BERGOGLIO PATINA EN UNA ENTREVISTA EN ITALIA

El Papa va de mal en peor: ahora equipara a cristianos y comunistas

"Cristo ha hablado de una sociedad donde los pobres, los débiles y los excluidos sean quienes decidan. No los demagogos, los barrabás, sino el pueblo, los pobres", dice

El Papa va de mal en peor: ahora equipara a cristianos y comunistas
Raúl Castro y Jorge Mario Bergoglio. EP

Una ofensa a la inteligencia y a la memoria de las víctimas del comunismo que perdieron la vida proclamando su fe. El papa Francisco afirma en una polémica entrevista con un conocido diario italiano que «son los comunistas los que piensan como los cristianos», al contestar sobre si querría una sociedad de inspiración marxista.

«Son los comunistas los que piensan como los cristianos. Cristo ha hablado de una sociedad donde los pobres, los débiles y los excluidos sean quienes decidan. No los demagogos, los barrabás, sino el pueblo, los pobres, que tengan fe en Dios o no, pero son ellos a quienes tenemos que ayudar a obtener la igualdad y la libertad», explica el peronista Bergoglio.

De esta manera, el pontífice argentino equipara a la comunidad cristiana con una ideología responsable de un siglo de asesinatos, deportaciones, torturas y genocidio en nombre de la defensa de los más desfavorecidos.

Según diferentes historiadores, el balance de muertos de la represión en la Rusia comunista es de cerca de 20 millones de personas. En el caso de la China de Mao, el saldo superó los 65 millones de muertos, entre la represión y hambrunas en ambos casos. Esto solo en Rusia y China, pero no conviene olvidar el genocidio camboyano a manos de los Jemeres Rojos de Pol Pot que acabó con 2 millones de personas, un tercio de la población del país en nombre de los pobres.

Como ejemplo más cercano al que podría acudir Francisco para comprobar el alcance de su comparación es Corea del Norte, donde el régimen de Kim Jong Un asesina y mata de hambre a la población en campos de concentración donde tortura de forma brutal a los que considera disidentes y sus familias. Según algunos expertos la dinastía de los Kim habría asesinado hasta la fecha a más de 1,7 millones de coreanos.

Pero en esta entrevista, el papa no se refiere a estas cifras, en cambio, asegura confiar en que los movimientos populares, como los que recibió en el Vaticano –entre los que se encontraba Diego Cañamero para interceder por Andrés Bódalo–, entren en política, «pero no el politiqueo, en las luchas de poder, en el egoísmo, en la demagogia, el dinero, sino en la alta política, creativa y de grandes visiones».

El pontífice argentino evita hablar del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y asegura que de los políticos le interesa solo «los sufrimientos que su manera de proceder pueden causar a los pobres y a los excluidos».

Sobre los presuntos «adversarios» que tiene en el seno de la Iglesia, Bergoglio dice que no les llamaría así y que «la fe une a todos, aunque naturalmente cada uno ve las cosas de manera diferente».

En 2015, el papa Francisco recibió a las hijas de su tutora marxista, Esther Ballestrino Careaga, durante su visita a Paraguay y les dijo que a ella le debía parte de su formación. Poco después de su reunión con el pontífice argentino en Asunción, las hijas de Esther, Ana María y Mabel Careaga, confirmaron lo que había dicho: «Nos dijo que nuestra madre le había enseñado a pensar. Esto es muy fuerte».

Esta es la clave para entender por qué Bergoglio favorece sistemáticamente al comunismo: sigue admirando las ideas que recibió en su juventud.

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Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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