Cada vez más jóvenes y adultos están pidiendo el Bautismo en Francia, Bélgica y España

Por José María Arévalo

(Bautizo de 2025 en Île de France)

Titulaba Religión en Libertad hace unos días: “El boom de catecúmenos «interpela» a la Iglesia francesa, atónita por tantos bautizos adultos”. Después ví en el mismo artículo que también en Bélgica y en España se esrtá produciendo este fenómeno. Me parece estupenda noticia, vamos a verla completa.

Se sitúan -subtitulaba- en torno a los 20.000 para este año, una línea ascendente que atrae a cada vez más personas de gran entusiasmo.

Se acerca -continuaba ya en texto- el momento del bautizo de los catecúmenos. Es un momento grande en todos los países occidentales, donde ofrece datos de esperanza. En efecto, en todas partes crece su número en un contexto de descristianización que ha hundido el de bautismo de recién nacidos y se traduce en un saldo negativo. De ahí que la reacción resulte gratificante.

La sorpresa francesa

Sobre todo en países como Francia, donde las cifras son atronadoras. En 2025 llegaron a 17.800 personas adultas, y en 2026 se espera que superen claramente las veinte mil. La archidiócesis de París lo tiene bien contado y va a pasar, por ejemplo, de 671 a 786, un incremento del 17% muy satisfactorio.

De hecho, el propio León XIV no dudó en referirse al catecumenado como «una sorpresa de Dios hacia su Iglesia«, según confesó este verano durante el jubileo de los jóvenes. Hay que tener en cuenta que son ellos los principales protagonistas, pues se trata de un fenómeno muy juvenil.

Juvenil, no tanto en términos absolutos (pues es un número comparable al de adultos mayores) sino en términos proporcionales, pues se concentra mucho en veinteañeros y primi-treintañeros que no recibieron formación religiosa en casa y la han descubierto después. Las décadas posteriores -conversiones más complejas- suman sin embargo un número también importante.

La importancia de que lo cristiano ‘se vea’

Eso sí, según expresa Antoine Pasquier, periodista de Famille Chrétienne en declaraciones a la propia diócesis parisina (la cual habla de que el caso «interpela»), en muchos casos lo que hay es un descubrimiento temprano de la figura de Cristo, fuera del ámbito familiar. Hallazgo al que muchos son fieles de forma incógnita e incompleta hasta que despierta del todo.

Lo cual tiene una traducción curiosa, dice Pasquier: «¡Es asombroso cuánto han aumentado las ventas de Biblias! Luego, rápidamente, deciden entrar en una iglesia a rezar, encender una vela o asistir a misa».

USA – Edición Hispana

La venta de Biblias se dispara un 22% en un año: son lectores nuevos en búsqueda de «esperanza»

El corazón tocado

Benoît Bertrand, obispo de Pontoise (también en la Isla de Francia) y vicepresidente de la conferencia episcopal francesa, comparte algunos testimonios recibidos de personas que expresan su deseo de bautizarse.

Él lee, por ejemplo, de forma anónima, el de un hombre que hizo algo nada infrecuente, como asistir a una misa de Navidad acompañando a alguien o por tradición familiar: «Estaba perdido desde mi divorcio. En misa, comencé a llorar. Volví a casa y seguí llorandosolo, pero entonces, cuando lloraba, me sentía guiado. Dios me guiaba».

Otro expresa el cambio que ha supuesto para él ese nuevo encuentro con Dios: «Desde que avanzo por el camino de la fe y del bautismo, siento que existo, que tengo valor, y mi alma se restaura».

Muchos que contactan con sus obispos expresan situaciones dramáticas, pero todos se sienten restaurados tras recibir las aguas salvadoras.

La semilla plantada y la de nueva planta

Hay dos hechos que son los más comunes:

  • los catecúmenos provienen de una familia de tradición cristiana;
  • esa tradición se rompió con sus padres, que nos les bautizaron, pero pervivió a través de sus abuelos, quienes de algún modo pudieron legarles lo que en su hogar no se les transmitió.

Y, con el cambio sociológico importante que se ha dado en Francia por el aluvión de inmigrantes mahometanos en las últimas décadas, otra constante es que el número de catecúmenos de origen musulmán figura entre el 7 y el 9%, una minoría, pero nada insignificante.

Las causas humanas

Ambos expertos, quienes obviamente sitúan al Espíritu Santo como actor principal del proceso de la conversión de estas veinte mil personas, coinciden en señalar algunas causas humanas relevantes:

  • el vacío que dejaron los confinamientos decretados con la excusa del covid, que privó a millones de personas de los sacramentos;
  • la influencia de las redes sociales, tan criticadas por tantos motivos, pero donde existen influencers católicos de gran peso y fundamento;
  • el incierto contexto geopolítico, que crea sensación de inseguridad;
  • una reacción de identidad nacional francesa (históricamente católica) ante el creciente papel islámico que la destruye;
  • la pastoral muy dinámica de quienes la practican, con actividad creciente que compensa otras pasividades;
  • contextos familiares de gran dureza que hacen al adolescente buscar un contexto de tranquilidad y certezas;
  • el testimonio de los compañeros y amigos, en un contexto donde los cristianos, en los últimos años, empiezan a perder complejos que antes les mantenían silentes.

