ESPERPENTO EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Tortilla, jamón y vino tinto: el ‘desayuno español’ con el que Ana Pastor agasajó a los golpistas

Tortilla, jamón y vino tinto: el 'desayuno español' con el que Ana Pastor agasajó a los golpistas

Vistas la cosas con cierta perspectiva, sin pasíón o trazo grueso, resulta más que evidente que lo único que les faltó en el Congreso de los Diputados a los políticos independentistas presos por intentar un golpe de estado contra España, fue un masaje tailandés con eso que eufemísticamente se denomina ‘final feliz‘ (De escarnio en escarnio hasta el oprobio final: Batet retrasa hasta después del 26-M la suspensión de los golpistas ).

A falta de atenciones eróticas y sexuales, los procesados por el Tribunal Supremo y encarcelados ahora en la prisión de Soto del Real, tuvieron de todo, desde los prohibidos teléfonos móviles a permiso para despotricar en el juramento, pasando por abarzos de sus compinches a aplusos de los de Podemos, pasando por besos de colegas a efusivos saludos de presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (Antonio Burgos desvela porque hay ‘golpistas’ presos sentados en el Congreso de los Diputados).

Y además, comida y bebida fuera de programa y cuenta del sufrido contribuyente español al que alguno de ellos considera ‘bestia de raza inferior’ (TVE cita a los golpistas como «presos políticos» y Ana Pastor les agasaja con un desayuno).

Tortilla española, jamón y vino tinto: estos eran los manjares que componían el desayuno que se zamparon Oriol Junqueras, Josep Rull, Jordi Turull y Jordi Sànchez, los presos del ‘procés’, el pasado martes en el Congreso durante la sesión que daba inicio a la XIII Legislatura (El jarabe democrático de Rafa Hernando y los de VOX a los golpistas tiene a los ‘indepes’ lloriqueando por las televisiones ).

Este desayuno, compuesto puramente de productos españoles, fue cortesía de la política del PP, Ana Pastor, en aquellos momentos presidenta del Congreso, cargo que ahora ocupa la socialista Meritxell Batet.

Como recoge Felipe Rodríguez en Informalia, los presos catalanes llegaron al Congreso en torno a las nueve y media de la mañana, procedentes de la cárcel de Soto Del Real, y fueron dirigidos a una sala donde les esperaba un desayuno.

En Twitter, de hecho, circula una imagen en la que aparece Rull, diputado de JxCat, disfrutando de pinchos de tortilla, montados de jamón y copas de vino tinto mientras le acompaña Laura Borràs, mano derecha de Carles Puigdemont.

Antes de regresar a prisión, los políticos presos tuvieron un nuevo privilegio, esta vez cortesía de Batet. La nueva presidenta del Congreso dejó que se reunieran en una sala discreta con sus esposas.

Tras el encuentro, volvieron a Soto del Real.

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