“La condena de Sánchez a la cuarta provincia española: la última en inversiones, recorte al agua y de espaldas a sus grandes eventos”, de Nacho Segura; “La última broma de la poderosa mujer que se inmoló por Andalucía”, de Félix Madero; “PP y Vox claman contra la corrupción del Gobierno tras desvelar El Debate nuevas pruebas que acorralan al ex ‘tres’ de Montero”, de Redacción El Debate; “El arranque del año alerta sobre un 2026 más débil: menos consumo, peor empleo y precios al alza”, de Alba Menéndez; y “La fiscal Pedromato y las células del golpismo sanchista”, de Federico Jiménez Losantos

(Viñeta de Tomás Serrano en El Español el pasado día 6)
LA CONDENA DE SÁNCHEZ A LA CUARTA PROVINCIA ESPAÑOLA: LA ÚLTIMA EN INVERSIONES, RECORTE AL AGUA Y DE ESPALDAS A SUS GRANDES EVENTOS
Artículo de Nacho Segura publicado en El Debate el pasado día 6
El Gobierno consuma el agravio a Alicante con la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado, sus planes para el Tajo-Segura y su negativa a apoyar la Volvo Ocean Race.
Alicante ya no es solo un motor turístico; es, por derecho propio y cifras oficiales, la cuarta provincia de España en población, superando el umbral de los dos millones de habitantes. Sin embargo, este peso demográfico y económico no se traduce en un trato equitativo por parte del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Al contrario, la provincia se encuentra sumida en un agravio que se ha vuelto estructural: es la última de las 52 provincias en inversión per cápita, sufre un recorte del 50 % en el agua para regadío y asiste al desinterés de Moncloa ante eventos de calado mundial como The Ocean Race.
Este castigo, que el aterrizaje de Arcadi España en el Ministerio de Hacienda no ha hecho más que confirmar con un ajuste de 163,5 millones de euros en las transferencias de abril, responde a una inercia de abandono que la sociedad alicantina percibe como una factura política por su condición de bastión inexpugnable del centro-derecha.
El crecimiento de la provincia es incontestable. Según los datos oficiales del BOE validados por el INE, Alicante cuenta ya con 2.030.037 habitantes, tras un incremento del 1,95 % en el último año impulsado por la pujanza del sector servicios y su capacidad de atracción residencial. Su capital, con 366.221 vecinos, se consolida en el ‘Top 10’ de ciudades españolas, por delante de Bilbao. Pero mientras la población crece y las arcas estatales se benefician de una recaudación récord por IVA e IRPF, el Gobierno mantiene a la provincia en el vagón de cola, prorrogando unos presupuestos que la sitúan en el puesto 52 de 52 en inversiones, una anomalía democrática para un territorio de su relevancia.
El bastión que resistió a la izquierda
Este escenario de asfixia financiera no es nuevo, sino la tónica general desde que Sánchez llegó a la Moncloa. No se puede entender este trato sin el componente político: Alicante se ha convertido en el gran bastión electoral del Partido Popular, el lugar donde comenzó la remontada que cambió el mapa político nacional. Ya en 2019, cuando la izquierda gobernaba con comodidad la Generalitat y las capitales de Valencia y Castellón, la ciudad de Alicante resistió como un enclave azul bajo el mandato de Luis Barcala. Desde entonces, la provincia ha sido el contrapeso a las políticas del Gobierno central, una fidelidad en las urnas que parece haber tenido como respuesta un «olvido» sistemático en las partidas presupuestarias y en el desarrollo de infraestructuras clave.
La llegada de Arcadi España al Ministerio de Hacienda, quien fuera conseller con Ximo Puig, generó una esperanza de alivio que se ha demostrado vana. En lugar de desbloquear los anticipos y corregir la infrafinanciación valenciana mediante un decreto-ley, la gestión estatal ha profundizado el agujero financiero, que ya suma 423,5 millones de euros en lo que va de año. Para Alicante, esto significa que proyectos vitales como la conexión ferroviaria del aeropuerto -el único de su tamaño en Europa sin tren- o la necesaria segunda pista de aterrizaje sigan guardados en un cajón, mientras el aeródromo bate récords con más de 18 millones de pasajeros anuales.
