Fugitivo de la estulticia

Salvio Oliva
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Sr. Director:

Sucedio en Puigcerda, la capital de la bucolica comarca de La Cerdanya, en el pirineo de Gerona. Era el mes de enero del 2001. Hasta aquella fatidica fecha, yo gozaba de una existencia placida. Trabajaba por cuenta propia en la construccion, tenia una casa alquilada en la vecina Francia con vistas al valle , me ganaba aceptablemente bien la vida , tenia pocos amigos pero fieles, y gozaba , asi mismo de una aceptable reputacion. Sin duda mas de lo que se puede pedir. Todo se torcio sin previo aviso. Ese mes de enero tuve la mala fortuna de escoger una companyera de viage que no me convenia.

Ella habia aparecido por el lugar 6 meses antes, y era hija de una familia acomodada de la vecina comarca del Bergueda. Decian las malas lenguas que sus padres habian decidido abrir el establecimiento de interiorismo que ella regentaba, mas por alejarla de su antigua pareja – un tipo de dudosa reputacion que , segun decia ella, la maltrataba – que por aprovechar la bonanza economica de la zona, escogida como segunda residencia por la clase alta de Barcelona y otras comarcas de Catalunya, y en la que no es del todo extranyo poder toparse con alguna personalidad del ambito politico o de los medios de comunicacion.

Ahora, casi 8 anyos mas tarde, y con la introspeccion con la que el paso del tiempo tiene a bien obsequiarnos, me he dado cuenta que ni tan siquiera era amor lo que habia, si no vanidad autosatisfecha. La muchacha poseia una de las anatomias mas bien torneadas que yo habia visto en mi vida, anatomia esta que era objeto de deseo de casi bien todo el genero masculino de la comarca, sea por bien torneada, sea por novedosa, y principalmente –para que negarlo- por que por aquellos lares hay mas escasez que abundancia en lo que a la materia se refiere.

Por desgracia, y tal vez para compensar lo generoso de sus atributos fisicos, la naturaleza habia dotado a la muchacha de una endeble estabilidad emocional, y pronto pude darme cuenta del torbellino en el que habia yo caido, aunque me resistia a salir de el autoexcusandome en el hecho de que nadie es perfecto y soportar todos las salidas de tono y de contexto de aquella muchacha era el precio que habia que pagar para poder disfrutar de aquellas curvas que me tenian entre abducido y esclavizado, hasta que un buen dia del mes de agosto decidi sacudirme ese yugo.

A partir de ese momento, empezo mi desgracia. Me mude a vivir a casa de mi mejor amigo, Albert, y decidi intentar reconducir mi vida hasta el punto en que me encontraba antes de conocerla sin tener en cuenta que ella, acostumbrada hasta la fecha a someter con sus atributos a todo aquel que se habia cruzado en su camino, no me lo pondria tan facil. Y no lo hizo. En las semanas posteriors a mi toccata y fuga, la chica se empecino en convertirse en mi sombre, perseguirme por todos sitios, llorar por los rincones de aquel inmundo Puigcerda buscando consuelo y apoyo propio, y desacreditacion ajena –la mia-, y hacerme, en suma, imposible la existencia para que volviese de nuevo al lecho. No lo hice. Lo que si hice, fue trasladarme un buen dia a visitor a su progenitor para que este me pusiera en antecedentes, esto es, que me comunicase si la tendencia obsesiva de su hija era nueva o ya venia de tiempo atras, y una vez su padre me confirmo lo segundo, proponerle a este el siguiente ‘chantaje’ : Yo me comprometia a replantearme la convivencia con su hija a cambio que esta aceptase acudir a la consulta de un terapeuta para intentar reestablecer en lo posible su cada vez mas quebradiza psique. Aceptaron padre e hija.

Pero los terapeutas tambien hacen vacaciones, y el suyo no era una excepcion. Supongo que por esa causa – la desasistencia -, la muchacha volvio a la carga.

