
(PD/EFE).- El peligro de padecer una sordera irreversible debido a los altos volúmenes con los que muchos jóvenes escuchan los reproductores de música MP3 motivó que un diario oficial cubano alertara sobre la pérdida de capacidad de audición.
«No se trata de echar a la basura los aparatos o rechazar los beneficios que implican. Basta, simplemente, con usarlos racionalmente, a volúmenes no dañinos, tratando de cuidar nuestro tímpanos», apunta el comentario del periódico «Juventud Rebelde».
El rotativo cubano hace un inventario de los síntomas que manifiestan una degeneración auditiva por su excesivo uso o la exposición a su alta carga de decibelios.
También señala la propensión de los cubanos a escuchar la música con altos volúmenes, extremo fácilmente palpable al transitar por muchas calles de la isla, donde el ruido se convierte en un elemento más de la vida cotidiana.
De acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Sordos de Cuba (Ansoc) citados por la fuente, en el país existen unas 20.000 personas aquejadas de sordera, aunque considera que el número parece incrementarse cada vez más, y señala que muchas no son diagnosticadas.