La estocada final al campo y la industria
El agravio alcanza tintes dramáticos en materia hídrica. La modificación de las reglas del trasvase Tajo-Segura, que prevé reducir a la mitad el envío de agua para los agricultores del sur de la provincia, supone una amenaza directa a la supervivencia de un sector que aporta 3.000 millones al PIB nacional. Resulta incomprensible para el sector primario que, con la cuenca del Tajo rozando del 80 % de su capacidad, el Gobierno opte por restringir el caudal a una cuenca del Segura que no llega al 60 %. Esta decisión se percibe como una concesión política a otros territorios en detrimento de la eficiencia hídrica de Alicante.
A este «tijeretazo» al agua se suma el desprecio institucional a los grandes eventos. The Ocean Race, la vuelta al mundo a vela que debe partir de Alicante en enero de 2027, carece a día de hoy del apoyo del Gobierno a través de la declaración de Acontecimiento de Excepcional Interés Público (AEIP). Esta herramienta, que sí se concedió en ediciones anteriores, es fundamental para atraer patrocinios y garantizar la viabilidad económica de una cita que genera más de 1.200 empleos y 70 millones de euros de impacto. La demora del Ejecutivo pone en riesgo la planificación de un evento que sitúa a la marca España en el mapa náutico mundial.
Una desigualdad insostenible
El balance para la provincia de Alicante es el de una desigualdad que ya no admite matices. Se le exige más por su crecimiento poblacional y su dinamismo empresarial, se le cobra más en impuestos como cuarta provincia del país, pero se le devuelve menos que a ninguna otra.
Alicante paga como la cuarta, pero recibe como la última. Con un Gobierno central que ha renunciado a presentar nuevos Presupuestos Generales del Estado para 2025 y 2026, la provincia queda condenada a una prórroga permanente de su propia precariedad. La falta de voluntad política para corregir este desequilibrio perjudica a los dos millones de alicantinos, pero también lastra la competitividad de uno de los territorios más dinámicos del Mediterráneo, confirmando que, para la Moncloa, Alicante es una prioridad solo a efectos recaudatorios, pero inexistente a la hora de invertir.
LA ÚLTIMA BROMA DE LA PODEROSA MUJER QUE SE INMOLÓ POR ANDALUCÍA
Artículo de Félix Madero publicado en Vozpópuli el pasado día 5
Ahora que El País cumple medio siglo y yo, que fui fiel lector de ese diario, me alegro de que ahí siga, uno no tiene más remedio que recordar esos 50 años que han pasado con una rapidez que convierte en tomadura de pelo el paso del tiempo. Un periódico que nació para defender la democracia y terminó defendiendo a Pedro Sánchez, afirma su ex director Antonio Caño.
Cincuenta años. Tempus fugit. El tiempo vuela, aprovéchalo, escribió Virgilio. Después llegó el gran Albert Camus para afirmar que la vida no tiene sentido… pero aun así podemos construir uno propio. Y en eso estamos. Por cierto, no perdemos la perspectiva. Un periódico cumple estos días medio siglo, pero otros lo superaron hace tiempo. El Norte de Castilla está presente desde 1854, La Vanguardia nació en 1881 y Abc en 1903. Tal y como está la Prensa son tres hechos prodigiosos.
Yo recuerdo el primer fax que mandé y el primero que recibí. Miraba aquella máquina que escupía folios escritos que alguien enviaba desde un lugar lejano. Que un guion de un programa de radio se escribiera en Madrid y se recibiera en Bruselas casi al instante era algo inimaginable. Pero sucedió. Y recuerdo los primeros mensajes que envíe. Había que quitar el cable del teléfono y ponerlo al ordenador que, con mucho esfuerzo y algo de ruido mecánico, lo enviaba a miles de kilómetros. Cómo aquello parecía milagroso, y ante la duda de que así fuera, uno cogía el teléfono para llamar al destinatario del mensaje para confirmar que, efectivamente, había llegado. Dejé de hacerlo cuando me convencí de que los mensajes llegaban siempre y que era inútil tomarse tantas prevenciones. De aquellos tiempos a los actuales en los que la Inteligencia Artificial se cuela en nuestras vidas ya no queda nada.
