Rafael Nadal cumplió con todas las previsiones del Open de Australia. El tenista español derrotó, sin sudar, al boliviano Hugo Dellien tras vencer por 6-2, 6-3 y 6-0 en un partido correcto que le sirvió para coger confianza hacia el que podría ser su vigésimo grande.
“Ha sido un partido difícil ya que a pesar de que he ganado los primeros juegos, él ha estado muy cerca de conseguirlos. Respecto a Hugo, tiene una gran historia detrás y es un gran luchador, le deseo lo mejor”, comentó Nadal tras la finalización del choque y con una ejemplar modestia.
A pesar de que el partido comenzó con un rotundo 4-0 favorable al español en el marcador, el balear no acabó de encontrarse cómodo sobre la pista y tuvo que apoyarse en repetidas ventajas para cerrar tres de los cuatro juegos iniciales.
La brillantez que caracteriza a Nadal tampoco relució en el segundo asalto y, a pesar de que el resultado fue un cómodo 6-3, el manacorí volvió a ceder uno de sus servicios, del mismo modo que ocurrió en la primera manga.
A diferencia de las dos primeras, el primer clasificado mundial sí que dominó a placer en todos los aspectos del juego durante la manga definitivo, la cual cerró sin encajar un juego.
El vigente campeón del Open de Estados Unidos y Roland Garros pudo seguir los pasos de sus principales competidores, el serbio Novak Djokovic y el suizo Roger Federer, con una plácida victoria y ya espera a su próximo rival, el cual se determinará tras la disputa del partido entre el argentino Federico Delbonis y el portugués Joao Sousa.