El 17 de agosto, harto de todo, iracundo y ebrio, decidi usar las llaves que tenia en mi poder de la que todavia era mi casa –por que el contrato estaba a mi nombre-, para acceder a esta, y aprovechando que mi ex estaba usando de terapeuta provisional a una ‘amiga’ y no se hallaba en el lugar en aquel momento, decidi cortar por lo sano, y de una vez por todas, aquella tormentosa relaccion que ya empezaba a sobrepasar mi capacidad de raciozinio, y le corte, usando unas tijeras, toda la ropa que ella poseia, sabedor del apego que le tenia a todo lo que habia ya destrozado. Y acto seguido me fui.

Si mi proposito era desembarazarme de auqella relaccion enfermiza, lo consegui, pero al mismo tiempo tambien consegui –como suele suceder-, adquirir nuevos problemas. La muchacha habia transformado –como tambien suele suceder- su desaforado amor en un no menos desaforado odio, y obviamente habia interpuesto denuncia. Ni tan siquiera espere a que la policia viniese a buscarme. Me presente directamente en comisaria, y alli permaneci, despues de prestar declaracion, en calidad de detenido.

Al dia siguiente, recuerdo que era un sabado, fui trasladado a dependencias judiciales, y una vez alli, la juez de guardia del juzgado n1 de Puigcerda, ordeno mi puesta en libertad despues de tomarme declaracion. Hasta ahi, todo normal. Lo que me sorprendio fue que una vez ya me levantaba para desalojar la sala, la Sra Juez, de nombre Nuria Rius i Pastor, y una buena persona de la cual mas adelante pude saber andaba metida en programas de atencion a diferentes toxicomanias, me comunicase lo que aqui ahora transcribo con las mismas palabras : Sr Oliva. La proxima vez, intente ud seleccionar mejor a su pareja. Ya una vez abandonado el lugar, el abogado que me atendio, Sr Joan Planella, para mas senya actual alcalde de la villa de Puigcerda y por aquellos entonces segundo del sr Joan Carretero que era quien ocupaba dicho cargo, me comunico a su vez que el consejo-advertencia de la Sra Juez venia sin duda propiciado por el espectaculo circense que habian montado mi ya ex-pareja y su sra madre con el proposito de influir en la decision de esta y que tomara en serio la posibilidad de encerrarme en prision para salvaguardar ya no solo a mi ex, si no al resto de la sociedad de los peligros que aquel animal al que se prestaba a tomar declaracion podia propinar.

Al poco tiempo, volvi a hablar con su progenitor, sin duda alguna la persona mas sensata de toda la familia. Me limite a pedirle disculpas y me ofreci a reestablecer en la medida que ello fuese posible, todo el ajuar que yo habia destrozado mediante la deposicion en cuenta bancaria de su valor monetario. Su sr Padre ni tan siquiera quiso tomar en cuenta mi proposicion, mas bien todo lo contrario. Era el quien me ofrecia dinero para que yo abandonase el lugar. No solo eso. Ante mi sorpresa, me amenazo de que, en caso me resistiera a su peticion, ‘ya encontraria el la manera de convencerme’. Mas adelante pude comprobar a que se referia…..

La primera decision que tome, habida cuenta de la tesitura en que me hallaba, fue finalizar un trabajo que estaba ejecutando para un promotor inmobiliario de la localidad de Llivia, y acto seguido desaparecer durante un periodo de un par de meses del lugar para poner un poco de tierra de por medio. Exactamente 900 kmts, los que separan la localidad de Pamplona de la de Finisterre, o, lo que es lo mismo, el Camino de Santiago. Alli conoci una chica Alemana con la que trabe una buena amistad, de nombre Kirsten, que una vez supo la situacion por la que yo atravesaba me aconsejo que abandonase la cerdanya e incluso se ofrecio albergarme en su casa de ella, en la ciudad de Hamburgo, y tambien a ayudarme a encauzarme laboralmente si finalmente decidia aceptar su invitacion.

