Hoy es el Día Internacional del Cocido, y este 2026 es una fecha especial. La Comunidad de Madrid acaba de declarar este plato Bien de Interés Cultural . En pleno corazón de la capital, El Café de la Ópera se suma al homenaje con su receta tradicional, elaborada sin prisas y con producto de primera.

Situado en la calle Arrieta, 6, este restaurante lleva décadas vinculado al mundo de la lírica. Para ellos, el cocido no es solo un plato de cuchara: es tradición, cultura y una excusa perfecta para la sobremesa.
Un menú que respeta los tres vuelcos

La experiencia aquí sigue el ritual clásico, pero con algún detalle propio. El menú cuesta 29 € y se sirve así:
Primer vuelco: la cosa empieza con una croqueta de cocido para abrir boca. Después llega la sopa con fideos, acompañada de guindillas y cebolletas .
Segundo vuelco: es el turno de los garbanzos. Usan variedad castellana, y no es casualidad: en 2015 fueron galardonados por su calidad . Vienen con verduras y una salsa de tomate con cominos.
Tercer vuelco: la bandeja de viandas. Aquí encontrarás morcillo, tocino, panceta, costillas, chorizo asturiano, morcilla y gallina. Un surtido completo y equilibrado.
Postre: para terminar, algo que ya casi no se encuentra: leche frita casera, crujiente por fuera y cremosa por dentro .

El secreto está en el fuego lento
¿Qué hace diferente al cocido de El Café de la Ópera? La paciencia. Lo cuecen a fuego lento durante más de 48 horas. Ese tiempo es clave para que el caldo coja cuerpo y las carnes suelten todo su sabor sin pasarse .
Dónde y cuándo disfrutarlo
Puedes pedirlo durante todo el invierno. El horario regular es viernes, sábados y domingos de 13:00 a 16:00 h. Si quieres ir otro día, solo tienes que reservar con 48 horas de antelación .
Precio adultos: 29 €
Precio niños (hasta 10 años): 14,50 €

Un plan redondo en el centro
Comer aquí es mucho más que sentarse a la mesa. Estás frente al Teatro Real, en un local con encanto que además ofrece música en directo y ese ambiente de barrio de los Austrias. Si quedas satisfecho, puedes repetir con su famosa Cena Cantada o con las sesiones de Piano Jazz .
Es el plan perfecto para un día frío. Tradición, producto y un postre de los de antes.