Lo que dicen los carteles en Andalucía
En este revival sentimental en el que caigo este martes, y después de ver un reportaje en la televisión sobre la cartelería electoral de la campaña andaluza, me quiero detener. Muchas cosas cambian a nuestro alrededor, pero no la comunicación política. Los mítines son actos para convencidos y más bien con poca asistencia, razón por la que los partidos prefieren mandar imágenes seleccionadas para que no se vea el cemento en los telediarios. Las entrevistas son brindis al sol cargados de verbos en condicional que, después de las elecciones, caen en el olvido. Los debates en televisión, actos imposibles en los que los candidatos enjaretan titulares ante la imposibilidad de reflexionar frente a un reloj que les marca el tiempo que les queda.
Son pura trampa porque juntan en un mismo plató a los candidatos que pueden gobernar, por lo general dos, con otros que no tienen más posibilidad que imposibilitar el gobierno o cobrárselo muy caro con unos cuantos votos en el bolsillo.
Y, sin embargo, lo más anticuado son los carteles que ponen en las vallas publicitarias y farolas. Aquí son todos iguales. Por lo general, el candidato aparece maquillado mirando al horizonte, esbozando una leve sonrisa tras un fondo verde vegetal. Vox es el único que rompe esa estética. Salen dos varones fotografiados. En primer plano el candidato, cuyo nombre y apellidos no salen en el cartel, ¿para qué, me pregunto?, y detrás la imagen de Abascal.
En la Transición, cuando había, y a mucha honra para ellos, partidos de extrema izquierda y no a la izquierda del Psoe -majadería semántica que no sé a quién pretende engañar- algunos partidos como el Partido de los Trabajadores de España (PTE), el Movimiento Comunista (MC), La Liga Comunista Revolucionaria (LCR) o la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT) huían del retrato y del culto a la persona y diseñaban carteles dignos de haber salido del estudio de Cruz Novillo o Eduardo Arroyo.
La campaña de Moreno Bonilla…
Las encuestas hablan de una más que probable mayoría suficiente para Juan Manuel Moreno Bonilla, que en los carteles aparece muy sonriente y con una simple llamada: Vota a Juanma, así, sin apellidos. La campaña de Juanma es peculiar porque no quiere a nadie de fuera que se la pueda empañar con meteduras de pata. En el recuerdo queda aquello de Ana Mato, que fue su jefa en el ministerio de Sanidad -¡Dios, esa señora llegó a ministra!- cuando aseguró en un mitin que los “niños andaluces son prácticamente analfabetos”. O aquel otro disparate de que “Andalucía es como Etiopía”, que dijo el diputado Rafa Hernando. Ayudas como estas no necesita el candidato que roza la absoluta.
…Y la de María Jesús Montero
La que al parecer necesita todas es la candidata socialista María Jesús Montero, muy tocada en las encuestas, que en su cartelería ha centrado su mensaje en la sanidad. La que, según ella, fuera mujer más poderosa de la España democrática antes de su inmolación por amor al pueblo andaluz, se traerá de Madrid a ministros y cargos del partido empezando por Pedro Sánchez. La candidata debe ser de los pocos -o pocas, vaya- que no se han enterado que hay personajes cuya presencia restan posibilidades y destrozan expectativas. Sánchez es uno y, además, muy destacado en algunas desmotivadas agrupaciones andaluzas que saben lo que va a pasar el día 17.
Hay que reconocerle a la que fue la señora más poderosa de la política española, y a punto está de convertirse en jefa de la oposición regional, que sea coherente con su trayectoria. A estas alturas se desconoce dónde hay más sustancia sanchista, si en el presidente o en la candidata. Me temo que en la segunda. Hay días que creo que el sanchismo es una invención de Bolaños y de esta señora después de una noche de copas de dudosa procedencia. Sólo desde esa perspectiva es comprensible que alguien que recortó 1.500 millones en su etapa como consejera andaluza se presente como adalid de la sanidad pública, pero ella verá. Vestida de verde, con los brazos cruzados y sonriente destacan tres palabras: Vota Sanidad Pública.
