Remedios desde un barrio sevillano

Remedios desde un barrio sevillano

Una buena comedia urbana que demuestra que no todos los treintañeros son carne de cañón. En esa generación, como en todas, hay gente que indaga honestamente, que mira a sus raices sin acritud y que se pregunta por el sentido de la vida, de su vida. Bienvenida en tiempos de pandemia mental y de virus autoritarios políticamente correctos.

Los Remedios es un barrio de Sevilla que representa el pardigma del logro franquista de unas clases medias moderamente satisfechas, del que ya solo quedan retazos, y al que retornan dos amigos de la infancia para tratar de entenderse a base de recordar su infancia y adolescencia, a las personas que marcaron su desarrollo, al contexto social que forjó su identidad. Los Remedios quiere ser también algo más ambicioso, un viaje a lo que ha marcado el propio cuerpo: los gestos, los tonos, las posturas. Es otra autoficción de las que llenan la industria cultural del entretenimiento, pero más sincera y auténtica que la media. Es irregular y desbarra en su última media hora con un tópico canto a la amistad, pero tiene pasajes repletos de ternura y vitalidad, y la vertiginosa escena de los preparativos de la nochebuena es de lo mejor que se puede ver en estos momentos sobre un escenario.

Excelente en su reconstrucción de la vida corriente en los años ochenta del pasado siglo, atemperada en sus juicios sobre el régimen anterior y la transición a este, muy ‘primera obra inmadura’ en la angustia existencial de uno de los protagonistas y en el descubrimiento de su homosexualidad del otro, es una historia de dos jóvenes dejando de serlo, de dos personas que siendo ya adultos buscan algo a lo que agarrarse; dice ser ‘una genealogía teatral que indaga en la necesidad de la representación y en su capacidad transformadora’ y termina idealizando la amistad como respuesta frente al desconcierto vital, cuando sabemos que no lo es porque como el amor ni siquiera existe en versión perfecta.

Dice su director que ‘la autoficción es tarea de funambulistas. Si la imaginación y la creatividad son inmanentes a la creación, nuestra labor ha consistido en mezclar la experiencia personal con la imaginación y la reescritura. Y tal vez el cóctel resultante -el uso de la deformación, la exageración, la máscara- pueda devolvernos una “verdad” más profunda acerca de nosotros mismos’. Puede ser. Para el espectador resulta un espectáculo muy honesto, un rifirrafe entre risas y lágrimas, un trozo de humanidad a dos metros en esa sala pequeña del María Guerrero tan apta para emociones a flor de piel.

Fernando Delgado-Hierro ha escrito un texto notable. Él y su amigo y colega Pablo Chaves lo interpretan interpretándose a sí mismos, o sea magníficamente creibles, y Juan Ceacero lo dirige con la facilidad de quien lo comparte y lo entiende. Paola de Diego nos coloca al fondo un mueble biblioteca de salón comedor de la época y en el cuadro que lo preside se proyectan escenas reales de la infancia, del colegio, del contexto, de la evolución de ambos personajes, y unas frases a modo de clave que podrían obviarse. Así que estos audiovisuales de Majo Moreno resultan esenciales para dar al conjunto ese aire familiar que le distingue, con una iluminación variada, una realización técnica reseñable y una producción discreta y adecuada.

En su modestia primeriza, diríamos que Los Remedios tiene algunas lecciones que aportar a algunos cuarentones de su generación que van ya más avanzados y no por ello más ‘madurados’, y estamos refiriéndonos a cosas recientes como ‘Curva Galicia’ (ver nuestra reseña) o ‘Atraco, paliza y muerte en Agbanäspach’ (ver nuestra reseña).

Toda la exhibición física en calzoncillos del final -a modo de apotesosis corporal histérica y deslabazada- podría suprimirse sin que se notara; en realidad desde el persignarse que se va convirtiendo en espasmo danzante, todo lo que sigue apenas aporta nada y cansa un poco, pues 120 minutos es talla gigante en un pequeño escenario.

Aproximación al espectáculo (valoración del 1 al 10)
Interés: 8
Texto: 7
Dramaturgia: 6
Dirección: 7
Interpretación: 8
Escenografía: 6
Audiovisuales: 7
Producción: 7
Información a los medios: 7
Programa de mano: n/h

Teatro María Guerrero | Sala de la Princesa
Los Remedios
Escrita por Fernando Delgado-Hierro
Dirigida por Juan Ceacero
Del 19 de marzo al 18 de abril de 2021.

Creada e interpretada por Pablo Chaves y Fernando Delgado-Hierro
Escenografía y vestuario Paola de Diego (AAPEE)
Iluminación Juan Ripoll
Ayudante de dirección y audiovisuales Majo Moreno
Fotografía Luz Soria y La dalia negra
Producción La_Compañía exlímite

De martes a domingo a las 17h.
Duración: 01:50
Encuentro con el equipo artístico: martes 30 de marzo de 2021 después de la función.

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Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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