Los lunes, revista de prensa y red

“El precio del poder”, de Ana Samboal; “¿Habrá conflicto entre Guyana y Venezuela?”, de Nemesio Rodríguez Lois; “La inesperada caída de la economía de Irlanda revela un posible cambio de paradigma global”, de Vicente Nieves; y “La dictadura de Sánchez devora, semana a semana, a las instituciones”, de Federico Jiménez Losantos 

(Viñeta de Puebla en ABC el pasado día 14 )

EL PRECIO DEL PODER

Artículo de Ana Samboal publicado en El Debate el pasado día 14

El mismo día en que el presidente de España se ha retratado al lado de Puigdemont, en el Parlamento europeo, su partido ha entregado Pamplona a Bildu.

Todos los presidentes tienen una vis asesina. Que nadie me malinterprete, no creo que hayan matado físicamente a nadie. Pero ascender en la jerarquía de un partido, mantenerse en la cúspide, llegar al Gobierno, implica saltar, honestamente o sin miramientos, con fines nobles o espúreos, sobre los anhelos y ambiciones de muchos otros. Dicen los que conocen ese entorno que, en la política, no se hacen amigos, sólo hay compañeros de partido. Y los más veteranos, esos que tienen ya el colmillo retorcido, recuerdan que el adversario está enfrente y es el enemigo el que habita en el sillón de al lado. Sobrevivir en ese entorno debe endurecer la piel y el alma. Hasta que llega el día en que te vas o te echan. Y ese día los vivos y los muertos se cobran la factura: la soledad es probablemente el precio más duro que debe pagar un mandatario público. El teléfono deja de sonar.

Todos los presidentes han dejado caer a hombres brillantes a lo largo de su trayectoria pública. José María Aznar prescindió de Rodrigo Rato. Se sintió traicionado. Felipe González perdió a Alfonso Guerra, el que había sido su más fiel escudero. A Suárez, que no ganaba para trampas, acabó echándole el Rey. Y Mariano Rajoy ni siquiera se atrevió a ocupar su escaño, cedido al bolso Soraya Sáenz de Santamaría, durante el debate de moción de censura. Zapatero se fue después de traicionarse a sí mismo, haciendo una enmienda de totalidad a su discurso buenista bajando salarios públicos y congelando las pensiones. Llegará también el día de Pedro Sánchez. Como sus predecesores, sentirá que los ciudadanos, los compañeros y los caídos le echan en cara todo lo que ha hecho, lo que ha dejado de hacer y lo que él creía que le habían perdonado o incluso agradecido.

Pedro Sánchez mató lo que quedaba de democracia interna y socialdemocracia en el Partido Socialista tras el paso de Zapatero al echarse en brazos de Pablo Iglesias. Ha acabado con cualquier aspiración de al menos la mitad de la sociedad catalana y gran parte de los españoles de sentirse amparados por la ley y protegidos por la Constitución al pactar una amnistía con Puigdemont y Junqueras. Y está a punto de ahogar la lucha de generaciones enteras por la dignidad y la Justicia cediendo ante el proyecto de ETA. Ya lo ha advertido Arnaldo Otegi. Hace unos días, en Pamplona, anunciaba, en estos términos, lo que se nos viene encima: «Si se quiere hacer camino para Euskal Herría, si se quiere desarrollar el proceso soberanista, el camino pasa irremediablemente por Navarra. Aquí estamos nosotros, en Iruñea, la capital histórica, representando un proyecto que abarca a toda Euskal Herría. Se abrirá el debate de los estatus políticos, se abrirá el debate de la plurinacionalidad. Las cosas cambiarán mucho en los tiempos que vienen». Han comenzado a cambiar.

El mismo día en que el presidente de España se ha retratado al lado de Puigdemont, en el Parlamento europeo, su partido ha entregado Pamplona a Bildu. Y después –ya nos lo ha dicho Rufián– vendrán los referendum y los juicios políticos de las sentencias judiciales. La Constitución en almoneda a cambio de una legislatura más en la Moncloa. Pedro Sánchez ha superado con creces a sus predecesores. A su lado, fueron aprendices. No sólo ha prescindido de colaboradores, no sólo ha aparcado a los que pudieron considerarse amigos, ha vendido un proyecto nacional, el que ha permitido a millones de personas vivir en paz durante más de cuatro décadas. El día que llegue su hora, se lo recordarán. Y ni Otegi, ni Puigdemont, ni Junqueras vendrán a recoger sus restos.

