Transversal

Pilar Aizpún Bobadilla

El día 2 hay una manifestación en Pamplona contra la imposición del euskera. No va contra el vasco ni contra los vasco-parlantes, de hecho, muchos vasco-parlantes apoyan la manifestación. Es una manifestación contra la imposición nazi de una lengua.
Una lengua que por otra parte, no es el vasco que se hablaba en gran parte de Navarra. Muchos navarros cuya lengua materna es el vasco no escriben el euskera, y son penalizados en las oposiciones. Solo el batúa, el euskera artificial creado por los nacionalistas vascos para sus fines políticos, es apoyado en Navarra. El resto de los dialectos vascos se van perdiendo poco a poco, por el desinterés y la ignorancia. El hecho es que con los baremos actuales para las oposiciones, impuestos por el gobierno de Ujué Barcos, los que salen claramente beneficiados son los guipuzcoanos.
El vasco en Navarra, como el catalán en Cataluña, no es una lengua. Es un arma. El arma que el nazionalismo vasco utiliza para la penetración y colonización de los territorios. Con el permiso del gobierno de España, claro.
Los navarros estamos agotados. Hemos peleado contra el nazionalismo vasco desde 1978, con el gobierno español en contra, con la sociedad española a por uvas, con el terrorismo campando a sus anchas en amplias zonas del antiguo reino. Nos han insultado, maltratado y presionado de todas las formas imaginables. Hoy, la ETA ha dejado las armas porque ya no las necesita. Manda en muchos sitios a través de su brazo político, mantiene un férreo control en varias zonas rurales y está facilitando el camino al PNV para darnos la puntilla. Y entonces empezará el baile por la independencia. Y ya no hay ilusión ni fuerzas para luchar.
Sinceramente, si Ciudadanos fuera un partido con sentido de Estado, arriesgaría y no apoyaría los presupuestos. El PP les está tomando el pelo y va a dejar tirados a los catalanes. Rajoy habrá conseguido su segunda legislatura, aguantará un poquito el tipo, y le dejará el marrón de la inevitable independencia al que venga detrás. Y después, el País Vasco. Y Europa cederá.
A no ser que se corte de raíz con el problema ahora. Creo que aunque UPN y Ciudadanos están muy alejados en muchos de sus postulados, deberían unirse en esto.

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