Contaban con los dedos anteayer;
al no haber mucho, se iban apañando;
los cálculos se fueron complicando…
La Ciencia no tardó en aparecer.
Quedaba atrás el ignorante ayer;
diversos artilugios fue inventando;
ahora, un par de teclas apretando,
ya no es posible, errores, cometer.
Pues ni por esas, que hay mucho animal
mejor, decir, perverso timador,
ni aproximado da con el total.
¿Cómo manejará el ordenador?
Buscando, en su indecencia, hacer el mal
lo que hace, finalmente, es el peor.
A la hora de Ministra designar,
¿Es mucho pedir que sepa contar?
