Desde el Atlántico

Carlos Ruiz

Nuevos indicios de la conexión del servicio secreto marroquí con el terrorismo

El diario «El País» ha publicado sendas informaciones de gran importancia. De acuerdo con las mismas, un agente del servicio secreto marroquí, Nuriddín Zsiani, ha recibido una orden de expulsión después de que el CNI (Centro Nacional de Inteligencia) denunciara sus actividades hostiles a la seguridad nacional española. Entre sus actividades se halla, según se ha publicado, la financiación de actividades islamistas radicales en España. Esta información es perfectamente coherente con la tesis, que se ha manifestado en este blog desde hace años, denunciando la implicación del servicio secreto marroquí en actividades terroristas.

I. LAS INFORMACIONES DE «EL PAÍS»: LA DINASTÍA ATENTA A LA SEGURIDAD NACIONAL ESPAÑOLA
En la primera de las informaciones de «El País», se dice entre otras cosas:

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el servicio secreto español, ha ordenado la expulsión de España del ciudadano marroquí Noureddin Ziani, un dirigente musulmán con el que Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) contaba para atraer hacia el independentismo a las numerosas comunidades islámicas de Cataluña.
(…) Es, además, “un colaborador muy relevante de un servicio de inteligencia extranjero desde el año 2000”, afirma Sanz-Roldan, en una clara alusión a la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED) de Marruecos.
(…)
El agente marroquí, que cobraba de la DGED, “ha favorecido los intereses de esa nación extranjera en perjuicio de la seguridad nacional”, asegura el servicio secreto español.
Al mismo tiempo, Ziani contactó “con los principales líderes salafistas” e impulsó “la financiación de sus proyectos”

En la segunda de las noticias se afirma:

(Zsiani) fue “un colaborador muy relevante” de la DGED hasta el punto de poner “en riesgo la seguridad del Estado” español. Era tan importante que, a veces, recibía “mandatos expresos” directos, saltándose la jerarquía, de la cúpula del servicio que dirige Yassin Mansouri desde Rabat.

Ziani «manipulaba las voluntades de los representantes musulmanes en Cataluña»
Ziani no trabajaba gratis. Percibía “las correspondientes contraprestaciones económicas” de la DGED además de otras “inyecciones económicas del servicio extranjero”. Gracias a ellas “manipulaba las voluntades de los representantes musulmanes en Cataluña”. Había tejido “una red de colaboradores y confidentes distribuidos por las cuatro provincias catalanas (…)”.
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Más grave aún son, a ojos del CNI, los lazos de Ziani con el salafismo, una “ideología extremista religiosa”. Los trabó sobre todo con el imán radical, Abdelhamid Ain el Hayat, en Reus, y con Mohamed Atlaouil, de Girona, apoyando y financiando “sus proyectos de construcción de lugares de culto y mezquitas”. Con El Hayat mantuvo incluso contactos cuando estaba a sueldo Convergència. Favoreció así “la expansión de las tesis radicales” en España.

El hecho, por tanto, es claro: un agente del servicio secreto de la dinastía alauita está actuando en España:
– para promover el separatismo
– para promover el salafismo

II. EL MINISTRO GARCÍA-MARGALLO, EN UNA POSICIÓN INSOSTENIBLE
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo y Marfil queda después de estas informaciones en una situación insostenible.
El día 4 de enero, afirmaba en Santiago de Compostela destacaba «la «espléndida» relación de España con Marruecos«.
Más recientemente, el día 9 de mayo declaraba «Tenemos conversaciones constantes con Marruecos sobre muchos temas, ahora hablamos de esto y de la pesca. Las relaciones son muy estrechas y se habla casi todos los días».

Después de esta información las preguntas son claras:
– ¿considera García-Margallo que es una relación «estupenda» aquella donde la otra parte quiere destruir la integridad territorial del «amigo» y fomentar el extremismo en ella?
– en las «conversaciones constantes con Marruecos» y en el marco de esas «muy estrechas» relaciones donde «se habla casi todos los días», ¿le han hablado las autoridades marroquíes de estas actividades del servicio secreto marroquí contra España?