Pasados estos 2 meses, regrese a la Cerdanya. Las aguas habian vuelto aparentemente a su cauce, y mi ex-pareja habia decidido retomar la relaccion con aquel tipo con el que estaba antes y que segun ella misma se habia encargado de propagar a los 4 vientos, la maltrataba. Me sorprendio hasta cierto punto el echo de que casi todo el mundo con quien me cruzaba, intentaba evitar hablar conmigo. A los pocos dias supe por que, por boca de mi amigo Albert. En los 2 meses que habia yo estado ausente, la muchacha se habia dedicado a vilipendiar en todo lo posible la poca buena reputacion que me quedaba. Por todo ello, y despues de reflexionarlo y sospesar pros y contras, llegue a la conclusion que lo mejor que podia hacer era aceptar la proposicion que tan generosamente me habia hecho mi amiga Kirsten. Solo habia un pero. Queria irme, y no volver. Pero no ya a la Cerdanya, si no, a ser possible a Catalunya, y con ese proposito, volvi a contactar con el padre de la victima para intentar convencerle de llegar a un acuerdo economico beneficioso para todas las partes, y de esta manera poder irme –que era lo que este buen hombre queria que hiciese-, y dejar todo el asunto zanjado. Hasta ahi bien. El problema, segun este buen hombre, era que su hija no queria atenderse a razones y exigia ya no solo justicia, si no tambien venganza, y que nadie era capaz de hacerla entrar en razon, por lo que me propuso que lo intentase yo mismo. Y fui tan imbecil que eso hice, sin pensar que la sra Juez habia dictado una orden de alejamiento de 50 mts, orden esta que quebrante, por que acudi al establecimiento de interiorismo que la chica regentaba sin darme cuenta de lo que este acto acabaria con el tiempo reportandome.

Cuando llegue, la muchacha atendia unos clientes, asi que le comunique que debia hablar con ella, pero que regresaria pasados 15 minutos, debido que en aquel instante estaba ocupada. Pasados estos 15 minutos, regrese, pero a diferencia de la vez anterior en que lo hice a pie, esta vez quise cerciorarme de que no habia nadie en el establecimiento y decidi pasar primero por delante en automobil, y si efectivamente mi ex ya estaba sola, aparcar y acudir a pie.

A la calle donde esta emplazado el negocio de mi ex, se accede despues de salvar una curva cerrada a la izquierda en el sentido de la marcha, pasada la qual hay una distancia de unos 20 metros, y ya nada mas salir de la citada curva adverti que habia un coche patrulla de los mossos alli estacionado. Evidentemente no era el mejor momento de visitarla, asi que segui circulando, sin tan siquiera mirar el establecimiento con animo de seguir adelante, y salir de alli intentando pasar desapercibido, como si la cosa no fuera conmigo ni que tan siquiera fuese por evitar tener que tratar otra vez con la policia autonomica catalana y tener que soportar otra vez el trato degradante que ya me dispensaron cuando estube detenido en el mes de agosto. Pero no lo consegui, por que al llegar a la altura del citado establecimiento pude ver por el rabillo del ojo que se dirigian hacia mi. En aquel momento, y en un acto irreflexivo, decidi hacer ver que no los habia visto, y salir de alli disparado. De alli, gire a izquierda hasta la calle Alfons I, atravese a toda velocidad los 100 metros que la separan de la carretera de Barcelona, descendi por esta hasta enlazar la avenida del Segre, y finalmente gire a la derecha, una vez descendida la avenida del segre y enlace con la antigua n-152. En ese punto, aproximadamente a un kilometro del lugar donde emprendi la huida, vi por el retrovisor que la pareja de agentes antes mencionados me seguian con los mecanismos de rigor accionados. Hice caso omiso, y continue la marcha hasta que 500 metros despues, justo antes de llegar a la circunvalacion que reparte la circulacion en distintos sentidos antes de abandonar Puigcerda, consiguieron adelantarme y hacer que me detuviese. En ese mismo instante, y mientras el agente que conducia –una chica de 20 y pocos – se apeaba del auto policial y se dirigia hacia mi con animo de detenerme, vi que en el sentido contrario de la circulacion no venia nadie, maniobre y segui huyendo con direccion a Francia, dejando a la citada agente con un palmo de narices y denostandome con la mirada. Ya no quisieron seguirme mas. En ese punto abandonaron la persecucion, y me fui a casa.