Artículo en: https://www.eldebate.com/opinion/20231214/precio-poder_160295.html

¿HABRÁ CONFLICTO ENTRE GUYANA Y VENEZUELA?

Artículo de Nemesio Rodríguez Lois publicado en Actuall el pasado día 13

La baja popularidad de Maduro y la alta de Maria Corina Machado explican por qué el dictador se inventa un conflicto externo para tratar de aunar al pueblo y demonizar a la oposición. Es de libro: inventarse un enemigo exterior para salvar su gobierno; en la imagen, Maduro, la sombra de Chavez…

Suele ocurrir que, cuando un dictador se percata de que su popularidad se arrastra por el fango, de inmediato provoca un conflicto internacional para presentarse como héroe ante la opinión pública y –de paso- acusar de traidores a los militantes de la oposición. Eso fue lo que ocurrió con el dictador argentino Leopoldo Galtieri en 1982. Aquel pobre diablo, al ver que no lo apoyaba ni su familia, se le ocurrió invadir las Islas Malvinas, archipiélago ocupado por Gran Bretaña pero que en justicia pertenece a la nación argentina.

Galtieri pensaba que si recuperaba las Malvinas la opinión pública le aclamaría con el mismo delirio con que los romanos aclamaron a Julio César a su regreso de las Galias. Galtieri pensaba que, debido a lo lejos que se encuentran las Malvinas de Gran Bretaña, los ingleses acabarían encogiéndose de hombros. Le fallaron los cálculos porque los ingleses no lo pensaron dos veces y enviaron una poderosa flota al hemisferio sur, destrozaron gran parte de la armada argentina e incluso estuvieron a punto de desembarcar en Buenos Aires. Galtieri fue derrocado, aquella estúpida guerra enlutó numerosos hogares argentinos y lo peor fue que un populista nefasto llamado Raúl Alfonsín llegase al poder.

Este largo preámbulo viene a tema porque es muy posible que la misma historia se repita en Venezuela.

Ocurre que el dictador venezolano Nicolás Maduro está atravesando por una gravísima crisis política y económica que habrá de agravarse el próximo año. En efecto, en 2024 se celebrarán elecciones presidenciales en Venezuela y, según indican las encuestas, la opositora María Corina Machado ve aumentar su popularidad cada día que pasa. Esa es la razón por la cual –imitando el ejemplo de Galtieri- Maduro pretende ahora provocar un conflicto que le dé popularidad.

Esa es la razón por la cual, resucitando una antigua reclamación venezolana, Maduro se enfrenta a la Guyana Británica exigiendo el territorio del Esequibo el cual es rico en petróleo, gas, oro y abundantes recursos naturales; en total caso 160 mil kilómetros cuadrados. Desde 1897 Venezuela reclama como suyo el Esequibo debido a que dicha región había estado bajo jurisdicción venezolana durante la dominación española.

Analistas que conocen a fondo la situación del país sudamericano señalan que el referéndum que Maduro llevó a cabo en días pasados no es más que un intento por distraer la atención de los venezolanos en vísperas de las elecciones que habrán de celebrarse el año entrante. Esto significa que lo que Nicolás Maduro está haciendo no es tanto para recuperar antiguos territorios que poseen mantos petrolíferos sino más bien para unir a su pueblo en contra de un enemigo imaginario.

Si la tensión entre Venezuela y Guyana fuese en aumento, Maduro podría acusar a sus opositores –especialmente a María Corina Machado- de estar a favor de los extranjeros; podría acusarlos de traición a la patria y acabar eliminándolos de la contienda electoral.

