El invierno llega pisando fuerte a España este jueves 19 de diciembre de 2024. Una potente borrasca se ha instalado sobre la península, trayendo consigo un cóctel de lluvia, viento y frío que mantendrá en alerta a varias comunidades autónomas.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado avisos amarillos y naranjas en gran parte del territorio nacional debido a las fuertes precipitaciones y rachas de viento que se esperan a lo largo de la jornada. El temporal afectará especialmente al tercio norte peninsular, con lluvias persistentes en Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco.
En el centro de la península, Madrid se prepara para una jornada gris y lluviosa. La capital alcanzará una máxima de 13°C, con cielos cubiertos y probabilidad de precipitaciones del 90%. Se recomienda a los madrileños no olvidar el paraguas al salir de casa, ya que se esperan hasta 4,4 mm de lluvia acumulada.
La situación no mejora en el sur. Andalucía se enfrenta a un día de contrastes, con lluvias intensas en la zona occidental y temperaturas más suaves en la costa mediterránea. Sevilla registrará máximas de 16°C, mientras que en Málaga el termómetro podría rozar los 20°C.
En el arco mediterráneo, Cataluña y la Comunidad Valenciana experimentarán un descenso notable de las temperaturas. Barcelona no superará los 14°C, con cielos nublados y posibilidad de chubascos débiles. Valencia, por su parte, se mantendrá algo más cálida con máximas de 17°C, aunque también bajo la amenaza de la lluvia.
Las islas no se libran del temporal. En Baleares, se esperan lluvias y tormentas ocasionales, con máximas que rondarán los 16°C en Palma de Mallorca. El archipiélago canario vivirá una jornada más tranquila, con cielos parcialmente nublados y temperaturas agradables que oscilarán entre los 20°C y 23°C.
La AEMET advierte de que el viento será otro de los protagonistas del día. Se prevén rachas que podrían superar los 70 km/h en zonas del interior peninsular y áreas montañosas. Este fenómeno, combinado con las lluvias, podría dificultar la circulación en carretera, por lo que se recomienda extremar las precauciones al volante.
El temporal no solo afectará a tierra firme. El estado de la mar será otro motivo de preocupación, especialmente en el Cantábrico y el Mediterráneo. Se esperan olas de hasta 4 metros en algunas zonas costeras, lo que ha llevado a las autoridades a emitir avisos por fenómenos costeros peligrosos.
A pesar del panorama general poco alentador, hay quien ve el vaso medio lleno. Los embalses, que en muchas regiones se encontraban en niveles preocupantemente bajos, recibirán un respiro gracias a estas precipitaciones. Los agricultores, por su parte, celebran la llegada de la tan necesaria lluvia, aunque cruzan los dedos para que no venga acompañada de granizo.
Para los amantes de la nieve, las noticias son positivas. Las estaciones de esquí del Pirineo y la Cordillera Cantábrica esperan importantes nevadas que podrían dejar hasta 20 cm de nieve nueva. Una excelente noticia de cara a las vacaciones navideñas que se avecinan.
Y hablando de Navidad, ¿cómo afectará este temporal a los preparativos festivos? Los mercadillos navideños al aire libre podrían verse obligados a cerrar temporalmente en algunas ciudades. En Madrid, el Ayuntamiento ha reforzado las estructuras de los puestos en la Plaza Mayor para evitar incidentes por el viento.
De cara al fin de semana, las previsiones apuntan a una mejoría gradual. El sábado aún se mantendrán las lluvias en el norte peninsular, pero el domingo se espera una tregua generalizada. Las temperaturas, eso sí, se mantendrán frescas, propias de la época del año en la que nos encontramos.
En resumen, este jueves 19 de diciembre se presenta como una jornada típicamente otoñal, con el añadido de un temporal que pondrá a prueba nuestros impermeables y paraguas. Desde aquí, solo nos queda recordarles que, ante la duda, mejor prevenir que curar: abríguense bien, conduzcan con precaución y, si pueden, disfruten del espectáculo de la naturaleza desde la comodidad de su hogar.
Y para terminar, un consejo: si hoy les toca salir a la calle, no se olviden de llevar, además del paraguas, una buena dosis de paciencia y buen humor.
Al fin y al cabo, como decía mi abuela, «Año de nieves, año de bienes». Aunque en este caso, más bien deberíamos decir «Día de lluvias, día de alegrías»… al menos para los patos y los fabricantes de impermeables.
