José Cavero – Un año de la tragedia de Spanair


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Aquel otro 20 de agosto, hace exactamente un año, la dramática noticia se producía en Barajas. Empezó siendo un reguero de humo, y poco, los poco las emisoras de radio fueron proporcionándonos detalles y elevando la cifra de las víctimas hasta situarlas en 154 personas muertas. Poco a poco, a lo largo de esa jornada, y más aún en las siguientes, cuando hubo posibilidad de conocer el testimonio de los supervivientes y de cuantos acudieron al lugar de la tragedia, se fue componiendo un escenario de causas y efectos que, todavía hoy, no terminamos de conocer suficientemente.

La habilidad de algún superestratega de aquellos hechos nos ha situado en una vaga imagen sobre lo sucedido: el avión falló repetidas veces en su intento de emprender el vuelo, algunos de sus elementos de alarma no funcionaron adecuadamente, y sobre todo, estuvieron lejos de resultar eficaces las operaciones de salvamento del propio aeropuerto y hasta del ayuntamiento y comunidad de Madrid, todos reclamados en aquellas horas de horror. Las alarmas fueron tardías, la llegada de médicos y bomberos se hizo esperar mucho más de lo conveniente, las ambulancias salieron con retraso… Todo un cúmulo de desaciertos en unos momentos cruciales , de vida o muerte para muchos viajeros de aquel desafortunado vuelo a Canarias.

Luego, en los días siguientes, se centraron los debates en esos eventuales fallos técnicos del aparato, y hasta en la cuestión de las indemnizaciones a que tendrían derecho los supervivientes y los familiares de las víctimas.

De todo eso hace un año, y ha sido muy poco lo que se ha adelantado en este tiempo. Y sobre todo, lo que ha ido llegando a la opinión pública. Como por entonces, también ahora hay rumores permanentes de insuficiente «paz social» y estabilidad en la compañía aérea, que más de un vez se pensó que se le empujada a la quiebra tanto por esas inestabilidades internas como por las abultadas indemnizaciones que debería abonar. Pero, como hace un año, todavía ahora se filtran algunos elementos del Sumario del Caso: El lugar en que se produce el accidente está rodeado de vallas, y vadeado de un riachuelo al que terminan cayendo muchas víctimas. En resumidas cuentas, que tan sólo 18 personas sobrevivieron al accidente, y lo que resulta mucho más inexplicable todavía, que las causas definitivas del siniestro siguen siendo una incógnita, que la investigación está bloqueada y que seguimos sin conocer a los responsables de la tragedia: ¿la compañía fabricante por fallos de origen, la compañía Spanair por mal mantenimiento, las condiciones de un aeropuerto que no funcionó como debiera?

La comisión de investigación creada para aclarar tantas incógnitas debe hacer público su informe, ojalá que definitivo y convincente, la próxima semana. Pero se pone de relieve que un año después, la infraestructura de Barajas sigue siendo la misma…

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