Francisco Iglesias Carreño: «El traje nuevo»

Francisco Iglesias Carreño: "El traje nuevo"

Aquello que estábamos viendo en la pantalla estaba sucediendo en directo, sí lo del extremo oriente, lo seguimos en las noticias, como una información más, puede que tal vez una más entre muchas, desde la entonces, dada como aquilatada, cierta comodidad de nuestras estancias, al abrigo de la que entendíamos propia seguridad de nuestros ambientes de convivencia, y lo hacíamos en las horas punta de los informativos de TV, observando en nuestra relativa curiosidad, puede que, y a groso modo general, un tanto escépticos, el trajín en su deambular que llevaban los habitantes de aquella gran nación para prevenirse sanitariamente ante un ataque vírico y en la medida en que, tras sus muchos afanes, pudieran lograrlo.

Lo de agrupar informaciones y el aquel, tan ibérico, de `unir los cabos sueltos´, viene practicándose desde tiempo inmemorial, cual cotejo científico de prueba y error, como lo de recabar diferentes opiniones y/o posturas ante un asunto/hecho/tema concreto, que se hace muy útil para el contraste de pareceres y la dimerización de controversias, y además aquellas informaciones televisivas y/o en la red, parecían que aumentaban a cada paso, alumbrando posibles `rutas de la seda´ por doquier e imaginarios `marcopolianos viajes de feedback´, que podían poner la `tal situación y que, en un principio nebuloso, parecía tan lejana observablemente, en la entrada de las casas de todos los ciudadanos europeos´, así como de los espacios continentales del ancho mundo.

Fue una vertiginosa aproximación secuencial, en un ver y no ver, y siempre todos aquí pegados a la TV, que comenzamos a percibir esa sensación desagradable de proximidad, atengámonos a las noticias e imágenes de lo que estaba pasando ya en Irán, y que, en un `pis pas´, salto casi de inmediato, cuando ya observamos que las barbas de nuestros convecinos europeos se mojaban y que además, ¡ y a mayores ¡!, lo detectábamos todos en la Unión Europea, cuando aconteció impactantemente, como en un repelús y/o el trallido del espinazo, lo de Italia y ya la cosa pegó un giro copernicano y tomo un cariz de muy extrema preocupación y gravedad máxima.

Ahora ya se percibe que la `acomodación gaussiana´ de la pandemia ( en el insufrible, y reiteradamente televisivo, paso de su máximo) y sus, cual retumbos, posibles ecos, tras las imaginarias noticias que pudieron surgir -.- en aquellos momentos, de octubre 2019 (entre los días 18 al 27) -.- de los VII Juegos Mundiales Militares de Wuhan (de 11.000.000 habitantes), en los que participaron la estimada cifra de 9.603 deportistas militares, de un total de104 países, con 27 pruebas y 316 eventos -.-.y con los contra-ecos subsiguientes, ya ha situado estocásticamente la evolución de un proceso, al igual que acontece con otros muchos, y en la extrema gravedad que este, y de forma amplia, está presentando.

El aquel de la actualidad de cada día, y hasta de cada momento, en lo que hemos vivido cada ser humano hasta ahora, nos acercaba, en el antes inmediato de nuestras múltiples vivencias, y a `casi´ todos, a una situación escénica (entre presencial, ubicacional, circundante y proyectiva), en `casi´ todas nuestras actuaciones, para `casi´ todas nuestras comparecencias y abarcando todos `casi´ todos los ambientes. Teníamos, en ese antes que puede haber pasado a otros condicionantes, una forma de situarnos y/o tangenciarnos en todo el hecho interactivo integral -.- ya fuera personal, profesional y/o lúdico -.-, que nos revestía/cubría/abarcaba en una situación tal vez acomodaticia, puede que placentera, que nos agrupaba, ¡aun siendo todos distintos!, de forma `casi´ clónica.

Ya con amplia ostentabilidad percibimos y de repente, cuasi de sopetón, y puede que sin aviso previo (salvo otras fuentes y/o estancias contrastables), que hemos pasado -.- ¿o nos han hecho pasar? -.-, en manera impelida, hacia otra dimensionalidad espacial ambiental interpretativa/cognitiva/subjetiva del enfoque/ ajuste/valor en la ponderación/medida/contraste sobre nuestras consideraciones/estimaciones/evaluaciones, en `casi´ la totalidad de todas ellas y sin apenas dejar resquicios. Hemos dado un gran y tremendo salto, ¡visto está!, empujados `circunstancialmente, y en masivo bloque, con tal descoordinado paso, `al alimón´ de una universalidad impostada, posiblemente no consciente, ni por asomo, de la trascendencia, tal vez sin parangón alguno, de lo que pudiera estar y/o esconderse tras la raya del horizonte.

En esta nueva situación e improvisada dimensionalidad en la que aún convivimos, de esta más que acelerada actualidad, estamos todos sujetos a lo que ya `sí teníamos de antes´ y a lo que tendremos que tener -.- y también con el todos incorporado -.- a partir del ya del `ahora´. Vamos encaminados, ¡y todos!, a unos nuevos “EPI´s integrales” que pudieran reacondicionar toda la sociedad del inmediato más cercano y desde él hacia adelante, como posible (¿acaso única?) salvaguardia del futuro. Eso de lo de antes apenas ha servido como valladar protector ante lo que se nos ha venido encima y que, dicho sea de paso, por unas u otras cosas (léase: falta de previsiones, calculismo posibilista, indecisiones en la toma de medidas, desorganización, errores, menguanza de criterios sanitarios, escasez de protección de los equipos sanitarios, … ) nos ha arrollado con total evidencia.

Teníamos hasta ahora, dentro de una cierta placidez y/o seguridad, con acentuado dinamismo un amplio y dilatado conglomerado formal (con unos hábitats, unos usos y unos haceres, en unos ambientes muy tipificados), que nos era, en términos amplios, de muy excelente utilidad y provecho, tanto singular como grupal, en ese tiempo del que venimos -.- con ese poso adosado de carga múltiple de los procesos históricos-.- , pero que ahora observablemente precisan, en nuestro criterio, una adecuación, tal vez extraordiaria, en aras de la utilidad tangible, para esta novedad, ¡ muy grave novedad!, que estamos padeciendo y para posibles/probables/supuestas otras similares que, ¡ojalá no lleguen nunca!, pudieran aparecer sin que, como ha ocurrido con la presente, lo atisbemos y/o denotemos y aún a pesar de cualesquier posición tancredista que se pueda colegir.

Se trataría precautoriamente y con atención a los múltiples condicionantes, en nuestros ambientes varios y por todos los ciudadanos -.- desde la triple igualdad constitucional vigente: individuos, regiones y pueblos regionales, a data del 6-12-1978 -.-, de `revestirnos y orlarnos´ eficaz y adecuadamente para superar, armónica y conjuntadamente, y tal vez autodarnos una mayor garante fiabilidad, con suficiente holgura múltiple (mental, técnica, social, …), las nuevas e imprevistas contingencias que pudieran aparecer en el tiempo que inexorablemente vendrá y en la especular gama,¡ intrincada gama!, de las apreciaciones/situaciones/contextos que, tras la inicial sorpresa ( de extremo oriente o de donde fuera originaria), hemos tenido que padecer.

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