No le di mayor importancia. Supuse que recibiria una citacion judicial a mi domicilio para declarar de nuevo ante el juez, mas preocupado por el quebrantamiento de la medida cautelar que por la desbediencia a los mossos. Y como que supuse todo esto, al dia siguiente me dirigi a Puigcerda para atender unas gestiones, y a mediodia fui a tomar un vermouth a un bar de la centrica Plaza dels Herois. El mismo bar donde 5 minutos despues de entrar fui abordado por una pareja de los mossos de paisano que me instaron a acompanyarlos a la calle y, una vez en la calle, me arrestaron, me pusieron las esposas, y me trasladaron a dependencias policiales donde quede detenido sin saber a ciencia cierta de que se me acusaba.

Lo supe a eso de las 6 de la tarde, la hora en que llego mi abogado. Una vez mas el sr Planella. El cabo que redactaba el atestado me pregunto si no era cierto que en la calle Higini de Ribera, a la altura del numero 17, fui requerido a detenerme por 2 agentes de la policia autonomica y yo, lejos de detenerme, prosegui la marcha intentando atropellar a los agentes y poniendo en peligro la integridad fisica de estos. Quede de piedra. No podia creerlo. Recuerdo que mire al sr Planella y le pregunte si era una broma. El sr Planella, con el semblante muy serio me dijo : Espera , aun hay mas. Y habia mas. Mucho mas. En la calle Alfons I, y por causa de una congestion de trafico, me instaron nuevamente a que me detubiese, y yo volvi a intentar atropellarlos. Y asi una tercera vez, en la n-152. Y todavia habia mas. Firmaban la acusacion 8 agentes. Si, 8. No entendi nada. Le pregunte al sr Planella si el poligrafo se aceptaba como prueba. Por supuesto no se aceptaba. Como si no iban a ser capaces de cometer semejante animalada.

Al dia siguiente, sabado al igual que la vez anterior, fui trasladado al juzgado de Puigcerda para declarar ante el juez lo mismo que declare en comisaria : Que era todo inventado. Para dar algo de credibilidad a mi version de los echos, le pregunte al juez :

Que como podia ser que un tipo que ha intentado atropellar a media comisaria no haya sido arrestado en su domicilio cuando este, el domicilio, es conocido por los agentes de la policia.

Que como puede ser que un tipo que ha intentado atropellar a media comisaria, y al que no se le supone carencia intelectual alguna se vaya el dia siguiente a tomar el vermouth tan tranquilamente en un centrico bar de la localidad sin haber consultado previamente a su abogado.

Que como puede ser que si la calle Alfons I, una calle estrecha de sentido unico, con coches aparcados a ambos lados de la calle, estaba colapsada, nadie intente atropellar a un agente de la ley y seguir huyendo posteriormente, excepcion hecha de que el vehiculo utilizado para ello dispusira de alas, como no era el caso.

Y por ultimo, que como podia ser que un sujeto que acababa de intentar atropellar a media comisaria, y por lo tanto peligroso, todavia podia llevar colgando como llevaba en ese momento, una cruz de tamano considerable con su correspondiente cordel de 70 cmts de longitud con los que pudiera haber seguido atentando contra la policia por que en todo caso ya no hubiese venido de otro atentado mas. Y dicho esto, me descolgue la cruz que efectivamente llevaba colgada del cuello y la deposite alli, encima de la mesa, ante la sorpresa general de todos los que alli habian lo que le valio una reprimenda al cabo de los mossos que se encargaba de custodiarme por parte de la sr Juez.

Todavia tuve suerte. La sra Juez era, de nuevo, Nuria Rius. Ordeno mi puesta en libertad bajo condicion de firmar un apud-acta con frecuencia semanal en cualquier juzgado de ambito nacional, y al igual que hizo la primera vez, me volvio a dar otro consejo, este : Sr Oliva. Acepte mi consejo. Vayase de la comarca e, incluso, si puede, vayase de Catalunya. Casi nada.

