El presidente del Gobierno descalifica la “pesadilla” que supondría para España que volviera la izquierda a la 'griega' o la llegada de las “pompas” de Rivera

El PP se ‘descorbata’ y Rajoy se ‘desmelena’ para intentar ganar las elecciones generales a finales de 2015

El presidente del Gobierno multiplica su presencia en los medios y en ruedas de prensa, dentro de su último cambio de estrategia

Cristina Cifuentes presenta en el primer foro la necesidad de cambiar el mensaje del PP: "Nuestro error ha sido la actitud"

Mariano Rajoy sostuvo este sábado, en la clausura de la Conferencia Política del PP, que no sabe qué es el voto del miedo, pero construyó a continuación un discurso de una hora para alertar de que el cambio que preconizan PSOE y Podemos pueda llevar a España al drama de Grecia.

La conferencia le sirvió al PP para reiterar esa estrategia del temor al retroceso y esbozar debates internos a favor de una mayor participación interna y de modernizar el partido.

Ha tenido el PP que perder 2,5 millones de votos para darse cuenta de que el asunto está color de hormiga.

El ‘asunto‘ no es otro que ganar las elecciones generales de finales de 2015 por un margen lo suficientemente amplio como para que Mariano Rajoy pueda renovar como presidente del Gobierno, evitando que el pacto que cierren el PSOE y Podemos meta en La Moncloa a Pedro Sánchez, con el aval de Pablo Iglesias y el respaldo de ese abanico de opciones periféricas donde destacan BNG, ERC, Compromis y hasta Bildu.

Con la mosca detrás de la oreja, los populares iniciaron este viernes 10 de julio de 2015 -a poco más de cinco meses de las unos comicios cruciales- su ‘operación bikini’. Lo han hecho con una rompedora y colorista Conferencia Política (Ignacio Camacho: «El nuevo PP se ha quitado la corbata para parecerse a Ciudadanos» ).

El escenario, donde Rajoy y los suyos siguen este sábado, es el pabellón de congresos del Ifema madrileño. El lema: modernizarse y dejar de ser antipáticos. Y la misión: reconectar con la sociedad española y en concreto con sus masas ‘juveniles‘ (La incomprensible abstención del votante del PP).

La debacle del 24-M ha supuesto un antes y un después del PP. Mariano Rajoy, reacio a los cambios, ha reorganizdo la sede de la calle Génova, metiendo en los despachos caras nuevas y cambiando vicesecretarías del partido: Andrea Levy (Estudios y Programas), Pablo Casado (Comunicación), Javier Maroto (Sectorial) y Fernando Martínez Maíllo (Organización).

El propio presidente ha cambiado de registro y ahora se acerca a los medios de comunicación. Quiere hablar y se le nota, y si no hay preguntas, las pide. Su presencia se ha multiplicado y las ruedas de prensa del jefe del Ejecutivo se suceden.

La semana que viene habrá, al menos dos: el lunes y el jueves. Y esta semana que acaba, ha tenido una entrevista en una televisión, ha hecho declaraciones a los periodistas en Bruselas y ha protagonizado una rueda de prensa en La Moncloa. A lo que hay que sumar los encuentros que mantiene con periodistas fuera de micrófonos.

La mejora en las previsiones económicas permitió este viernes a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, apuntarse buenos tantos en su conferencia de prensa habitual (El FMI sitúa a la España de Rajoy a la cabeza del crecimiento en los países avanzados).

En su exposición, la Vice sumó adelanto de la rebaja en el IRPF un abanico de medidas de distinto calado pero que tienen garantizado un buen recibimiento, como bajar la factura de la luz un 2%, evitar el embargo de ayudas públicas a colectivos golpeados por la crisis o nuevas exenciones fiscales.

Apenas un par de horas y un puñado de kilómetros separaron el final del Consejo de Ministros y el inicio de la Conferencia Política del PP en Madrid.

Todo estaba muy medido, porque para arrancar la campaña, que se prevé larga y complicada, nada mejor que montar un gran guateque, justo cuando el FMI ratifica que la economía española va como un tiro y el Gobierno multiplica las rebajas de impuestos y tarifas.

El cónclave es espectacular, hasta en los colores. Tres columnas rosa, amarilla y verde acid dominaban el Centro de Convenciones Norte de Ifema, los mismos colores que impregnaban los cubos en los que intervenían ministros y dirigentes. Todo salpicado del nuevo logo, plano y moderno como el de una multinacional norteamericana (Pablo Casado bromea en TVE sobre el «patito feo» de logo del PP).

Entre las cosas nuevas que han saltado en la Conferencia Política del PP se incluye un cambio sustancial en el método para elegir a su candidato futuro a la presidencia del Gobierno y a los demás candidatos a distintos cargos electos por un voto directo de todos los militantes en un congreso asambleario.

La fórmula no se llamará primarias, que es un término denostado en el PP, sino elección directa. Todos los militantes votarán por métodos informáticos y directos y no a través de compromisarios que les representen, como hasta ahora. El cambio no se pondrá en marcha hasta modificar los estatutos en un próximo congreso, tras las elecciones

La iniciativa de reformar el modelo histórico de organización interna del PP y de participación de las bases, promocionada por María Dolores de Cospedal y respaldada por Cristina Cifuentes, se dejó este 10 de julio en manos del líder del partido en Andalucía, Juan Manuel Moreno.

El PP también ha anticipado en su conferencia una propuesta de cambio de la ley electoral con algunas novedades sobre lo que había manejado hasta ahora. Por ejemplo, se estudiará un sistema para mejorar la proporcionalidad en las elecciones generales. Los principios serían «más cercanía, mejor representación y más estabilidad».

Con la meta de que las provincias con mayor población puedan dividir la circunscripción en varios distritos electorales.

La reflexión se refiere a crear una bolsa de restos electorales de 10 o 15 escaños para distribuir restos de las circunscripciones. De esa forma no se repartirían solo diputados en función de la ley D´Hont sino que se mejoraría esa proporcionalidad para redistribuir votos que no se hayan traducido en diputados.

Bermúdez de Castro ha propuesto una llamada «prima de gobernabilidad», es decir que el que gane las elecciones tenga más escaños que los que le corresponde de forma directa, para que le permita gobernar. Ese sistema ya existe en otros países como Grecia, Italia o Alemania.

En Grecia la prima que ha recibido Syriza por ser ganador son 30 escaños.

Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha presentado el primer foro con la idea de la necesidad de cambiar el mensaje del PP.

«Nuestro error ha sido la actitud, se nos ha percibido con lejanía y falta de humildad».

Todo sin papeles, en cinco minutos inflexibles de reloj, sin atriles y paseando dentro d eun círculo. Vertmenos que cuanta hoy Rajoy.

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