El recorte en Sanidad
Ángel Antonio Herrera ha calificado con mucha gracia a la Inteligencia Artificial de parecerse a novia borracha, capaz de sorprenderte por su precisión y hallazgos o de buscarte la ruina. Advierto que el dato de los recortes en la sanidad andaluza cuando María Jesús Montero fue consejera de Salud lo he sacado de la IA. Como me parecía increíble, y no quería ser engañado, he llamado a un amigo periodista en Sevilla que lleva estos temas y ha dado la razón a la novia piripi que en este caso ofrece un dato contrastable y cierto. Entre 2009 y 2013 el gasto sanitario se redujo en 1.496 millones de euros, lo que equivale a un recorte al 15% del presupuesto sanitario. Presentarte en los carteles como la salvadora de la sanidad pública con esos antecedentes es cosa incomprensible.
Juanma no dice nada de momento, quizá porque sabe que no hay que molestar al enemigo que mete la pata. Creo que el domingo que viene vuelve Sánchez a Andalucía. Sólo faltarían como teloneros Pilar Alegría y Óscar López, que todo es bueno para el convento ¿De verdad necesita Montero las encuestas? ¿Y esos carteles? Es como si el mismísimo Elías Bendodo le hubiera hecho la campaña.
PP Y VOX CLAMAN CONTRA LA CORRUPCIÓN DEL GOBIERNO TRAS DESVELAR EL DEBATE NUEVAS PRUEBAS QUE ACORRALAN AL EX ‘TRES’ DE MONTERO
Artículo de Redacción El Debate publicado en su web el pasado día 4
El Debate ha revelado este lunes que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional ha encontrado en la vivienda del ex ‘tres’ de la exministra de Hacienda María Jesús Montero, José Antonio Marco Sanjuán, una caja fuerte oculta en una barbacoa y dinero escondido en el baño. Tras esta información desde el PP y Vox han clamado contra la corrupción que rodea al Gobierno de Pedro Sánchez.
La formación que preside Alberto Núñez Feijóo ha señalado desde su cuenta oficial de X que la trayectoria política de Montero «demuestra un patrón: como Sánchez, elige y se rodea siempre de perfiles que acaban investigados por corrupción». El secretario general de los populares, Miguel Tellado, ve en lo que publica este periódico «nuevas pruebas de que este Gobierno es pura delincuencia organizada».
Y en la misma línea, Elías Bendodo, vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local del PP, ha subrayado que Montero «siempre está en el foco de la corrupción. »De los EREs al Ministerio. No, no es casualidad ni mala suerte», ha escrito.
Y desde Vox, la portavoz en el Congreso, Pepa Millán, ha criticado que Hacienda sea «implacable con el autónomo al que se le pasa un trimestre» mientras el ex ‘tres’ de Montero tenía una caja fuerte oculta en una barbacoa y dinero escondido en el baño. «Así funciona España», ha lamentado. «El descrédito institucional es total. La corrupción con Sánchez, colosal», ha denunciado Jorge Buxadé, jefe de la delegación de Vox en Bruselas.
EL ARRANQUE DEL AÑO ALERTA SOBRE UN 2026 MÁS DÉBIL: MENOS CONSUMO, PEOR EMPLEO Y PRECIOS AL ALZA
Artículo de Alba Menéndez publicado en El Independiente el pasado día 4
El arranque de 2026 empieza a dibujar un escenario menos cómodo para la economía española. Este jueves, el INE ha publicado el crecimiento del primer trimestre de 2026, registrando un avance del PIB del 0,6%, dos décimas menos que en el cierre de 2025 cuando lo hizo un 0,8%, una moderación que empieza a reflejarse en algunos de los principales motores de la economía.
La Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre dejó el peor dato para un primer trimestre desde 2014: el paro aumentó en 231.500 personas y la ocupación cayó en 170.300 empleos respecto al cuarto trimestre de 2025. En paralelo, el consumo de los hogares y las empresas —principal motor de la recuperación económica tras la pandemia— empieza a perder fuerza, la productividad se mantiene estancada y el sector exterior se enfrenta a una tensión al alaza por la guerra comercial con Estados Unidos y el encarecimiento energético derivado de la guerra en Irán.
Con todos estos vientos en contra, el Gobierno ha decidido manterner su previsión de crecimiento en el 2,2% para 2026 a la espera de ver cuánto se prolonga el conflicto en Oriente Medio. No obstante, sí ha elevado en un punto su estimación de inflación media, del 2,1% al 3,1%.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, estimó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes que el impacto potencial de la guerra en Irán sobre el PIB podría restar entre una y ocho décimas menos. Pero ante la incertidumbre sobre la prolongación de la guerra y los efectos de segunda ronda, el Gobierno ha pospuesto la actualización definitiva del cuadro macroeconómico hasta verano. Sin embargo, con las cuentas presupuestarias prorrogadas desde 2023, 2026 empieza a perfilarse como el verdadero examen económico de España.
La EPA enciende las primeras alarmas
La EPA del primer trimestre ha sido el primer aviso. El paro subió hasta el 10,8% y la ocupación cayó en más de 170.000 personas, rompiendo la inercia positiva del mercado laboral.
«Es un mal dato, estamos más cerca del 11% de paro que del 10%», resume José Ignacio López Sánchez, catedrático de Organización de Empresas de la Universidad CEU San Pablo. Aunque evita hablar todavía de un cambio de ciclo, sí reconoce que «el empleo no empuja con la misma fuerza» y que el margen de crecimiento respecto a la eurozona empieza a reducirse.
En cambio, desde la CEOE sí que advierten abiertamente de «síntomas de desaceleración». En la misma línea, Valentín Bote, director de Randstad Research, señala para El Independiente que «ha sido un trimestre malo, sin ninguna duda, aunque no catastrófico». La clave, explica, estará en comprobar si se trata de un bache puntual o del inicio de una desaceleración más persistente. En este sentido, recuerda que el empleo cerró 2025 creciendo al 2,8%, mientras que sus previsiones para 2026 lo sitúan más cerca del 2%.
El consumo se enfría y reaparece el gran problema: la productividad
El consumo privado, principal sostén del crecimiento desde la pandemia, también empieza a mostrar fatiga. Durante los últimos años, el ahorro acumulado tras el confinamiento, la llegada de población inmigrante y el tirón del turismo permitieron sostener un fuerte dinamismo del gasto de los hogares. Sin embargo, este patrón empieza a agotarse.
De acuerdo con las estimaciones de BBVA Research se anticipa una desaceleración. Si en 2025 el consumo privado avanzó un 3,4%, sus previsiones apuntan al 3% en 2026 y al 2,1% en 2027. El problema, advierten varios expertos, es que España ha crecido más por población y consumo que por una mejora real de la productividad.
El propio avance del PIB refleja esta debilidad. La productividad por puesto de trabajo cayó un 0,2% trimestral y encadena cuatro trimestres consecutivos con tasas negativas en términos interanuales (-0,1%). Desde la Cámara de Comercio de España reconocen que, aunque se prevé una mejora del 0,7% en 2026, «la eficiencia productiva sigue siendo el principal reto estructural de la economía española» .
“España tiene dos graves problemas estructurales que se refuerzan uno al otro: la baja capacidad de generar valor añadido por factor empleado —productividad— y el importante deterioro de las instituciones”, advierte Javier Ferri, investigador de Fedea. Y lanza una advertencia especialmente dura: “Hasta que estos problemas no se resuelvan, nuestra economía está condenada a afrontar un futuro sombrío”.