Nada mas abandonar el juzgado, el sr Planella y yo nos fuimos a tomar un cafe. Mientras lo tomabamos el sr Planella me comunico que todo aquel asunto era muy extranyo y que era mas que probable que mi ex-pareja guardase relaccion con alguien del cuerpo polical. En ese momento se me hizo la luz, y recorde que la madre de esta hacia un tiempo, antes de que todo derivara como derivo, me habia comentado que guardaba intima amistad con un alto cargo de la policia autonomica catalana. En ese instante entendi a que se referia su marido cuando me comunico que ya encontraria el la manera de convencerme para que yo me fuera del lugar.

Y me fui. Por supuesto que me fui. Antes de irme, sin embargo, intente atar algun que otro cabo. Lo primero que hice fue prescindir de los servicios de Joan Planella. No es que lo considerase un mal tipo ni un mal abogado, sencillamente su posicion en la localidad –teniente de alcalde- y su posicion politica –ERC-, no bebeficiaban mis intereses. Tambien me vi obligado de prescindir de los servicios de un segundo abogado por que despues de estudiar mi dossier me comunico que lo unico que se podia hacer era intentar pactar con la fiscalia una rebaja de condena de ‘solo’ 2 anyos de los 4 y medio que este inicialmente pedia. Por fin, encontre un abogado, la letrada Ana Ma Fernandez- Llamazares, que me garantizo iba a luhar por mi absolucion. Y no dudo que lo hubiese hecho de no ser por que pocos meses antes de la celebracion del juicio desaparecio de escena. La causa, mayor a todas luces, el fallecimiento de su segundo hijo , al igual que el primero, fallecido poco tiempo antes, aquejado de una enfermedad de dificil diagnostico y aun mas dificil, si cabe, tratamiento : TLP Transtorno Limite de la Personalidad.

Quizas por todo este cumulo de desgracias, sospese, a mediados del anyo 2005, cambiar de aires. En ello estaba cuando un buen dia se me ocurrio irme otra vez al camino de Santiago para intentar aclarar las ideas.

Y en el camino de Santiago, despues de una serie de extranyas coincidencias, conoci a la que es mi actual pareja y madre de mi hijo. La historia de como la conoci, y lo que despues acontecio, es digna de escribir el libro que en la actualidad estoy escribiendo, tanto para salvar mi circunstancia como para dar a conocer al mundo una historia llena de coincidencias extranyas y una historia de amor del todo fuera de lo comun.

Me traslade a Quebec el mes de junio de 2005, y volvi a Catalunya el 5 de julio del mismo anyo con objeto de asistir, en calidad de acusado, a mi propio juicio.

Alli, en el pasillo que daba acceso a las diferentes puertas que a su vez daban acceso diferentes salas donde desalmados como yo reconocen o niegan sus injurias, encontre a los 8 agentes de la ley que se habian empecinado en arruinarme la vida. Tambien coincidi con el senyor Xavier Gracia, marido de Ana M Fdez-Llamazares y encargado de mi defensa todo y no estar al 100%100 de sus facultades fisicas ni psiquicas. Hay que comprenderlo, su situacion en esos momentos no era del todo la adecuada. Por todo ello, ni tan siquiera dude aceptar los 2 anyos que el fiscal tuvo a bien aceptar como condena en aquel preciso instante. Era realmente un mal menor. Ademas de la citada condena, se me condeno a pagar 18.000 euros entre multas e indemnizacion, y tramitamos con el Sr Gracia la manera de abonar dicha cantidad en plazos acordes con mi estatus economico en aquel momento. Una vez hecho esto, y aprovechando que mi vuelo de vuelta a Canada partia al dia siguiente, sin dar tiempo a que la lenta (si, lo siento, lenta) justicia espanyola tuviese tiempo de plasmar dicha condena en el sistema informatico, me di el piro de mi querida y al mismo tiempo denostada Catalunya con el convencimiento, el deseo y la certeza de no pisarla nunca jamas. Y en eso estamos.

