Estreno del nuevo dating-show de Cuatro

Así es ‘First Dates’: entretenimiento de usar y tirar con un Sobera desaprovechado

Formato divertido y eficaz pero que repite los mismos clichés de siempre

El domingo 17 de abril de 2016 se entrenó en todos los canales de Mediaset, First Dates, el dating show que, a partir del lunes 18, se podrá ver diariamente en Cuatro, a partir de las 21.30 horas. El programa es de fácil de digestión, entretenido, previsible en su forma pero apreciado por un público determinado. ¿Aporta algo nuevo a la parrilla? No, y eso tampoco es malo.

Primera cosa que nos llamó la atención de ‘First Dates’, que se ha vendido como el regreso triunfal de Carlos Sobera a Mediaset pero, en realidad, el presentador ejerce como palmero, como metre del restaurante en el que tienen lugar las citas y se limita a recibir a los participantes.

Punto. No es que sea un inconveniente, es sólo un aviso para los fans (entre los que no me incluyo). Eso sí, no se entiende muy bién como Sobera ha accedido a estar tan en segundo plano y cómo Madiaset ha desaprovechado a todo un veterano del medio.

La idea es facilona y, por lo tanto, eficaz. Parejas que se encuentran en un restaurante para tener una cita a ciegas. No hay más. Ni giros, ni trampas. La dinámica está tan sencilla que permite que todo se consuma muy rápido, tanto que incluso sabemos lo que les pasa a los protagonistas después de su paso por el programa.

‘First Date’ es la opción perfecta para el acces prime-time y el mejor sustituto que han podido encontrar de ‘Gym Tony’ (una de las peores series diarias vistas desde ‘Escenas de matrimonio’). Es un programa visto ya mil veces, sí, pero no por ello menos efectivo.

Como aquí todo va muy rápido, sus responsables se han cuidado de nutrirnos de varios tipos de parejas en cada episodio. Así hay para todos los públicos. Desde los clásicos tronistas, a los gays locos por Sara Montiel, pasando por una bloguera de sexo y una pareja madura.

Se nota la mano de Warner Televisión y su inconfundible tono ‘tróspido’, así como su impecable realización técnica y su edición. Es imposible no reírse o interesarse por el futuro de algunos de sus protagonistas, lo que convierte a ‘First Date’ en un caramelo de fácil digestión.

El problema es que, con este programa, Mediaset no está solucionando los problemas de Cuatro. Se ha vuelto a reforzar la imagen de entretenimiento pueril que tiene la cadena, la que más quebraderos de cabeza le está dando al grupo de comunicación.

El programa está bien aunque beba, demasiado, de formatos noventeros, su handicap es el ancla que supone para su propia cadena. Cuatro debería dar un giro radical en conceptos y contenidos. Debería reinventarse y no morir. Eso sí, de momento, nos conformamos con estas ‘primeras citas’.

Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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