LA SUBIDA DE LA SEMANA PASADA, UN HECHO PASAJERO

El petróleo apunta a los 30 dólares

Las inversiones en equipos de construcción de pozos y de extracción de crudo, las nuevas formas de financiación de las empresas de 'fracking' y la política de Arabia refuerzan la tendencia a la baja del petróleo

El petróleo apunta a los 30 dólares
Extracción de petróleo. PD.

La fuerte subida del 8% que registró la cotización del petróleo a finales de la semana pasada podría hacer pensar que el periodo de caída de precios del crudo ha llegado a su fin y que lo que toca ahora son nuevas subidas. Sin embargo, todo apunta a que ese hecho fue, tan solo, un repunte pasajero en medio de una amplia tendencia a la baja que, en contra de lo que parece, se sigue consolidando.

Bank of America, de hecho, estima que el precio del crudo caerá por debajo de los 40 dólares el barril en la primera mitad de 2005. Por su parte, el presidente de Goldman Sachs, Gary Cohn, que fue operador en el mercado de petróleo, predijo el pasado 26 de enero que el precio caería hasta los 30 dólares el barril antes de que pudiera empezar a pensarse en una subida. Y es que a pesar de que la cotización del crudo ha bajado casi un 60 % desde mediados del año pasado, ni las empresas estadounidenses de ‘fracking’ han dejado de invertir en nuevos pozos, como muchos preveían que harían, ni los árabes han recortado su producción, sino todo lo contrario.

Empecemos por las compañías norteamericanas, la mayoría de las cuales se suponía que desaparecerían con precios del petróleo por debajo de los 80 dólares el barril. Pues bien, lejos de parar sus inversiones, estas empresas han incrementado inversiones en material y equipos de construcción de pozos y de extracción de crudo en un 8,9% interanual en el cuarto trimestre de 2014. Esta tasa es seis décimas superior a la registrada en el tercer trimestre.

Su principal problema era encontrar financiación para poder seguir operando. Los mercados se habían cerrado para ellas, dado que sus niveles de endeudamiento eran muy altos y la caída del precio del petróleo provocó la equiparación de su deuda a los bonos basura. Sin embargo, estas empresas están siendo capaces de encontrar nuevas fuentes de financiación en los hedge funds, las entidades de banca privada y los inversores multimillonarios. Al mismo tiempo, las empresas están reduciendo sus plantillas, congelando salarios y difiriendo parte de sus inversiones para conservar dinero con el que ir pagando las deudas que van venciendo.

En cualquier mercado, para que se detenga la caída de precios es preciso que los productores reduzcan su oferta. Esto traducido al mercado del petróleo significa que para frenar la caída de la cotización del crudo es necesario que las empresas y los países bombeen menos cantidad de petróleo. Pero como es un mercado competitivo, nadie quiere hacerlo.

Tradicionalmente, Arabia Saudí, hasta hace poco el principal exportador de petróleo del mundo, ajustaba su producción para forzar subidas del crudo. Ahora, sin embargo, se ha desentendido del papel estabilizador que ha jugado tradicionalmente en este mercado porque sus preocupaciones son otras muy distintas. En concreto, lo que le concierne a los árabes en estos momentos es la guerra entre chiitas y sunitas que se libra en Oriente Medio. Los primeros están apoyados por Irán y los segundos por los árabes. Y dado que Irán quiere volver al mercado del petróleo, los árabes tratan de hundir su precio con el fin de minar las posibilidades de seguir financiando a los chiitas e impedir que éstos se hagan con el control de Irak.

El fallecimiento del rey Abdalá y la llegada al trono del rey Salman no va a significar un cambio de estrategia. El nuevo soberano de hecho, ya llevaba dos años al frente de la política petrolera de Arabia y es, por tanto, quien ha diseñado la estrategia actual de hundimiento de precios. Ahora no hay razones para que introduzca modificaciones. Además, la idiosincrasia árabe consideraría un signo de debilidad que lo hiciera ahora solo porque acaba de subir al trono. Por tanto, no cabe esperar a corto plazo cambios en la política petrolera de Arabia.

Todo ello conduce a esperar que el precio del petróleo siga cayendo y que su recuperación, si es que llega a producirse, aún tarde en llegar.

economiadelavida@periodistadigital.com

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Autor

Emilio González

Emilio González, profesor de economía española, europea y mundial en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid.

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