Este lunes, 3 de febrero de 2014, Almudena Grandes publica en El País una columna titulada ‘Comprensión’ en la que arranca diciendo:
A los españoles de mi edad nadie tiene que recordarnos lo que fue ETA. Crecimos, vivimos, maduramos bajo la sanguinaria sombra del terrorismo. Por eso me resulta tan difícil escribir esta columna.
Añade que:
La derogación de la doctrina Parot deja de ser una cuestión técnica sobre los límites de la retroactividad de una ley, para convertirse en una ofensa intolerable y una señal inequívoca de complicidad con los asesinos. Hasta ahí, el PP se lo tiene muy bien empleado.
Y concluye:
Que el PP se rompa por la derecha no deja de ser un rasgo de normalidad, que nos homologa con el resto de los países de la UE

