EComo el principiante que en su soberbia nunca lo creyó ser, volveré a perder tiempo escarbando en las páginas del pasado, tratando de averiguar, cuándo me equivoqué por primera vez; como si ello fuese a corregir el libro de mi vida, sustituyendo lo habido, por lo que pudo ser y no fue.
Y es que ahora, como ayer, ingenuo y petulante, sigo buscando respuestas que sé que no encontraré, y que, aunque las encontrase, ¿total para qué?, si en el fondo no las quiero conocer, tal vez por ser el eterno debutante que antes de aprender a andar, como un loco comenzó a correr, tratando de escapar de toda la fastidiosa carga que conlleva, la soporífera conjugación del verbo crecer.
Pero si algún día desvarío, y traiciono todo lo que constituyó mi raro y antisocial modo de ser…; si algún día, gaga perdido, me apunto a clases de baile para ´maduros´, por favor os pido que me peguéis un tiro.
Desde la otra vida, os lo agradeceré.