Efectivamente, el 7 de julio de aquel anyo 2005, mi avion despego de aquel maldito pais, y desee no volver nunca mas. El viaje fue una autentica odisea. Unos terroristas ‘comme il faut’, unos desalmados de tomo y lomo, habian decidido ese mismo dia librar de las cargas de la hipoteca a un elevado numero de ciudadanos britanicos que no tenian culpa de nada ni sabian tan siquiera de su causa, colocando varios dispositivos de destruccion masiva en diferentes lugares repartidos por la red publica del transporte metropolitano de Londres, ciudad en la que mi vuelo hacia escala. Pero a pesar de todo ello, y despues de sortear los interrogatorios de la policia canadiense y de scotland yard, consegui embarcar, llegar a la ciudad de destino –Ottawa-, y que el departamento de inmigracion canadiense expedies en mi favor una ‘visa’ temporal de 6 meses en calidad de visitante Tiempo suficiente para asentarme y adaptarme al pais y a su idiosincrasia.

Llame regualrmente a mi abogado, pero no habia novedades. Ya se sabe, las cosas de palacio van despacio. Entemos en 2006 sin novedad alguna y con mi pareja embarazada de 3 meses. Paso el mes de enero, el de febrero, el de marzo y el da abril, y el sr Gracia no atendia a mis llamadas. Por fin, atendio a una de mis llamadas en el mes de mayo. Habia estado hospitalizado. Y mientras habia estado hospitalizado, el juzgado n1 de Girona, por causa de que yo no habia abonado el montante de las multas que me habian impuesto, por causa de que me hallaba en paradero desconocido y por causa de que ya tenia antecedentes por que le habia propinado un punyetazo al entonces secretario del ayuntamiento de Puigcerda, la misma persona que fue acusada mas adelante tanto por el sr Planella como por el Sr Carretero como pimplicada en una querella por corrupcion urbanistica (vaya tela), habia decidido emitir una orden de busqueda, captura e ingreso en centro penitenciario en contra de mi persona.

Por aquellas fechas, amen de que mi pareja ya estaba a punto de dar a luz, mi permiso de residencia en calidad de visitante ya hacia 4 meses que estaba expirada, y decidi permanecer en el pais de manera irregular y en economia sumergida. Eramos relativamente pobres pero viviamos bien. Ademas, careciamos de internet, y por lo tanto de iformacion, lo que todavia colaboraba mas, si cabe, a nuestra felicidad. No hay nada, nada, como vivir en la mas completa ignorancia.

No fue hasta el mes de julio de aquel anyo, con mi hijo ya en este mundo, que mi mujer me convencio para instalar en casa el PC y conectarlo a Internet. Al mismo tiempo, alguien de la conselleria de interior de la generalitat, emitia las imagenes grabadas en la comisaria de les corts con unas intenciones que todavia, a dia de hoy, no tengo del todo claras. Pero pese a todo ello, las imagenes estaban ahi, y no dejaban margen para la duda. Es bien cierto que el sujeto arrestado, de nombre Ruben, mostraba una actitud amenazante, provocadora y chulesca hacia los mossos d’esquadra. Pero no es menos cierto que estos, sin previo aviso, le propinaban una buena paliza como pago de su insumision. Las imagenes corrieron por todos los medios como la polvora.

La manifestacion posterior por miembros del cuerpo, pidiendo la dimision del conseller Saura no hicieron si no que coroborrar la impresion que las citadas imagenes ofrecian : No solo no se sentian incomodados por sus acciones, si no que, en la medida que ello fuera posible, querian seguir practicandolas en la mas absoluta impunidad.

A raiz de ello, empeze a estar preocupado por la salud democratica catalana. Lo normal, dada la situcion, hubiese sido que 5000 miembros honestos del cuerpo de policia catalan, se hubiesen manifestado a favor de que quien fuese, hubiese querido erradicar la practica de acciones indeseables por parte de agentes indeseables del cuerpo de la policia autonomica, y, a ser posible, expedientar a todo aquel sobre el que planeara cualquier sombra de duda. Pero no, no era el caso. Por incredible que parezca, o que deberia de parecer en cualquier democracia que se precie, los que se manifestaron clamban por una dignidad y una complicidad que se les habia negado.

