Por José María Arévalo

(Primer cuarto premio, Plaza de Colón, acuarela de Segismundo Fernández)
Todos los años se celebra en Valladolid, el día de la fiesta local de su patrono San Pedro Regalado, y convocado por el Ayuntamiento, el concurso de pintura al aire libre o pintura rápida, que cuando tiene alguna novedad de interés comentamos en estas páginas. Pues bien, este año ha tenido muchas novedades a comentar. “Siete horas para pintar Valladolid” titulaba la prensa local, que explicaba que en esta XXXIX Edición del Concurso de Pintura Rápida de San Pedro Regalado 2023 los temas a pintar serían la plaza de Zorrilla, la Acera de Recoletos y la plaza de Colón.
Suprimidos los premios de acuarela
La primera novedad era que se suprimían para esta edición -y se supone que en lo sucesivo- los premios que tradicionalmente se convocaban para pintura con la técnica de la acuarela, de los que obtuve yo el primer premio en 2003, pintando la puerta de los leones de la entrada al Campo Grande desde dentro de este. No recuerdo de aquel año quienes obtuvieron el segundo y el tercer premio de acuarela, pero sí que vinieron tres o cuatro afamados acuarelistas de Madrid y del país vasco, como venían haciendo en anteriores ediciones -y seguirían años después, en los que obtuvieron algunos premios- , por lo que me pareció que haber yo obtenido ese premio le daba relevancia a este hecho; lo cierto fue que aquellos pintaron la calle de Santiago, tema mucho más difícil que el elegido por mí, y menos resultón. También concursó mi compañero Buendía, pintando la misma puerta que yo pero del lado del paseo de Filipinos, tema también menos resultón.

(Casa del Príncipe, acuarela de Isabel Menéndez)
Aunque yo no he vuelto a concursar pensando que ya había cumplido con este concurso y había que dejar paso a otros compañeros, lo cierto es que al leer la noticia de la supresión, en la edición de este año, de los premios a las acuarelas, reaccioné enseguida negativamente, y mandé una queja al Ayuntamiento, por washup, al teléfono del Ayuntamiento +34 660 01 00 10 que permite desde hace un año más o menos las comunicaciones escritas con sugerencias, etc., del siguiente tenor:
Mi queja al Ayuntamiento
“Como acuarelista y primer premio de pintura rápida S. PEDRO REGALADO, en el 2003, ruego transmitan a los organizadores del concurso de este año mi disgusto por la supresión de los premios de acuarela después de tantos años reconociendo la dificultad de esta técnica. Pasaré esta opinión a otros acuarelistas para que también se quejen”.

(Primer tercer premio, estanque del bailarín Vicente Escudero, óleo de Manuel Carballeira)
Y así lo comuniqué a mis compañeros de la Asociación de Acuarelistas de Castilla y León, también por washup, al chat que tenemos. Mi sorpresa fue que los dos únicos que reaccionaron fueron contrarios a mi opinión, una compañera diciendo que no se había prohibido concurrir con nuestra técnica -creyó que es por lo que yo protestaba; al rectificarla no volvió a opinar- y otro porque consideraba es preferible no hacer discriminación entre las diferentes técnicas; añadiendo que respetaba mi opinión respecto al concurso y que, de hecho, tiene algunos conocidos y amigos que dicen lo mismo que yo, pero por su parte no quiere ningún privilegio.
Precisamente este compañero acaba de ser elegido presidente de nuestra asociación de acuarelistas, por lo que me temo que no va a quejarse tampoco la asociación, al menos por ahora; quizá más adelante volveré a plantearlo. Y también fue este compañero el único acuarelista premiado en el concurso. Me lo comentó cuando lo ví en la exposición del concurso, en la plaza de España, y consideraba que haber sido premiado apoyaba su postura. Pero el premio que se llevó fue uno de los cuartos premios, y pienso que si se hubieran mantenido los premios de acuarela se hubiera llevado el primero, porque su obra era muy buena, y el segundo hubiera sido para la acuarela de la casa del Príncipe que presentó otra compañera, también muy bonita pero que no obtuvo premio ninguno. En fin, ya digo, seguiré luchando para que se restablezcan los premios de acuarela. En todo caso creo que eran un importante reconocimiento y publicidad de esta tan difícil técnica, y aunque fueran de ligeramente menor cuantía, eran atractivos. Su supresión creo va a suponer, además, no vengan a este concurso los prestigiosos acuarelistas que venían en ediciones anteriores. En realidad han pasado por el concurso vallisoletano estos últimos años los mejores espadas de la acuarela; por ejemplo recuerdo haber visto pintar aquí a Castro, uno de los más reconocidos, hace cinco o seis años.

