Rumores de Ángeles
El clero español, en edad de jubilación
Jesús Bastante
Granada y Guadix, cada vez más cerca
Xabier Pikaza Ibarrondo
Teresa Forcades: déjame contarte un recuerdo
Juan Masiá Clavel
¿ELEGIR, CANCELAR O ABORTAR?
Padre Fortea
Cosas sueltas
Carmen Bellver
De Congreso en Congreso y tiro porque me toca
Luis Javier Moxó Soto
Leyes y discriminaciones
Antonio Piñero
Segundo volumen de la Obra Completa de filón de Alejandría (118-1)
Jairo del Agua
La navidad con minúscula
José Mª Castillo
MI COMENTARIO A LOS EVANGELIOS - CICLO C
Sor Lucía Caram O.P
La Gravedad de la crisis tucumana
Reverendo
Si se confirma lo de Munilla
Nicolás de la Carrera
Poemas de nube y Dios 1. "NUBE EN LA MANO" (Salinas)
José Catalán Deus
Después de Ratzinger, qué: un balance de sus primeros cuatro años
Jaime Vázquez Allegue
Ben Gurion
Carlos Corral
DARWIN: ¿Ateo o agnóstico? [BLOG.168]
Editorial San Pablo
Regresar al significado originario del Adviento
Francisco Baena Calvo
APENAS DURA UNA PROHIBICIÓN
Josemari Lorenzo Amelibia
Canciones y afectos Puntos de meditación para hoy
Juan Fernandez Krohn
Otra figura "problematica" camino de los altares (el caso de Angel Herrera Oria, hacedor de obispos en la posguerra)
Guillermo Gazanini Espinoza
La pobreza más profunda: la soledad
Francisco Margallo
Cultura occidental e islámica
Rodrigo del Pozo Fernández
La lotería es inmoral, aunque sea "parroquial"
Koldo Aldai
¡Marineros a salvo, salvemos los mares!
Fernández de la Cigoña
Se va la cigüeña. Deja su nido, cambia de torre y emigra. Francisco José Fernández de la Cigoña acaba de aceptar una suculenta oferta del grupo Intereconomía para hacerse cargo de la información religiosa de La Gaceta de los Negocios. Nos alegramos por él. Su contratación demuestra su valía y nos consagra como "cantera" de expertos en la información religiosa.
Se va la cigüeña, pero aquí deja muchas de sus plumas. Porque aquí nació a la opinión pública hace unos cuatro o cinco años. Aquí le crecieron las plumas y las patas y hasta el pico. Y creció y se consagró. Con sus filias y sus fobias. Con sus amigos y sus enemigos. Siempre polémico y provocador. Sin pelos en la lengua. Sin nada que perder y mucho que ganar. De vuelta de casi todo.
Aquí gozó
Éxodo celebra su número 100 y tiene muchos motivos para celebrarlo; muchos tenemos motivos para celebrar este jubileo de comunicación libre, oportuna, solidaria. Yo me siento particularmente comprometido y en cierta medida responsable porque, desde la primera hora de la revista y desde su prehistoria con Misión Abierta, el equipo fundador ha sido y es gente muy mía, hasta el punto de estar encardinado a nuestra Prelatura de São Félix do Araguaia.
El título de la revista es una expresiva afirmación de
Mi aproximación a Javier Osés es la de un periodista de información religiosa que se relacionó con él como persona, como obispo al que admiraba y como fuente de información.
Para acercarme, pues, a monseñor Osés y a la Iglesia de su época me limitaré a describir algunos acontecimientos que viví en primera persona. Acontecimientos que, a mi juicio, lo retratan y retratan también a la Iglesia de aquel entonces. La Iglesia de ayer mismo, tan diferente a la actual que ya parece de otra
José Ignacio Calleja.- El pasado fin de semana ha estado dominado por dos grandes manifestaciones. En Madrid, una masiva manifestación por la Vida (del no-nacido). En San Sebastián, otra enorme manifestación por la libertad y los derechos iguales de todos los vascos. Se preguntarán ustedes sobre qué tienen que ver estas dos manifestaciones y lo que representan, que cómo me las arreglaré para mentarlas juntas.
Saben ustedes que el papel lo aguanta todo, pero no es difícil un comentario que nos acerque
Santiago Agrelo.-Recuerdo visitas entrañables, en la vieja cárcel de Santiago, del fraile apenas joven a aquella reclusa madura y maternal que, según pude entender, estaba allí porque a pobres mujeres las ‘ayudaba' a malparir. Mi amiga era una paradoja, pues aunaba en su carne lo materno y el malparto.
