Los muertos, señor Sánchez, son de todos,
Los suyos desde luego, y los míos,
Puesto que la sangre corrió a ríos
Hasta los más recónditos recodos
De uno y otro bando … Sus acomodos
De unos sí y otros no, tiene los bríos
De la revancha, con sus desafíos
A paz, pactada de otros modos;
Su Memoria Democrática tiene
Todos los ingredientes necesarios
Para que le sirvan de aperitivo
En su última cena, pues le viene
De puta suerte que, con sus sicarios
Tocando a muerte, … ¡siga usted vivo!.