A rio revuelto, ganancia de pescadores, reza el refran. Por ello, intente en vano dar a conocer mi circunstancia a los medios de comunicacion catalanes, ajeno, todavia, a la instrumentalizacion politica a la que estaban sometidos. Sin embargo, consegui que el por entonces diario independiente ‘el Punt’ (hoy en dia ya no es independiente, y por ende tampoco diario si no pregonero) publicara un articulo bajo el titulo ‘atrapat en la clandestinitat’, en su edicion del domingo 15 de julio del anyo 2006. Ni que decir tiene que no consegui repercusion politica alguna, pero como poco si habia conseguido que alrededor de 100.000 catalanes, sobretodo de la provincia de Gerona, entre lectores y amigos de lectores, supieran de mi circunstancia que algun dia, Dios no lo quiera, y con esta policia, bien pudiera ser la suya.

A partir de ahi, calma chicha. La deontologia del cuerpo ya estaba en entredicho, y, por tanto, todas sus actuaciones mas o menos reprobables –que no han sido pocas-, han copado portadas con cierta asiduidad, si bien es cierto que ninguno de estos sucesos, excepcion hecha de casos como el ‘rosebud’, o la muerte de un ezquizofrenico que todavia no ha sido juzgada, ha tenido especial resonancia. Era cuestion de esperar.

Y espere hasta el mes de octubre del presente, cuando consegui ser entrevistado por el periodista Albert Castillon en su programa de radio ‘la ciutat de tots’. El sr Castillon termino la entrevista comunicandome a mi y a sus oyentes en antena que iba a investigar el caso. A estas alturas, 2 meses mas tarde, empiezo a temer que su promesa era mas un acto para satisfacer a su audiencia y ya de paso su ego personal que no para satisfacer mi sed de justicia, por que, no solo no he sabido nada mas de el, si no que ademas he podido comprobar que todos los correos electronicos que habiamos intercambiado se han perdido en alguna otra dimension, que haberlas haylas. No importa. El hecho de que Castillon se hubiese atrevido a entrevistarme me animo a intensificar mi particular rastreo en la red en busca de alguien con animo de torpedear la linea de flotacion del oasis catalan. Y lo encontre, no fue dificil. En un momento de inspiracion se me ocurrio que, tal como actuaban los mossos, quizas algun periodista tambien habia sido victima de sus iras, y de su manera habitual de desahogarlas, asi que inserte en google las palabras clave, y encontre el nombre de el siguiente destinatario de mis misivas : Xavier Rius, director de ‘e-noticies’.

Efectivamente, el citado diario digital publicaba en primera plana – cosa que desde estas lineas les agradezco- un reportage sobre mi abyecta circunstancia y penosa situacion. Casi simultaneamente, aparecia la famosa noticia de la juez sorprendida conduciendo con un par de copas de mas – a instancias del alcoholimetro -, y las ‘amenazas’ de esta a los agentes : Yo me salto a menudo el procedimiento por uds y me creo todas sus historias. No esta mal. La sra juez, en ese preciso instante, acababa de transformar lo que siempre ha sido un secreto a voces en un secreto desvelado. Ademas, no se a ciencia cierta si por casualidad, o por que el avispado sr Rius asi lo dispuso, el diario ‘e-noticies’ tuvo a bien situar la noticia de la sra Juez y su circunstancia, al lado, precisamente, de una de esas historias que habia que creerse por el bien de la confraternidad : la mia.

A los pocos dias, saltaba la noticia que yo habia estando esperando durante estos 7 anyos. La audiencia daba por probado que 3 agentes de la policia autonomica catalana habian torturado a un detenido y los condenaba a pena de prision. Al dia siguiente, jueces y consellers aireaban sus diferencias en la prensa sin tapujos. La brunete mediatica catalana se atrevia a cuestionar la sentencia, la consellera Tura, lejos de defender el departamento que capitanea tambien se permitia el lujo de, valga la rebundancia, ponerlo en tela de juicio, y todo el oasis catalan se planteaba si era licito dar mas credibilidad a la acusacion de un chorizo que a la tan ‘nostrada’ policia, como si el echo de que la victima tubiese antecedentes mereciese otra credibilidad, y ya de paso quedar todo el mundo retratado por que con ese acto –recordar que la victima era un vulgar ‘chorizo’- no hacian si no desvelar otro secreto a voces : Que en Catalunya los derechos de cualquier procesado varian dependiendo de la calidad, la procedencia, el color, la raza, el idioma –Hay! El idioma- y sobre todo, las relacciones del mismo. No es ninguna novedad, por supuesto. La novedad consiste en reconocerlo sin reparos como se ha hecho. El oasis catalan transformado en patio de colegio. En esplai. Abiertamente, sin escrupulos. Triste, muy triste.

