Por Carlos de Bustamante

(La presidenta Armengol en el 45º aniversario de la Constitución)
¡Es que hay que roerse, ¿¡eh Félix?!, porque si por razón del cargo (y del sueldo) hicieron semejante ridículo, es que, mayorcitos ellos, – patriotas ellos- se las arreglaron no digo para no cumplir la `mili´, sino siquiera la IPS. La IMEC. o algo que supusiera servir a la Patria que los vio nacer bajo los pliegues de la Bandera de la que dudo si juraron.
El desconocimiento entre banderín de una Compañía y la Enseña Nacional, hace suponer que una de tres: o por inútiles no cumplieron el servicio militar, se escaquearon en la enfermería para no prestar juramento o se declararon objetores por pánico al Ejército. En cualquier caso, me atrevo a opinar que están `comiendo la sopa boba´ a costa del erario público. Su nombre: inútiles ignorantes.
“Simplemente se lo recuerdo a ambos, si es que lo sabían; para que no fallen en la próxima ocasión. Artículo 4. CE. La bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas
A la Bandera y sólo a ella corresponden los máximos honores militares. El personal civil, al paso de la misma o al llegar a su altura se detendrá y le dará frente; en posición de firmes, inclinará la cabeza.
Y ya puestos, que vayan haciendo limpia entre los que medran en los despachos sin pegar un palo al agua.
Y perdonen el final: es que uno también tiene su corazoncito; ¡y viendo ciertas cosas…!
EN EL ACTO DE IZADO DE BANDERA CONMEMORATIVO DEL 45º ANIVERSARIO DE LA CONSTITUCIÓN LOS PRESIDENTES DE CONGRESO Y SENADO RINDEN HONORES AL BANDERÍN AL CONFUNDIRLO CON LA ENSEÑA NACIONAL
Pasaban revista a las tropas antes del desfile cuando se plantaron (sic) solemnemente ante el banderín de la compañía que rendía honores.
HONORES
(Soneto)
Seguro ya sabrán, Doña Francina,
del mogollón que cuenta de asesores;
que el otro, rabadán de senadores,
no lejos le andará, por nuestra ruina.
Y en marcial la parada matutina
tres pueblos se pasara en los honores
el dueto de marras, sus ardores
trufados de impostura y moralina.
… Si ni uno entre el montón de paniaguados
estuvo al loro en el crítico momento
de indicarles, preciso el proceder,
podremos preguntarnos, indignados,
por qué desperdiciar tanto talento:
¡que los manden a casa ya, j…!
Don Eufemio, dic. 23