Hay días que me dedico a releer publicaciones pasadas, en Facebook.
Y es entonces cuando veo que personas que nunca faltaban, a la cita diaria en mi muro, hace mucho tiempo que no sé de ellas.
Siento curiosidad y entro en su página, para saber cómo se encuentran.
Hoy ha sido uno de esos días. He entrado en el FB de una leal amiga, de la que hace años que no sé nada, y he leído su última publicación:
«VIAJO A TRAVÉS DE LA ETERNIDAD
Hoy es un emocionante día de tu vida. Estás viviendo una maravillosa aventura, nunca volverás a pasar por esta misma experiencia.
No hay un comienzo ni un final. La vida jamás se estanca, cada momento es siempre nuevo y fresco.
Cada final es un nuevo punto de partida…»
Espeluznante. Después de esas líneas, ya no volvió a publicar nada.
La fecha: 12 de enero de 2021, cuando España se encontraba en plena tercera ola de la maldita ´plandemia´ y sus pinchazos a destajo.
Algún día sabremos cuántos cayeron de verdad, porque la historia que hoy cuento se repite demasiado, como para callar y dejarlo pasar.
La pregunta que hoy me hago es si para las élites de la escuadra y el compás, ya ha sido suficiente, o aún sobramos más.

