menos, así lo aseguran fuentes de Bildu.

Se trataba de lo que este jueves Bildu todavía celebra como “el primer acuerdo político alcanzado con el Gobierno de Madrid” al que «seguirán más”.

Sin embargo, tres horas después conocerse su firma quedó en papel mojado con la “nota aclaratoria” que casi a media noche difundió el PSOE.

“Anulaba” el primer punto del acuerdo -el de la derogación “de manera íntegra”- y lo sustituía por la ya conocida derogación de los aspectos más lesivos de la reforma laboral, que ya figuraba en el pacto de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos.

LOS PROETARRAS SACAN PECHO

Entre los dos mensajes -el acuerdo y el paso atrás de los socialistas- medió la intervención de Calviño. La vicepresidenta hizo ver que la derogación total no era posible, y menos en las actuales circunstancias, según indican fuentes del Gobierno, donde este jueves se insiste en desvincular el pacto con Bildu de Sánchez.

Por extraño que parezca, porque el presidente es secretario general del PSOE En parte del Ejecutivo -y también en la formación abertzale- reiteran sin embargo que el acuerdo “se fraguó en el marco parlamentario”, es decir, entre los grupos en el Congreso de Bildu, PSOE y Unidas Podemos.

Todo lo contrario a lo que apuntan fuentes del partido morado. «Adriana Lastra y Pablo Echenique, como portavoces de los dos grupos parlamentarios de gobierno, trabajan siempre en constante coordinación y en coordinación estrecha también con el Gobierno de España. Por supuesto que se informan mutuamente de los pasos que se van dando y, además, la relación personal es excelente».

ABALOS HACE EL RIDICULO

Lo que sí es seguro es que el pacto ha entrado este jueves de lleno en el Gobierno, donde ha creado una grieta más entre los dos socios.

El ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha defendido a primera hora en Onda Cero la rectificación que hizo Ferraz a media noche como una “aclaración respecto al escrito que firmaron los portavoces parlamentarios y eso es lo que cuenta».

Minutos antes, en Catalunya Radio, el vicepresidente segundo y líder de Podemos, Pablo Iglesias, aseguraba que la derogación será “íntegra”, tal y como figura en el documento que firmaron los portavoces del PSOE, Unidas Podemos y Bildu, Lastra, Echenique y Mertxe Aizpurúa. Esta última también ha asegurado esta mañana en RNE que se hará según lo firmado, precisamente lo que Calviño paralizó antes de medianoche.

La cuestión no quedará aquí. Fuentes del Gobierno apuntan a que Calviño participa este jueves en un acto de Cercle d’Economía, donde podría dejar clara su postura y con ella, se supone que también la de todo el Ejecutivo.

LA PATRONAL SE ENCIENDE

Tan secreto era el pacto que tampoco lo conocían los agentes sociales, responsables en buena medida de la negociación sobre legislación laboral.

No lo sabía la CEOE, que este jueves ha mostrado su enorme malestar. La organización empresarial ha tachado el acuerdo de «indignante» y una «irresponsabilidad». Tampoco sabían que algo así se estaba cocinando los sindicatos, CCOO y UGT. Como casi todo el mundo, ellos también se enteraron “por la prensa”.

Es más, fuentes de CCOO no ocultan su desacuerdo no solo con la manera en la que se cerró el acuerdo, sino sobre su contenido, es decir con la idea de derogar “íntegramente” la reforma laboral de 2012. “No tiene sentido, la derogación no funciona así, poner ahí en medio folio eso”. “Esto no hay por dónde cogerlo”, insisten.

CCOO se opone así también a un acuerdo que sería volver a la legislación laboral que había antes de la reforma de 2012. Lo que quieren es adaptarla “al siglo XXI”.

«Este es un acuerdo político, va en la línea de lo que habíamos planteado pero no viene a facilitar el desarrollo de las negociaciones», ha indicado por su parte este jueves el secretario general de UGT, Pepe Álvarez.

PNV y Cs, perfil bajo

Si un pacto secreto firmado por partidos de izquierda sobre legislación laboral que no gusta a los sindicatos y que tuvo una vida de tres horas por la intervención de la vicepresidenta de Asuntos Económicos no provoca suficiente perplejidad, a esto podría añadirse la actitud de la que este jueves han hecho gala dos partidos que, por cuestiones distintas, podrían sentirse agraviados por lo que ocurrió este miércoles en el Congreso.

El PNV y Cs votaron ‘sí’ este miércoles a la quinta prórroga antes de anunciarse el pacto. Este jueves, ambos han optado por mantener la calma y también los puentes con Sánchez, que quizá dentro de 15 días vuelva a reclamar su apoyo para aprobar una sexta prórroga del estado de alarma.

Fuentes del PNV aseguran este jueves que no hay enfado con el Gobierno por un pacto que, en plena precampaña electoral para las elecciones vascas, supone un punto a favor para Bildu. Al fin y al cabo, PNV ha votado siempre a favor de las prórrogas y Bildu no ha llegado más que a la abstención. De momento, los nacionalistas vascos están a la espera de saber exactamente qué se ha pactado con los abertzales y creen que es muy pronto para pronunciarse sobre qué pasará si Sánchez les pide su apoyo para volver a prolongar el estado de alarma.

Por su parte, Ciudadanos socorrió ayer por segunda vez al Gobierno al apoyar la prórroga. A pesar de que mientras el PSOE pactaba con Bildu, toda la crítica que ha saludo este jueves de la boca del portavoz naranja, Edmundo Bal, ha sido asegurar que «con Bildu no vamos ni a firmar una herencia».

Pero nada más. Ciudadanos sigue «muy satisfecho» porque su pacto con Sánchez «enfadó» este miércoles a ERC. Sobre futuras prórrogas, los naranjas irán decidiendo en función de que el presidente cumpla sus pactos con ellos.

BILDU Y ETA LA MISMA MIERDA

Al margen de las declaraciones de Ábalos, este jueves el PSOE ha decidido no dar más explicaciones sobre un asunto que es especialmente controvertido debido al último ataque al domicilio de la líder del PSE, Iodia Mendia, con pintadas y panfletos llamándola «asesina» por la huelga de hambre y sed del preso etarra Patxi Ruiz.

Al mismo tiempo que el Congreso debatía y votaba la quinta prórroga y PSOE y Bildu sellaban su acuerdo, Bildu se desmarcó en el ayuntamiento de Bilbao de una declaración para condenar los ataques en la vivienda de Mendia y su marido, el concejal bilbaino, Alfonso Gil.

 

 

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