Salud y sexo

‘Pildora Rosa’: Todo lo que debes saber sobre el ‘viagra femenino’

Addyi está específicamente diseñada para tratar el transtorno de deseo sexual hipoactivo (TDSH)

En este terreno, las estadísticas hay que cogerlas con pinzas pero se calcula que el 20 % de las mujeres de menos de 45 años y un 40 % de las mayores de 50 sufre lo que se conoce como Síndrome del deseo sexual inhibido (DSI) o trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH). En otras palabras: no tienen ganas.

El The New York Times estima que al menos el 10% de las mujeres de EE UU sufren TDSH. Otras fuentes doblan esa cifra.

Vyleesi, conocido químicamente como bremelanotida, es el segundo intento de la industria farmacéutica de ofrecer lo que se ha denominado como una «viagra femenina».

Se trata de un tema polémico, pues algunos expertos ponen en duda la propia naturaleza del desorden sexual y se critica la supuesta falta de rigor en la pronta aprobación de los fármacos para tratarla.

Desarrollado por Palatin Technologies y licenciado a Amag Pharmaceuticals, el nuevo fármaco se administra por medio de una inyección subcutánea que activa las vías cerebrales involucradas en el deseo sexual y estará disponible en algunas farmacias seleccionadas a partir de septiembre.

A diferencia de otros medicamentos relacionados, la bremelanotida no actúa sobre el sistema vascular, sino que directamente aumenta la libido actuando sobre el sistema nervioso.

Vyleesi competirá con Addyi, de Sprout Pharmaceutical, una píldora de uso diario que fue aprobada en 2015 con la contraindicación sobre el consumo de alcohol mientras se toma la pastilla.

Vyleesi no restringe el consumo de alcohol y se percibe con mayores ventajas sobre su competidor, incluyendo efectos secundarios tolerables, acción rápida y sin la necesidad de tomarlo todos los días, según los analistas.

¿Es igual que el viagra masculino?

Se le compara con la famosa píldora azul, pero hasta ahí llega el parecido.

Y es que Vyleesi, Viagra, o Cialis, un medicamento similar con otro nombre comercial, ayudan a los hombres a alcanzar una erección o tratan ciertas deficiencias de testosterona.

La mal llamada «viagra rosa» se centra en aumentar el deseo sexual, algo que no hacía ningún medicamento hasta ahora, ni para hombres ni para mujeres.

¿Cómo funciona?

El compuesto activo del fármaco se llama flibanserina y actúa sobre las sustancias químicas del cerebro asociadas con el estado de ánimo y el apetito, de manera similar a los antidepresivos.

De hecho, originalmente se investigó como tratamiento contra la depresión, pero se descubrió que aumentaba el deseo sexual en mujeres.

No está del todo claro por qué es eficaz en ese sentido, pero los expertos apuntan a que se debe a su capacidad para incrementar la dopamina, una sustancia química producida por el cerebro y relacionada con el apetito, y también los niveles del neurotransmisor norepinefrina.

Asimismo, reduce la serotonina, un compuesto relacionado con la sensación de saciedad.

Es una píldora de ingestión diaria, a diferencia de la Viagra.

¿Quién la puede tomar?

El fármaco está destinado a mujeres que, antes de llegar a la menopausia, sufren un transtorno del deseo sexual hipoactivo y que reportan estrés emocional debido a esta falta de líbido.

Los estudios realizados durante años sobre el tema señalan que entre 5,5 y 8,6 millones de mujeres tienen esta afección en EE.UU., y entre el 8 y el 14% tienen entre 20 y 49 años.

Pero no todos los expertos concuerdan con estas cifras.

Y una corriente argumenta que la falta de apetito sexual no es una enfermedad.

Además, para llegar a diagnosticar esta condición, el médico debe descartar otros factores que podrían disminuir el deseo sexual, como problemas en la relación afectiva, afecciones médicas o efectos secundarios de otros medicamentos.

¿Es efectiva?

Los efectos de Vyleesi, Addyi y similares son «modestos», dicen los expertos.

En las pruebas llevadas a cabo por el propio laboratorio farmacéutico, las mujeres que tomaron flibanserina reportaron un «ligero incremento de eventos sexualmente satisfactorios» cada mes.

Y también reconocieron haber sentido un descenso de estrés.

Pero ésta no es una droga que te tomes una hora antes de tener sexo. Tienes que tomarla durante semanas y hasta meses antes de ver siquiera algún beneficio.

¿Por qué es tan polémica?

La píldora tiene tantos defensores como detractores.

Y la propia FDA la había rechazado en dos ocasiones antes de darle luz verde este martes.

Antes de esto, cuando un grupo de expertos le dio su visto bueno en junio, varios grupos de presión lo celebraron como un hito.

Estos habían acusado a la más alta autoridad en materia de medicamentos en el país de exigir más pruebas a un tratamiento dirigido a las mujeres que a uno diseñado para hombres.

Y reclamaban un trato igualitario para los problemas de disfunción sexual femenina.

En consecuencia, Even the Score, una de estas organizaciones que a su vez representa a 26 asociaciones, celebró la noticia de su aprobación y la tildó de «avance para las mujeres» en la red social Twitter.

Y la directora de la asociación de consumidores (National Consumers League), Sally Greenberg, afirmó al diario estadounidense The New York Times que la decisión es «el mayor avance en la salud sexual de la mujer desde la píldora anticonceptiva».

Pero también hay quien reclama que la FDA cedió ante estas presiones.

Los detractores subrayan que se aprobó una medicamento con «demasiados efectos secundarios potencialmente peligrosos» para tratar una condición médica con muchos interrogantes.

¿Cuáles son sus efectos secundarios?

Cerca del 10% de las pacientes que participaron en los estudios de Sprout Pharmaceuticals experimentaron mareos, fatiga y náuseas.

Además, la píldora se venderá con una advertencia.

Ésta desaconsejará consumir alcohol o ciertos medicamentos mientras se siga el tratamiento con Addyi, ya que la interacción de ambas sustancias puede provocar la bajada de la presión sanguínea y la pérdida del conocimiento.

Entre los fármacos con los que no debe combinarse incluye los antimicóticos, unos fármacos de uso muy común para tratar infecciones por hongos.

¿Cómo se administrará?

Debido a estos posibles efectos secundarios, no se podrá adquirir libremente en las farmacias.

Asimismo, el médico que la prescriba tendrá que haber recibido un entrenamiento específico.

Además, tendrá que asegurarse de que la paciente conoce y comprende los riesgos que conlleva el uso del medicamento.

Para dejar constancia de ello, la mujer tendrá que rellenar un cuestionario.

Estas restricciones de seguridad auguran, por lo tanto, un resultado en ventas más moderado que el de Viagra, una pastilla que ha generado miles de millones de dólares desde finales de la década de 1990.

¿Hubo intentos anteriores?

La industria farmacéutica llevaba años tras un medicamento que atendiera las dificultades sexuales de las mujeres.

Pfizer, Bayer y Procter & Gamble, entre otras empresas, lo intentaron diseñar una píldora de estas características y se dieron por vencidas.

Y es que se comprobó que los fármacos que inciden en el flujo sanguíneo, las hormonas y demás funciones biológicas no son eficacez a la hora de tratar una líbido baja.

 

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