Irán, inflación y el riesgo de un frenazo mayor
A esta desaceleración se suma la guerra en Irán, que amenaza con trasladar nuevas tensiones inflacionistas al conjunto de la economía a través del petróleo, los combustibles y el transporte. «Si los hogares tienen que gastar más en gasolina, electricidad o productos básicos, automáticamente aplazan otro tipo de compras», explica el director de Randstad Research. Menos consumo significa menos gasto en ocio, restauración o turismo, y un impacto transversal sobre toda la actividad.
Además, el encarecimiento del transporte marítimo, los seguros logísticos y el posible bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz presionan tanto a la industria como al comercio exterior. Desde la Cámara de Comercio advierten de que, si el conflicto se cronifica y los precios energéticos se mantienen elevados, el crecimiento podría reducirse hasta en siete décimas y la inflación superar el 4% de media anual en 2026.
Sin cuadro macro y sin Presupuestos
Pese a este escenario, el Gobierno ha optado por no actualizar todavía su cuadro macroeconómico. Desde el Ministerio de Economía defienden la prudencia ante la incertidumbre geopolítica.
Así, la actualización no llegará hasta verano y este documento será la base sobre la que se construyan los próximos Presupuestos Generales del Estado, ya que fija las previsiones de crecimiento, inflación, ingresos y gasto sobre las que se diseñan las cuentas públicas. El problema es el calendario: con el verano de por medio y la posterior tramitación parlamentaria, el margen para aprobar unos nuevos Presupuestos este año se estrecha todavía más. De hecho, Carlos Cuerpo evitó concretar si el Ejecutivo trabaja ya en unas cuentas para 2026 o si directamente el horizonte real son los Presupuestos de 2027.
Para el investigador de Fedea, el retraso tiene también una lectura política: «Mi opinión personal es que el Gobierno ha desistido de la idea de presentar Presupuestos durante este año y se va a centrar directamente en preparar los de 2027, aunque su aprobación también es muy dudosa dada la fragmentación política del Congreso de los Diputados», concluye Ferri.
LA FISCAL PEDROMATO Y LAS CÉLULAS DEL GOLPISMO SANCHISTA
Artículo de Federico Jiménez Losantos publicado en Libertad Digital el pasado día 3
La Pedromato representa la tercera ocasión para imponer un nuevo régimen de poder personal nacido de las entrañas del régimen constitucional.
Creíamos que era imposible empeorar el desempeño en la fiscalía general del Estado de Dolores Delgado. Vino García Ortiz y lo empeoró, hasta el extremo de acabar siendo condenado por el Tribunal Supremo. Creímos que ya nada superaría el descaro del golpismo togado sanchista, y ha llegado Peramato, que bien merece llamarse Pedromato, y está dejando a García Ortiz como un severo guardián del mérito en el Ministerio Público. Une la tercera estación de este viacrucis judicial dos características de sus predecesores: la mediocridad del currículo y la fatuidad de la impunidad. Cabe añadirle un toque propio: lo obsceno de su amiguismo profesional.
No es fácil, ni siquiera en la UPF (Unión Prevarigalupadora de Fiscales) ascender a fiscal de sala a la esposa del condenado García Ortiz, ayuna de los valores que se añaden a la antigüedad: mérito y capacidad. Mérito, no tiene. Capacidad, no la ha demostrado. Su antigüedad, es nueva. ¿Por qué, entonces, la promueve y asciende? Para que se note la injusticia. Como en todo delito de este gobierno infame, para presumir del abuso de Poder, porque en la banda de Sánchez nadie debe delinquir sin alardear. Y nadie lo hace mejor que el que menos vale, el que viene con la etiqueta del precio rebajado, llegado enero, o por ser mercancía defectuosa todo el año.
Sánchez, como Bildu, prepara un régimen paralelo en la Oposición
El partido de la ETA ha hecho público su plan para euskaldunizar al funcionariado del País Vasco y de Navarra, viejo reino entregado a la banda a cambio de los votos bildutarras en el Congreso de los Diputados. Hay una limpieza de sangre ideológica cuyos hematíes rojos coloreará un dominio exhaustivo del euskera, lengua minoritaria en ambas comunidades, cuyos habitantes usan a diario, en todos los ámbitos, su idioma propio, el español.