Cinco años decisivos

Monseñor Bertrand no duda en hacer una afirmación impactante al enjuiciar lo que está pasando: «Si este fenómeno prosigue en los cinco años próximos, implicará una auténtica transformación de nuestras comunidades cristianas».

Tanto, que «hay grandes posibilidades de que el catecumenado, que era antes un servicio parroquial anexo, se convierta en el lugar central de la vida pastoral«.

Boom de bautismos de jóvenes y adultos en España: se duplican en Valencia, récord en Getafe y Navarra

El artículo remite a otro también de Religión en Libertad sobre el mismo fenómeno pero en España. Vamos a verlo también.

El aumento de bautizos en los adultos es una realidad en España, aunque por la realidad cultural y religiosa la cifra sea más modesta que en otros países.

En el Occidente secularizado está llamando la atención fenómenos como los que se están produciendo en Francia y, en menor medida, en Bélgica, donde cada vez más jóvenes y adultos están pidiendo el Bautismo. Son ya miles los que están ingresando cada año en el catolicismo, lo que está llamando la atención de los medios. Y España no es ajena a este fenómeno, aunque sus cifras no sean tan llamativas.

Es importante aclarar que la secularización en España, aunque es muy fuerte, se ha producido de una manera muy rápida en las últimas dos décadas. En otros países europeos ha sido un proceso más largo y prolongado de alejamiento de la fe. Esto implica que en España haya todavía un porcentaje alto de adultos bautizados, lo que contrasta con otras naciones donde ya existía un número muy superior de no bautizados.

Con el inicio de la Cuaresma comienzan los ritos previos al Bautismo de adultos y aunque en estos momentos no hay cifras unificadas de lo que ocurre en España, según lo que van informando algunas diócesis el aumento de nuevos bautizados adultos es muy considerable. En algunos casos se dobla de un año a otro.

La Catedral de Valencia acoge este domingo el ‘rito de la Elección’ de más de un centenar de adultos que están preparándose en diferentes parroquias de la diócesis de Valencia para recibir los sacramentos de iniciación cristiana.

Cada año, según los datos del Secretariado diocesano para el Catecumenado, son más los adultos que se acercan a la Iglesia para ser bautizados. De hecho, este rito se realizó por primera vez el año pasado, tras implantarse el Plan Diocesano, y en él participaron 50 adultos, por lo que este año “son más del doble, un crecimiento muy importante”, explica el director de este secretariado Francisco Furió, Entre los catecúmenos “hay personas de todas las edades, pero sobre todo muchos jóvenes, que están viviendo un proceso de acercamiento a la fe en sus parroquias”. También hay muchos que proceden de las distintas realidades, carismas y movimientos de nueva evangelización.

En este proceso, como establece el Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos (RICA), hay varias celebraciones previas a la recepción de los sacramentos. En el caso de esta celebración, el rito de la Elección, “los candidatos son elegidos por la Iglesia para recibir los sacramentos de iniciación cristiana: el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, como un signo de la Elección de Dios”. En ella, y como signo visible de esa elección, sus nombres son inscritos en el ‘Libro de los catecúmenos’.

La archidiócesis de Valencia implantó hace dos años el plan de catecumenado “por la necesidad de dar respuesta a los adultos que piden recibir el Bautismo”. Desde el Secretariado diocesano de Catecumenado ya se trabaja en la futura implantación de un plan destinado a los niños y adolescentes que quieran ser bautizados.

En la diócesis de Getafe está ocurriendo algo similar. En la Pascua de este año serán bautizados 50 catecúmenos adultos, lo que supone la cifra más alta desde que hay registros. Se trata de 15 más que en 2025 y 2024 y 39 más que en 2023.

También en Navarra se da este fenómeno. 40 adultos recibirán el bautismo, la cifra más alta en 20 años. En Cope Navarra han hablado con algunos de estos candidatos. Iván Carillo es un joven que asegura venir “de un contexto lo más alejado posible del catolicismo». Sin educación religiosa, su adolescencia transcurrió lejos de la fe, pero en la veintena, las dudas espirituales y la búsqueda de significado le llevaron a explorar la filosofía y, finalmente, al cristianismo. Para él, ha sido fundamental la comunidad: «encontrar a gente con la que puedes expresarte, puedes compartir, puedes aprender y puedes hacer círculo cristiano, es una gran ventana».

Diana viene de un contexto algo diferente. Natural de Guatemala, lleva nueve años viviendo en España. Creció en una familia con un padre católico y una madre evangélica. Aunque siempre se sintió creyente, la decisión de bautizarse en la Iglesia Católica la tenía clara «desde hace mucho». El sentimiento de ser «muy mayor» la frenaba, pero finalmente dio el paso. Ahora describe la experiencia como «increíble», destacando el aprendizaje mutuo dentro de un grupo donde, afirma, «te da más hambre de saber qué más».

Santiago Cañardo, responsable de Catecumenado de Adultos de la Archidiócesis de Pamplona, reflexiona sobre el momento actual, describiéndolo como una era de «cristianismo de elección». En una sociedad con raíces cristianas debilitadas, la fe emerge como una decisión personal y consciente, no como una simple herencia cultural.

«Dios sigue llamando, y cuando el hombre acepta esa llamada, esa voz de Dios, todo cambia para mejor», afirma. La cita para acompañar a este grupo es esta tarde a las siete en la parroquia de Cristo Rey, un paso decisivo en su camino hacia una nueva vida.

 

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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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