Incluso –y esto sería lo peor- suspender el proceso electoral aplazándolo cuando menos un par de años. Entretanto y para darle un toque emotivo a su falso patriotismo es capaz de todo, incluso de envolverse en la bandera nacional y ponerse a cantar “Alma llanera” en el salón principal del Palacio de Miraflores.

Todo con tal de recuperar una popularidad que se arrastra por los suelos. Aquí lo grave podría ser que el problema se saliese de control, que Guyana aceptase el reto, que se produjera un conflicto armado y entonces….podría ocurrir lo inesperado.

Artículo en: https://www.actuall.com/democracia/habra-conflicto-entre-guyana-y-venezuela/

LA INESPERADA CAÍDA DE LA ECONOMÍA DE IRLANDA REVELA UN POSIBLE CAMBIO DE PARADIGMA GLOBAL

Artículo de Vicente Nieves publicado en El Economista el pasado día 11

El brusco giro del PIB pilla por sorpresa a la Comisión Europea y el FMI. La recesión de Irlanda podría ser el principio de un cambio más importante.

El PIB a precios corrientes (sin descontar inflación) de Irlanda se ha multiplicado por seis desde 1999. Pese a que este milagro ha sido cuestionado por el notable impacto que ha tenido en el PIB los crecientes beneficios de las multinacionales que se han establecido allí, lo cierto es que la economía de Irlanda ha sufrido un cambio radical desde entonces. Frente al 16% de paro de mediados de los 90, hoy Irlanda presenta un desempleo ligeramente por encima del 4%. Además, la renta per cápita del ‘Tigre Celta’ es de las más altas del mundo. Sin embargo, este milagro podría estar quedándose sin gasolina. Una pausa o quizá el fin de un modelo. Lo que ocurre en la pequeña Irlanda puede ser síntoma de un cambio de paradigma mundial: el freno de la de globalización.

La economía de Irlanda creció más de un 6% durante la pandemia del covid, mientras que otros países como España sufrían una contracción superior al 10%. La fuerte presencia de multinacionales tecnológicas (y sus beneficios) en el tejido productivo de Irlanda permitió este otro ‘milagro’ dentro del ‘milagro’. Sin embargo, en los últimos meses algo parece estar cambiando en la economía irlandesa.

Ahora, la cuestión pasa por conocer si es una pausa coyuntural o un cambio a nivel global que podría pesar sobre la muy abierta economía de Irlanda durante años. Irlanda puede ser el canario en la mina de la globalización. Los acuerdos supranacionales para establecer un impuesto mínimo a las empresas del 15%, la aprobación de aranceles, la regionalización de las cadenas de suministro, el proteccionismo de una forma más general y la vuelta a casa de algunas empresas afectaría en primera instancia a aquellas economías muy abiertas (exportaciones e importaciones representa una buena parte del PIB) y que dependen en gran medida de la inversión extranjera directa de las multinacionales que se establecen en dichos territorios.

Por ahora, lo único cierto es que la economía de Irlanda está sufriendo una inesperada recesión. Este 2023, mientras que la tasa de paro retrocedía en la Eurozona, en Irlanda ha subido casi un punto porcentual. Por otro lado, en tres de los últimos cuatro trimestres, el PIB ha retrocedido con cierta intensidad. En el último trimestre disponible (el tercero de este año) la caída ha sido del 1,8%. En términos interanuales, la caída del PIB es del 4,7%. Es decir, hoy la economía de Irlanda es un 4,7% más pequeña que hace un año, según los últimos datos de Eurostat. Irlanda ha pasado de ser la economía de mayor crecimiento del euro a ser el mayor ‘lastre’ junto con Estonia.

Irlanda destroza las previsiones de Bruselas

Esta reversión de la tendencia ha sido aguda y repentina. Tal ha sido el movimiento, que la caída de la economía de Irlanda ha destrozado las previsiones de la Comisión Europea. A principios de año, la Comisión Europea preveía que la economía de Irlanda creciera un 5,5% este año. Sin embargo, en las últimas previsiones vaticinó un escenario de recesión claro, con una contracción del PIB del 0,9%. Aún no está claro si la desaceleración es tan solo una pausa, algo más serio o incluso el fin del milagro. Todo hace indicar que el período de rápida globalización que comenzó con la caída del comunismo a finales de los años 80 y que abrió el camino de Irlanda hacia la prosperidad (alcanzar uno de los PIB per cápita más altos de todo el mundo) ha terminado ahora que las economías apuestan en mayor medida por el proteccionismo, fragmentando las cadenas de valor y el trabajo de algunas multinacionales.

