Un diagnóstico precoz del VIH ahorraría a las arcas sanitarias casi 11.000 euros al año por paciente

Los pacientes diagnosticados precozmente de VIH podría suponer un ahorro para las arcas sanitarias de cada comunidad de casi 11.000 euros por enfermo y año, según revela el estudio ‘Diagnóstico tardío del VIH: factores de riesgo y costes’, realizado por especialistas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, y que se ha presentado en Sevilla en el marco del III Congreso Nacional de GeSIDA durante este sábado.

Según este trabajo, al que ha tenido acceso Europa Press, el retraso del diagnóstico de VIH por paciente y mes de seguimiento fue de 904,91 euros, en comparación con aquellos enfermos a los que se le consiguió hacer un diagnóstico temprano del virus.

Para llegar a tal conclusión, esta investigación prospectiva de cohortes analizó a 426 pacientes infectados por el VIH, que no tuvieron tratamiento antirretroviral combinado previo y que fueron atendidos en este hospital terciario de Madrid, en el período comprendido entre 2004 y 2009.

Los autores del mismo definieron como diagnóstico tardío a aquel sujeto que tuviera al diagnóstico de VIH un recuento de linfocitos CD4+ por encima de 350 células/microlito y/o una enfermedad definitoria de SIDA en el diagnóstico. Por contra, con diagnóstico temprano del VIH se estableció a aquellos pacientes con CD4+ igual o por debajo de 350 células/microlito en el diagnóstico y sin SIDA.

Tras establecer estos parámetros, el objetivo principal del estudio se centró en el coste total del paciente por mes de seguimiento, definido como la suma de los costes de las consultas externas, los costes de los ingresos hospitalarios, tanto en la planta de hospitalización como en la UCI, y los costes del Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad (TARGA) –que alude a una combinación de tres o más medicamentos anti-VIH–.

Entre los principales resultados de la investigación se encuentran el de las características generales de la cohorte, que correspondió a personas con una edad media 34 años, un 68 por ciento de nacionalidad española, un 65 por ciento usuarios de drogas por vía parenteral, un 35 por ciento heterosexuales, un 50 por ciento con estudios secundarios o universitarios y un 19 por ciento tenía SIDA. La prevalencia de diagnóstico de VIH retrasado fue del 62 por ciento.

Tras el análisis multivariante, el diagnóstico de VIH retrasado se asoció significativamente con la mayor edad en el momento del diagnóstico y con la vía de transmisión del VIH: heterosexuales y usuarios de drogas por vía parenteral.

En general, el coste totales para cada paciente con un diagnóstico de VIH tardío fue de 1.412,59 euros al mes, –más menos 627,44 euros–, frente a los 352,58 euros –más menos 57,41 euros– del coste de los enfermos con un diagnóstico del VIH temprano, según el estudio que recoge Europa Press.

Por desglose de ese coste total, los gastos médicos de un mes de servicios para cada paciente con un diagnóstico tardío supusieron 792,34 euros, -más menos 312,42 euros-, frente a los 80 euros -más menos 8,26 euros- para los pacientes con diagnóstico de VIH temprano. Por su parte, el coste de un mes del tratamiento antirretroviral de gran actividad para cada paciente con diagnóstico de VIH retrasado fue 618,72 -más menos 560,80 euros- y de 273,42 euros -más menos 372,67 euros- para el paciente con un diagnóstico precoz.

Por todo ello, los autores de este estudio concluyeron que un diagnóstico del VIH tardío aumentó hasta en 904,91 euros por paciente y mes de seguimiento en comparación con el diagnóstico de VIH temprano, lo que supone que un enfermo diagnosticado precozmente podría llegar a suponer un ahorro de casi 11.000 euros al año.

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