En el futuro inmediato, o sea, ya, el idioma de los que aspiren a un cargo público con suculento sueldo, vacaciones y demás, no será el suyo, sino el de la legalidad vigente, que será el de la vieja legitimidad de las pistolas. No se saca de la cárcel sin cumplir toda la condena ni arrepentirse de sus crímenes a los peores asesinos de la banda para que renieguen el terrorismo, bien al contrario, todos deben recordar que no sería la primera vez que mataran a cualquiera para conseguir sus objetivos políticos, que son los de siempre: socialismo, independencia y supremacía racial. La raza, desde que Barandiarán recogía y medía cráneos por los viejos cementerios de la región, ha cambiado mucho. Ahora, el ADN es ideológico y cultural.
Pero, ante todo, la raza ideológica euskaldún es obediente. Acatará sin rechistar los dictados de la casta dominante del nuevo Estado, que es la eusko-terrorista y eusko-comunista. La sangre nueva de ese cuerpo viejo, se demostrará con el uso del euskera a todas horas, y no pese a no ser la lengua propia y habitual de la inmensa mayoría de los habitantes de esa tierra, sino precisamente porque no lo es. Lo natural no cuesta, lo artificial exige esfuerzo y obediencia, que es, en última instancia, lo que se busca para la nueva Euskadi independiente, socialista, revolucionaria… y servil.
La propaganda por el hecho y la eficacia del terror
El terrorismo funciona siempre como un acto de exhibicionismo en el que la crueldad no es un añadido innecesario, sino su verdadera base y la garantía de su éxito. Lo que más terror produce no es el asesinato por una razón comprensible, sino el arbitrario, irracional, sin que la víctima haya sido escogida. El terror que identifica previamente sus objetivos se entiende e invita a ver y callar a los que pueden padecerlo. En cambio, el que muere porque estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado, por pura mala suerte, asusta más. Los anarquistas, teorizadores de «la propaganda por el hecho», creían en su primera época que, al asesinar a un monarca, demostraban que era posible derribar la monarquía, pero pronto vieron que en los magnicidios solía morir gente inocente, que simplemente estaba allí.
Por ejemplo, en el atentado de Mateo Morral en la boda de Alfonso XIII murieron, además de los caballos, muchos curiosos que sólo querían ver a los reyes y su brillante escolta en la Calle Mayor. No es que la muerte de inocentes preocupase de verdad a quien, con casi total seguridad, iba a entregar su vida a la revolución social. Lo malo era que la propaganda se convertía en negativa, porque morían mujeres y niños, gente muy pobre y con familia, que, en vez de ser atraída a la causa, la aborrecía. Sin embargo, los nihilistas rusos, modelo del comunismo anarquista, adoptaron un lema: «nadie es inocente». Ni reyes ni mendigos. Todos eran parte de la Historia, que se desarrollaba a través de la lucha de clases, hasta la liberación final. No había, por tanto, que temer a las masacres, sino incrementarlas, porque la violencia, por sí misma, ayudaba más eficazmente al desarrollo histórico. Y la historia del comunismo desde 1917 demuestra que suele ser así.
Las células fiscales y judiciales del PSOE
Lo que demuestra en su tercera encarnación oficial, el golpismo de toga a las órdenes de Sánchez, es que piensa abusar de su poder hasta el final, que los que se les unan, ascenderán, y los que se opongan, jamás lo harán, y languidecerán en los oscuros escalones inferiores del escalafón. La Pedromato representa la tercera ocasión, que aspira a ser la de la vencida, para imponer un nuevo régimen de poder personal nacido de las entrañas del régimen constitucional. Pumpidos, Pedromatos y Abogados del Estado son las células fiscales y judiciales del socialismo del siglo XXI, los tribunales populares de la III República, dentro de la Confederación de Repúblicas Socialistas Ibéricas, que Pedro Sánchez piensa imponer antes de acabar la década. Y no está tan lejos de su objetivo como puede parecer. Por eso, la verdadera y urgente prioridad nacional es echar a Sánchez