Desde Bruselas creen que este parón es solo una pausa en el camino: «Esta desaceleración está influenciada principalmente por unos pocos sectores clave dominados por multinacionales principalmente orientadas a la exportación. La demanda interna modificada (una suerte de PIB que aísla el impacto de los beneficios de las multinacionales) siguió creciendo, aunque a un ritmo más moderado en el contexto de una alta inflación que está frenando el gasto de los hogares y las empresas, asegura el último informe de la Comisión Europea.

Además, «se espera que el consumo privado crezca moderadamente en los próximos trimestres, ya que las condiciones financieras más estrictas pesan sobre el gasto de los hogares. Sin embargo, se prevé que un mercado laboral fuerte y un aumento de los salarios reales respalden el consumo hasta 2024 y 2025», señala el documento. Con todo, desde Bruselas apuestan a que la economía de Irlanda volverá a crecer por encima del 3% en 2024 y 2025. Esperemos que esta vez sus previsiones sean más acertadas.

Riesgos externos para Irlanda

Por el lado opuesto aparece el Fondo Monetario Internacional, que, aunque cauto y circunspecto, destaca las amenazas que acechan al ‘Tigre Celta’: «Las perspectivas se ven empañadas por considerables riesgos externos. Un mayor debilitamiento de la demanda externa, un nuevo aumento de los precios de las materias primas, una intensificación de la guerra de Rusia en Ucrania o el conflicto entre Israel y Gaza y unas condiciones financieras mundiales más estrictas de lo esperado plantean riesgos para las perspectivas de Irlanda».

Además, el FMI destaca que algunos de los factores que han sido clave para impulsar el milagro de Irlanda son ahora las nubes que se forman en el horizonte: «La pequeña y muy abierta economía de Irlanda, probablemente, se vería significativamente afectada por una fragmentación geoeconómica cada vez más profunda en los próximos años y los cambios en la tributación internacional podrían tener más consecuencias de las que se prevén actualmente. Las actividades de las empresas multinacionales (EMN) entrañan riesgos para ambas partes: una reducción (expansión) del sector de las EMN conduciría a un menor (mayor) crecimiento del empleo, a los ingresos fiscales y a la confianza», advierte el FMI en su último informe sobre la economía de Irlanda.

También hay otro riesgo que es el financiero. El instituto monetario señalaba que los riesgos financieros sistémicos han aumentado, aunque existen factores atenuantes. Las condiciones financieras más estrictas (producto de las subidas intensas de tipos del Banco Central Europea), la inflación persistente y las crecientes vulnerabilidades en el mercado inmobiliario comercial y sus vínculos con entidades no bancarias apalancadas son factores clave que contribuyen a los mayores riesgos, destacaba el FMI.

Al mismo tiempo, los hogares se han mantenido resistentes a las subidas de los tipos de interés y costes de vida más altos, mientras que las tasas de insolvencia de las empresas nacionales han aumentado solo modestamente. El mercado inmobiliario residencial sigue siendo vulnerable a nuevos aumentos de los tipos de interés. Con todo esto, Irlanda se enfrenta a varios frentes nada despreciables. El milagro del ‘Tigre Celta’ está en peligro de desvanecerse. Aunque dados los niveles de renta per cápita del país y los estándares de vida, serán muchos que piensen a día de hoy: ‘que nos quiten lo bailao’

Artículo en: https://www.eleconomista.es/economia/noticias/12577545/12/23/la-inesperada-caida-de-la-economia-de-irlanda-revela-un-posible-cambio-de-paradigma-global.html

LA DICTADURA DE SÁNCHEZ DEVORA, SEMANA A SEMANA, A LAS INSTITUCIONES

Artículo de Federico Jiménez Losantos publicado en Libertad Digital el pasado día 10