Soy viejo lo suficiente para recordar las primeras ‘batallas' sociales a favor del aborto. Entonces, los que promovían su despenalización, como si ellos fuesen también madres en apuros, la justificaban por
Miguel Ángel Escribano Arráez, ofm.- En el día de la Hispanidad, día que se nos llena la boca al hablar de los pueblos hispanos, me van a permitir que les hable de sor Emilia González. Ella es hermana de la Congregación Hermanas Apostólicas de Cristo Crucificado. Lleva cinco años en República Dominicana, en un pequeño pueblo que se llama Padre las Casas, situado en la frontera con Haití, la zona más pobre de un país muy necesitado.
Su labor evangelizadora la realiza
Santiago Agrelo.-Suponía que éramos más avispados que el bueno de Esaú, el hermano ‘rojillo' de Jacob, quien, más por tonto que por agotado, había malvendido, por un potaje de lentejas, sus derechos de primogénito. Pero la historia pone a cada uno en su sitio, y si Esaú me parecía ridículo por su elección entre lentejas y primogenitura, empiezo a taparme la cara de vergüenza por mis opciones entre ‘lentejas y Dios'.La devaluación de Dios podríamos verla sólo así,
José María Castillo.- Monseñor Martínez Camino ha dicho que aprobar la ley del aborto es una "herejía" y lleva consigo la "excomunión". Como es lógico, los periodistas y "tertulianos" de diversas cadenas de radio y TV se han ocupado de este asunto y comentan la gravedad de las palabras que ha utilizado el obispo Martínez Camino. Pero ocurre que los periodistas no son teólogos. Y tienen el peligro de utilizar sin la debida precisión las palabras que ha dicho el obispo. Por eso me ha parecido que
Carlos Amigo Vallejo.- Nos parece algo increíble y escandaloso. Pero la realidad de esas poblaciones hambrientas es algo incuestionable. Hombres y mujeres que carecen de algo tan fundamental como es la comida necesaria para subsistir. Sobrecoge la realidad de esas personas, y nos enerva hasta la rebeldía el pensar que puedan darse situaciones en las que se llega a morir por falta de alimento. Y todavía hay más, porque el hambre lleva consigo otras muchas y terribles desgracias, como son las enfermedades, la carencia de vivienda, de
Lo que cree el corazón, eso confiesan los labios: "El Señor ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra". Israel, el Israel de la fe, nunca dejó de ser un clamor de peregrinos con esperanza, y, de modo semejante, la Iglesia, la humanidad nueva, nacida de Cristo exaltado en la cruz, sólo podrá ser una comunidad de pobres proyectada hacia el futuro, hacia la justicia y el derecho que Dios ama, hacia su misericordia, que los pobres necesitan y esperan.
La Iglesia es comunidad en vela, en oración, atenta a la venida del
Padre Ángel García, presidente y fundador de Mensajeros de la Paz.-No puedo, ni quiero, hablar ahora sobre si Enrique Miret Magdalena fue o no un gran teólogo. Recibo con profunda tristeza la noticia de su fallecimiento en El Líbano, celebrando el Día de la Hispanidad con las tropas españolas. En este momento sólo puedo, y quiero, decir que de él aprendí a amar más a Dios y a amar más a los hombres.
De él aprendí el respeto a otros credos y confesiones, a entender que
Juan José Cortés.-En una sociedad como la nuestra donde todos o casi todos manejamos internet, vemos la televisión -encadenados a un sofá o una silla durante la mayor parte de nuestra vida-, tenemos un buen coche para llevarnos a algunos lugares. Y el resto del tiempo pasa a ser parte del escaparate de tu barrio o garaje, una buena casa que nos está costando media vida pagarla, y ¡cómo no! los chicos tienen juegos electrónicos que en vez de educarlos en positivo los invita a la violencia o a sabe Dios qué tipo de cosas.
En
Fr. Santiago Agrelo, Arzobispo de Tánger.- El amor tiene leyes que la ley no debe anular. Una madre sabe que es una con su hijo y que es distinta de su hijo, sabe que el amor transforma lo personal en compartido, sabe que no podrá olvidar al hijo sin olvidar la propia carne, sabe que no podrá abandonarlo sin perderse a sí misma, sabe que no podrá despreciarlo sin herir la propia dignidad.
Lo que el amor une, sólo el amor reclamará a su tiempo separarlo para hacer posible la vida.
Cuando la ley olvida las