Y es que, una de dos:
– o el ministro sabe lo que hace nuestro «amigo» y eso le parece «estupendo», en cuyo caso no es digno de ser ministro de España y debe dimitir;
– o no lo sabe y entonces es urgente que actúe para poner firme al supuesto «amigo».

III. EL ISLAMISMO SALAFISTA Y EL TERRORISMO, INSTRUMENTO DE LA POLÍTICA DEL MAJZEN
El autor de las informaciones referidas dice que esto no cuadra porque «El espionaje marroquí es un acérrimo enemigo de los extremistas musulmanes».
Voy a intentar explicar por qué, frente a lo que dice el informador de «El País», esto sí cuadra.

– Hace 8 años (OCHO AÑOS) y perdón por la autocita, publiqué un artículo con este título: El terrorismo y el islamismo como instrumentos de la política marroquí.
Desconozco si el informador desconoce esto o no lo cita para no tener problemas en sus desplazamientos a Marruecos.
No ha sido el único trabajo que he publicado al respecto.

– Hace tres años, en 2010, publiqué un trabajo titulado «Dudas y sospechas sobre Al Qaida del Magreb Islámico» donde ponía de manifiesto determinados datos que proyectaban sombras, muy graves, sobre Marruecos.

– En este blog son varios los artículos que he dedicado al asunto:
Al Qaida del Magreb Islámico: genealogía de una mentira (31-XII-2008), entre otros…

IV. EL MAJZEN: BOMBERO PIRÓMANO DEL ISLAMISMO SALAFISTA Y UN APUNTE SOBRE LA CONVERSACIÓN DE OBAMA Y MOHAMED VI
El asunto del islamismo salafista tiene relevancia en muchos aspectos.
Antes que nada, conviene, otra vez, recordar algo obvio: el mayor promotor mundial del islamismo salafista es Arabia Saudí, aliado de la dinastía alauita que domina Marruecos y país amigo de algunos altos dirigentes españoles y sus «entrañables» amistades.
En su política, el majzen marroquí utiliza el salafismo tanto para atacar a sus vecinos y a sus adversarios, como para obtener ventajas a cambio de sus «esfuerzos» en la «lucha» contra el mismo. En definitiva, el majzen intenta obtener réditos de su labor incendiaria… y de su supuesta labor de bombero contra el incendio salafista.
El último episodio lo hemos vivido en la conversación del presidente norteamericano Barack Hussein Obama y Mohamed VI. A diferencia del encuentro inventado por la MAP de una delegación marroquí con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, aquí sí que ha habido una entrevista. Y la prueba es que la página oficial del presidente así lo recoge.
El tenor de esa entrevista, sin embargo, es algo sobre lo que hay especulaciones.
El comunicado oficial de la oficina del presidente norteamericano se limita a decir que trataron de cuestiones de «seguridad regional».
Sin embargo, el comunicado del gabinete real alauita, dice que en la conversación se otorgó un interés particular a «la cooperación en materia de defensa, seguridad y lucha contra el terrorismo» (sic).

Si lo que se dice en el comunicado marroquí es cierto, estaríamos ante el enésimo episodio en el que la dinastía alauita intenta conseguir réditos políticos (en este caso, apoyo de EE.UU. en el asunto del Sahara Occidental) a cambio de su supuesta «lucha contra el terrorismo».
En este momento crítico, el Frente Polisario si quiere de verdad defender la causa del pueblo saharaui, debería hacer un gran esfuerzo para aclarar ante la administración norteamericana que el majzen no es más que un bombero pirómano.
Eso sí, parece difícil que el Frente Polisario pueda hacerlo si sigue dejando vacante el puesto de representante en Washington.

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Autor

Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental Universidad de Santiago de Compostela

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Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional
Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental
Universidad de Santiago de Compostela

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