Según Borges, «la democracia es un abuso de la estadística». Frase natural en quien veía, desesperado, cómo sus compatriotas votaban en masa a Perón. Tocqueville, en La democracia en América, iba más lejos y más a fondo, al advertir que la mayoría, con su voto, podía imponer un régimen radicalmente contrario al del «We the people» que fundó aquella nación. No hay mejor análisis que el suyo de los peligros que acechaban al único país que ya nació como democracia liberal, pero más liberal que democrática, ya que se basa en la división y el equilibrio de poderes y en la primacía de la Ley, no siempre del agrado del Poder, sobre todo con gran apoyo popular.

Nada ha cambiado en el valor de la democracia, que es el de cambiar de Gobierno en las urnas, sin recurrir a la guerra civil. Pero tampoco ha cambiado el modo de pervertirla, que es alterar, votando ciertas leyes o convocando plebiscitos, que permitan evitar el enojoso control de la Ley, que aplican los jueces que creen que el Derecho está por encima del Poder. No son todos, y el número de veces que se ha roto esa función es infinito, pero lo que no cambia es el principio: o manda la Ley o el Poder.

La fórmula hitleriana y comunista para imponer la dictadura de Sánchez

En La vuelta del comunismo recuerdo la raíz hitleriana que los comunistas venezolanos y españoles de CEPS, matriz de Podemos, usan para vaciar las instituciones judiciales en favor de la Revolución, que es lo que Carl Schmitt, tan elogiado por Pablo Iglesias, hizo en las «leyes habilitantes» del Reich en 1934. El Poder, cabría resumir, crea legalidad. Y hay dos formas de aplicar esa doctrina que pone la legitimidad del Poder por encima de la Ley: que el Poder nombre los jueces o que los jueces que comparten el proyecto político totalitario legislen en su favor. En España, Pumpido y el Tribunal Constitucional, no sólo le dan la razón al Gobierno en cualquier Ley, sino que están creando, mediante sus sentencias. una nueva legalidad, como Poder Legislativo paralelo. Esa fusión de los tres poderes –Ejecutivo, Legislativo y Judicial– en uno se ha visto con obscena claridad en el nombramiento de Félix Bolaños como ministro de Justicia, de la Presidencia y relaciones con las Cortes. Pero lo importante es a quién representa el triministro: al Uno, al Poder Supremo, o sea, a Pedro Sánchez.

De este modo, las tres instituciones básicas de la democracia liberal, que es el tipo de régimen de los países que, como España, forman la Unión Europea, quedan desprovistas de su función y corrompidas en su ejercicio. No es que vayan a funcionar mal, es que sólo pueden funcionar en contra de su legítima función. Ni el Legislativo, ni el Ejecutivo, mezclados en el Parlamento, serán independientes, y ahí está la presidenta de las Cortes, ‘Armengolpe’ para demostrarlo cada vez que abre la boca. Y los ciudadanos no podrán confiar en el guardián último de la Ley, que es o debería ser el Tribunal Constitucional, porque su presidente y la mayoría izquierdista ya han anunciado y demuestran cuando tienen ocasión que están para defender al Gobierno y a su proyecto de nuevo régimen republicano y plurinacional, o sea, ilegal, anticonstitucional, antidemocrático, antiliberal y antinacional.

Semana a semana, Sánchez va corrompiendo las instituciones

La tarea de demolición del régimen avanza a toda velocidad. Esta semana, ha causado gran impresión en los medios que haya colocado en la agencia Efe a su secretario de Estado de Comunicaciónun tal Oliver, que ha manifestado por la prensa y por la libertad el mismo respeto que su jefe, es decir, ninguno. Sin embargo, es el menor de sus alardes de despotismo en los últimos siete días. El más escandaloso, ratificar en su puesto al fiscal general del Estado tras ser descalificado por el Supremo como culpable del delito más grave en la fiscalía, la «desviación de poder», equivalente a la prevaricación en los jueces y demostrada, no por casualidad, en favor de la pareja del juez prevaricador Baltasar Garzón, la ínclita Dolores Delgado, a la que ascendió sin méritos legales y a la que bajó de la peana el Supremo.

