Magnus Carlsen, que a sus 22 años se ha convertido en el campeón del mundo más jóven de ajedrez, dejó a un lado su imagen sería para celebrar por todo lo alto su victoria.
Pese a tener un coeficiente intelectual sólo un punto por debajo de el de Albert Einstein, también hace cosas propias de su edad como celebrar el título vestido dentro de una piscina.