(Segundo tercer premio, plaza de Colón, óleo de Eduardo Alsasua)
Más novedades
Recogía Patricia Martín en el Diario de Valladolid las condiciones de este año para el concurso, creo con otra novedad, que los pintores tenían que apuntarse al concurso hasta el martes anterior, el 9 de mayo (cuando yo me presenté no era necesaria la inscripción previa, se cumplimentaba el mismo día al tiempo que te sellaban el lienzo o soporte en que te proponías pintar). En cambio una novedad positiva ha sido que el fallo del jurado, a las 18:00 horas, se emitía en la Plaza de España, lo que permitió la inauguración de la exposición de las obras en la misma plaza hasta las 20:45 horas.
El artículo recogía el más importante cambio con respecto a ediciones pasadas, sin referirse a la supresión de los premios de acuarela, sino como el “incremento de la dotación económica en los premios y la desaparición de la distinción de categorías por técnicas, dividiéndolas así en infantiles, juveniles y adultos. Para la sección infantil que comprende hasta los 10 años, a los dos primeros puestos se les concede una medalla y un cheque para material de pintura y dibujo, con valor de 125 y 60 euros respectivamente. A su vez, el apartado juvenil, que oscila desde los 11 hasta los 16 años, optará por el mismo premio salvo que los vales son de 150 euros para el primer puesto y 75 euros para el segundo lugar. Por último, la categoría adulta que comprende a los mayores de 16 años, tiene cuatro premios diferentes, todos ellos son obsequiados con una placa y con un premio económico que va desde los 1.400 euros para el primer ganador, pasando por 1.000 para el segundo puesto, 700 para el tercero; y dos premios de 400 euros cada uno para el cuarto lugar”. Otra novedad fue que se otorgaron también dos terceros premios “ex aequo”, supongo que de la mitad del importe cada uno, incumpliendo así las bases del concurso, que solo preveían uno.

(Primer premio, casa del Príncipe, óleo de Carlos Casado)
Premiada la abstracción
Pero la mayor novedad de este año -con ser importantes las citadas ya- fue la concesión del primer premio a un cuadro sobre la casa del Príncipe casi abstracto, pintado a óleo con espátula y colores forzados: amarillo limón para las zonas soleadas y azul cobalto para algunas sombras y rojo vivo para otras. Realmente fue la gran sorpresa de esta edición, que no podía entender hasta que ví la composición del jurado: estuvo presidido por la concejala de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Valladolid, Ana Redondo, y con Elena Finat, artista, gestora cultural y comisaria de exposiciones; Marta Besada, artista visual; Ana Isabel Sierra, DEA en arte contemporáneo y video; y María Mozo, técnica de artes visuales de la FMC. Está claro que con dos artistas visuales y una experta en arte contemporáneo y video, el jurado se tenía que inclinar hacia lo vanguardista.
En fin, así, ese primer premio -en la categoría adulto- fue para Carlos Casado; el segundo, para Julio Sendino Baños, y el tercero, para Manuel Carballeira; además, el jurado otorgó un tercer premio ex aequo para Eduardo Alsasua. Los cuartos premios fueron para Segismundo Fernández y Alexis Muñiz. Por su parte, el ganador de la categoría juvenil fue María José Carnicer, mientras que el segundo premio se otorgó a Gonzalo Sanz. Por último, en la categoría infantil, el primer premio recayó en Ángel Tamayo (hijo de uno de uno de nuestros compañeros acuarelistas, que demuestra así seguir la tradición familiar) y el segundo se adjudicó a Paula López.
(Monumento a Colón, óleo de Óscar Herrán)
El artículo referido informaba cómo “en su último concurso (se refería al del año pasado), el Premio de Pintura Rápida San Pedro Regalado contó con 110 participantes, 72 inscritos en la categoría de adultos, 19 participantes en el apartado de jóvenes y otros 19 en la sección infantil. La mayoría de ellos procedieron de Valladolid y provincia, aunque también estuvieron presentes artistas de Portugal, otras provincias de Castilla y León, la Comunidad de Madrid, Álava y Vizcaya. El principal ganador del certamen fue el vallisoletano Óscar Herrán Mínguez quien recibió el primer premio en la categoría de óleo, dotado con 1.000 euros.” Óscar es compañero también de la asociación de acuarelistas, aunque tanto el año pasado (que ganó el premio con un tema sobre la fachada del museo de La Pasión) como este se ha presentado al concurso usando la técnica del óleo.
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(Segundo cuarto premio, plaza de Zorrilla, dibujo acuarelado de Alexis Muñiz)
En cuanto a la edición de este año, se han presentado 132 participantes, contando con 76 participantes en la categoría de adultos, 28 en juveniles y 28 en el apartado infantil. Nada dice la prensa sobre asistencia de pintores de otras regiones, me temo que la desaparición de los premios de acuarela haya hecho retraerse a los acuarelistas que acudían en años anteriores.