El segundo escándalo, para muchos el primero, porque atenta contra la libertad de expresión que consagra el artículo 20 de la Constitución, es el castigo por parte de un comisario de Sánchez colocado como letrado mayor de las Cortes para ocultar las trabas legales a la Ley de Amnistía, que, no contento con su llegada por la puerta de atrás para facilitar un delito, se ha apresurado a apartar de la Comisión Constitucional del Congreso a uno de sus profesionales más destacados, Manuel Fernández Fontecha, que había explicado en El Mundo las razones por las que esa Ley, que es el precio que paga Sánchez al delincuente Puigdemont para contar con sus votos, vulnera flagrantemente lo legalmente establecido sobre la amnistía, que está explícitamente prohibida, como indulto general, incluso para el Rey.

Al nombramiento de Oliver para la Agencia Efe y la ratificación del fiscal general del Estado al día siguiente de ser considerado inidóneo por el CGPJ y puesto en la picota por el Tribunal Supremo, se une Tezanos, denunciado como malversador de fondos públicos en el CIS en favor del PSOE y, en consecuencia, inmediatamente renovado para hacer lo mismo. Pero quizás la represalia del que nunca debió ser nombrado letrado mayor de las Cortes contra uno de sus colegas más acreditados es la que muestra mejor un rasgo de la dictadura de Sánchez: la obscena exhibición de poder, la publicidad de sus abusos, como escaparate de la acción del Gobierno.

En la legislatura anterior, Sánchez abusaba del Poder, pero fingía inocencia, disimulaba o envolvía en excusas sus atropellos, como en el ilegal cierre del Parlamento durante la pandemia. En la recién inaugurada, tras pactar con etarras y golpistas, Sánchez presume de sus abusos, al estilo leninista caribeño del Cártel de Puebla, al que alaba públicamente y al que el PSOE, Sumar, Podemos y su modelo Rodríguez Zapatero pertenecen. Diosdado Cabello, número dos del régimen genocida de Maduro, creó el programa de televisión Con el mazo dando, título típico del matonismo comunista y de los escarmientos publicitarios de la mafia y el narcotráfico. Estos nombramientos que los medios denuncian como «colonización de las instituciones» son alardes de un Gobierno cuya debilidad legal se compensa con la amenaza real de represalias por un Poder que no reconoce límites, ni legales, ni morales, ni de opinión pública ni de las instituciones, incluida la Unión Europea, que deberá entrar a debatir su asalto al Estado de Derecho.

Sánchez quema sus naves y condena cualquier diálogo con la Oposición

Lo peor de esta deriva mediante la que Sánchez, semana a semana, va desmantelando las instituciones creadas por el régimen constitucional, es su carácter irreversible. Su grotesca chulería, la promoción de garrulos como Óscar Puente o de siniestras antisemitas como Sira Rego, dejan claro, que sólo contempla su futuro a través de la destrucción del régimen, que, hasta ahora, permitía la alternancia de Gobierno pasando por las urnas. Sánchez aspira a perpetuarse en el Poder, no sólo en el Gobierno, por no importa qué medios y a no importa qué coste, para la nación y el Estado. Ya no entiende España más que como un país bajo su poder, sin permitir que la Oposición participe de la vida política, y con las instituciones democráticas devoradas por su afán de Poder. Como esos maltratadores que pagan con la esposa las humillaciones en la oficina, Sánchez someterá a los españoles a los malos tratos que le inflijan sus socios, patronos y tiranos. Cuanta más tiranía padezca él, más tiranía nos hará padecer a nosotros. Sólo nos queda resistir y ver quién aguanta más. Sólo si resistimos, en todos los terrenos y todo el tiempo que haga falta, podremos finalmente derrotarlo.

Artículo en: https://www.libertaddigital.com/opinion/2023-12-10/federico-jimenez-losantos-la-dictadura-de-sanchez-devora-semana-a-semana-a-las-instituciones-7077894/

 

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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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