(PD).-La Comisión Nacional de Reproducción Asistida tiene autorizados otros siete casos de diagnóstico preimplantacional que buscan el nacimiento de un bebé libre de una enfermedad hereditaria con la esperanza de que pueda ayudar a curar a un hermano afectado con una patología grave.
La sanidad pública andaluza ha aplicado el Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) a 44 parejas desde octubre de 2005, que se autorizó este tratamiento.
Desde diciembre de 2006 hasta julio de 2008, la Comisión ha aprobado ocho casos de los denominados «bebés medicamento», uno de los cuales ya ha llegado a término en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde el pasado domingo nació un niño compatible con su hermano de 6 años que padece una anemia congénita severa.
La sangre del cordón umbilical del recién nacido servirá para realizar el trasplante, informó ayer el Servicio Andaluz de Salud (SAS). Este es el primer niño que nace en España por diagnóstico preimplantacional para ayudar a sanar a su hermano, conocidos como «bebés medicamento».
Según explicaron hoy fuentes del Ministerio de Sanidad, otros siete casos de diagnóstico preimplantacional han sido autorizados por la Comisión Nacional de Reproducción Asistida para que nazcan niños compatibles con sus hermanos enfermos.
El proceso de diagnóstico preimplantacional consiste en seleccionar los preembriones libres de la enfermedad que padece el hermano, para transferirlos al útero de la madre y, una vez nacido el niño, trasplantar al enfermo células procedentes de la médula o del cordón umbilical.
La aplicación de esta técnica, denominada diagnóstico preimplantacional con fines terapéuticos para terceros, es posible en España desde la aprobación de la Ley de Reproducción Asistida en mayo de 2006, que establece que podrán ser autorizadas sólo en casos limitados y excepcionales, y previo examen individual de cada caso.
Este método sólo puede utilizarse cuando se confirma que es el último recurso y la única vía posible para poder salvar la vida de un hermano enfermo.
La Sanidad andaluza está aplicando el Diagnóstico Genético
Preimplantacional a 44 parejas
La sanidad pública andaluza ha aplicado el Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) a 44 parejas desde que en octubre de 2005 fue la primera administración española en autorizar este tratamiento, que evita la transmisión de enfermedades hereditarias.
Desde entonces, esta técnica, consistente en analizar embriones fecundados in vitro para eliminar los que contienen alteraciones genéticas que transmiten enfermedades e implantar en el útero los que carecen de patologías congénitas se ha aplicado en 89 ciclos a 44 parejas, entre ellas la gaditana que el domingo tuvo en Sevilla un hijo genéticamente sano y, además, compatible con su hermano, afectado de una anemia congénita severa.