Manuel del Rosal: «Una más sobre el cambio climático: Las vacas son culpables»

Manuel del Rosal: "Una más sobre el cambio climático: Las vacas son culpables"

Vivimos en un mundo terrible. Una mitad del planeta muere de hambre y la otra mitad de colesterol” Jesús Quintero, el loco de la colina

Según los expertos de la OMS, la vaca, la madre vaca, ese pacífico y sereno animal que acompaña al hombre desde hace milenios, tiene un porcentaje importante de culpa en el cambio climático.

La vaca ha sido desde siempre una factoría productora de carne, leche, mantequilla para nuestra alimentación; de piel para abrigarnos, vestirnos y calzarnos; de boñiga para la construcción y la producción de energía. Ahora los expertos de OMS han decidió que es nociva para el planeta, y lo es porque nosotros los hombres y mujeres comemos demasiada carne. Estos sesudos señores dicen que, entre el 21% y el 37% de las emanaciones de dióxido de carbono (CO2), óxido nitros (N2O) y metano (CH4), proviene de comer carne de vaca. Y mientras ellos se ponen ciegos de ternera gallega importándoles un bledo el cambio climático, nos aconsejan que comamos menos carne de vaca. Ciñéndonos a España, una experta ha dicho que cada español consume ¡40 kilos de carne al año! Y que, como recomienda la OMS, deberíamos reducir ese consumo a 20 kilos. Esta recomendación me recuerda aquello que sucedió en el régimen franquista cuando uno de sus ministros y llegado un momento a través del tiempo anunció en un mitin que el régimen, por fin, había logrado que cada español comiera un pollo al año. Uno de los asistentes al mitin levantó la mano y el ministro le dijo que hablara con toda tranquilidad: “Señor ministro – dijo – un h. de p. debe haber por ahí que se ha comido dos pollos, el suyo y el mío; porque yo no recuerdo haber comido un pollo este año, es que no recuerdo haberlo comido nunca” Yo puedo añadir que no he comido en toda mi vida 40 kilos de carne al año y en algunos años ni 40 ni nada. Debe ser que los 40 kilos que me pertenecen se los reparten entre esos expertos que, mientras pontifican para atajar el cambio climático, se ponen rojos como la carne que se meten entre pecho y espalda. La hipocresía a la que ha llegado este mundo “progresista” ha alcanzado cotas nunca conocidas. Y ahora es la vaca, la madre vaca, la culpable en parte de este cambio climático al que quieren poner freno ahora cuando han comprobado que también a ellos: políticos, financieros, empresarios, poderosos del mundo les va a afectar. Deben de haber recordado que cuando el Titanic se hundió, se hundieron todos sin distinción de clases. Es ahora, cuando tras muchos años de sudarles la polla a ellos y las ingles a ellas, se acuerdan – viendo cómo se acerca una posible catástrofe – de que se debe poner freno y para ello buscan culpables y mesías. Entre los culpables está la pobre vaca y entre los mesías está esa pobre niña a la que están utilizando todos, incluso sus padres, solo por sus intereses inconfesables. Y esto sería una anécdota si no fuera porque la sociedad actual es una sociedad donde imperan los mediocres y los estúpidos que todo lo creen con tal de que se lo vendan con palabras dulces y melifluas y en vuelto en papel transparente de colores…sobre todo de color verde.

NOTA: El menú servido en el IFEMA a los señores y señoras que viven opíparamente a costa del cambio climático y que se han embaulado en sus orondas barrigas, ha sido confeccionado por los hermanos Roca. ¿Afectará al cambio climático tan jugoso menú antes y después de ser ingerido?

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