THE RED'S KITCHEN

Cuando lo que te meten en el supermercado es hielo por gamba y encima te lo cobran

Manteniendo la tradición familiar de recibir y agasajar a  la familia y amigos con una cocina casera y cuidada,  y animada por mis amigas a poner en marcha este proyecto: ¡aquí estoy con The Red's Kitchen!

Cuando lo que te meten en el supermercado es hielo por gamba y encima te lo cobran

Uno de los productos congelados más populares del supermercado es la bolsa de gambas congeladas.

Las gambas son una buena opción para la dieta o para un apuro culinario, además de estar bastante buenas.

Tienen poco más de 90 kilocalorías por cada 100 gramos, un bajo nivel energético y un porcentaje de proteína animal similar a la carne de ternera —en torno al 20%—, pero sin apenas grasas saturadas.

Una joya, pero a veces te dan sorpresas.

Sacamos la bolsa de gambas del fondo del congelador y nos sorprende que, a diferencia de lo que parecía cuando lo compraste, lo que hay dentro es una gran masa deforme de hielo.

Al ponerla sobre la sartén, con aceite bien caliente, vamos descubriendo que, a medida que se funde, va emergiendo el producto.

El resultado es un plato de pequeñísimos animales, que no ocupan, ni por asomo, lo que ocupaba aquel iceberg del principio.

Lo mismo te pasa si las has descongelado antes: se quedan en nada.

¿Es realmente necesario vendernos las gambas dentro de ese bloque de hielo?

Pues parece que si. El nombre oficial de esa capa es glaseo.

Los pescados y los mariscos se ultracongelan a -18 grados en el momento para que sus beneficios se mantengan.

El agua, que es potable, sirve para crear una barrera entre la superficie de la gamba y el exterior para reducir el daño que el frío provoca.

Esta capa de agua debería de suponer entre el 5% y el 6% del peso del producto., pero muchas veces supera con creces ese porcentaje y lo que nos meten en el supermercado es  agua por gamba.

Para comprobar lo que compramos basta echar un vistazo a lo que va escrito en la bolsa:: su peso neto (PN), los gramos totales del producto, y el peso neto escurrido (PNE), lo que pesan esas gambas sin el hielo.

Es decir, si al PN le restamos el PNE podemos saber la cantidad de agua que estamos pagando.

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