He venido siguiendo con especial atencion toda la transformacion –por que esa es la impresion que he tenido- de la politica catalana especialmente de un tiempo a esta parte. Y ademas lo he hecho desde Canada, un pais donde las leyes son casi bien inquebrantables y la democracia goza de muy buena saludt. Evidentemente no he podido si no comparar un pais y otro. Dare solo un ejemplo : Hace cosa de un anyo, el ministro de defensa canadiense dimitio de su cargo, por que se habia descuidado un maletin con informacion referente a Afganistan, donde el pais tiene tropas enviadas. La informacion, parece ser, no era muy relevante. El problema estaba en donde lo habia olvidado; en casa de su amante. Y el problema de la amante era que, tiempo atras, habia tenido cierta relaccion con los ‘hell angels’, una banda criminal dedicada en mayor parte a asuntos de narcotrafico. El primer ministro, Steven Harper, acepto su dimision sin pestanyear. El resto de la politica canadiense, con este referente, ya pueden uds imaginar, no me extendere mas.

En Catalunya la cosa no funciona asi. La clase dirigente es sorprendida elaborando informes de dudosa utilidad, por mor de beneficiar a unos amiguetes que algun dia, por que nunca se sabe, pueden pasar de beneficiados a beneficiosos. Es innegable que el seguimiento de conchas brillantes puede llegar a ser apasionante. Tanto como perfectamente prescindible.

Todas estas noticias provienen, sin duda, de Madrid. No hay problema. Se teje un cordon sanitario y se corta el umbilical. Toma CAC. Ya lo hacia Napoleon. Manejar la informacion es un metodo infalible de llevar las riendas del asno catalan. El problema es que Napoleon, que era mas puta que bonito, lo hacia con tanta maestria que nadie se daba cuenta. Una gran diferencia.

Por ultimo el seguimiento de conchas brillantes –que al final resultara de alguna utilidad- camino de Leichestein del sr Padre de Artur Mas, y el alarido inmaduro del diputado Tarda. – ahi va la hostia- previa transmutacion genetica en cachorro independentista. Creo que bien se podria atribuir a una regresion mas que al talante primitivo del sujeto en cuestion. Sus explicaciones a posteriori no han hecho si no que empeorar todavia mas su credibilidad, por que ni tan siquiera se molesto en documentarse previamente, y situo su grito de Guerra en una epoca en la que o bien no reinaban los borbones, o bien no habia republica. Y lo peor del caso es que su monumental cagada, lejos de perjudicar los intereses del ‘Carod Team’, todavia conseguira incrementar la filiacion a este.

Por todo ello que han podido uds leer, me reafirmo mas si cabe en mi posicion. No pienso volver a Catalunya. Pero algo hemos avanzado. Hace ya 4 anyos huia de la justicia. Hoy, con la condena casi prescrita, he decidido huir de la Catalana estulticia.

No se si conseguire que se me haga justicia. Es dificil, hay demasiada gente implicada y yo no dispongo de medios. Lo que si se es que visto desde fuera el oasis catalan cada vez da mas grima y mas pena. Y me apena por que, mal que a muchos despues de leer este articulo les pese, es mi tierra. Srs Carod, Saura, Montilla, Tura, Nadal…. El chorizo soy yo.

Salvio Oliva.

Coda : Mi abuelo paterno, Juan Oliva, presto servicio de escolta al presidente de la Generalitat en calidad de Mosso d’esquadra hasta que la guerra civil estallo. No llegue a conocerlo, pero segun todos las referencias que me han dado, era un hombre de bien.

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