En España se perderán casi 1,3 millones de empleos a causa de la pandemia generada por el Covid-19, siendo especialmente perjudicado el sector servicios, con una mayor destrucción en los servicios de restauración y alojamiento y de comercio en términos absolutos, según los datos que publica el Instituto de Economía de Barcelona (IEB) este 15 abril de 2020.
Gemma García y Esteban Sanromá, profesores de la Universitat de Barcelona (UB) e investigadores del IEB, han concluido que la distribución de la pérdida de puestos de trabajo por ámbitos económicos será «necesariamente desigual», ya que el impacto de la crisis es diverso en duración e intensidad y el número de ocupados por sector es muy dispar.
De hecho, el 81% de la pérdida de empleos afectará al sector servicios; el 11,6% en actividades industriales; el 5,4% en la construcción, y el 2,1% restante en el sector primario.
Las ramas productivas con una mayor pérdida de empleo en valores absolutos serán los servicios de restauración y alojamiento (-274.000) y de comercio (-269.000), que se verán «muy afectados» por el menor consumo, la caída del turismo extranjero y la menor actividad económica general.
El conjunto de los transportes y sus actividades auxiliares perderán unos 87.000 puestos de trabajo por la caída de los desplazamientos, el hundimiento del turismo y la menor actividad económica.
Otro sector con considerable pérdida de empleo será la construcción (-68.000) por la menor inversión y el retroceso en la adquisición de vivienda por la destrucción de ocupación en la economía española.
Los profesores de la UB han planteado un único escenario para estimar cuánto empleo se destruirá y han determinado una duración del impacto de esta crisis de mes y medio y una intensidad diferenciada por ramas de actividad.
La duración se ha limitado a un mes y medio, con la información disponible sobre el periodo de confinamiento, con una previsión de que a partir del 26 de abril se inicie una desescalada parcial y se vuelva a la normalidad el 30 de junio.
Ambos investigadores han descartado en sus cálculos que se pueda producir un segundo brote de coronavirus en otoño porque consideran que supondría un impacto distinto al actual.
Respecto al impacto por sectores, se ha fijado que el sector primario y la industria alimentaria no registran descensos directos; la industria manufacturera se ha dividido entre las ramas de actividad en las que la demanda cae, en las que se aplaza y en las que aumenta, y que la gran mayoría de servicios tendrán fuertes descensos por caída de demanda.
El cálculo de la pérdida de 1,3 millones de empleos en el conjunto de España ha incorporado la corrección derivada de las medidas de apoyo aprobadas, que salvarán más de 300.000 puestos de trabajo.
«Este ingente esfuerzo presupuestario para sostener ingresos y mantener empleos, además de suponer una importante mejora social, comporta una menor destrucción de empleo», han remarcado los profesores.
No obstante, han señalado que «el mantenimiento en el tiempo del cuantioso gasto público necesario para ello puede tener efectos macroeconómicos adversos», por ejemplo, sobre el volumen de deuda pública y la prima de riesgo.
Han abogado por “alguna forma de apoyo financiero supranacional” para limitar tales riesgos y han avisado de que, si no se da este acuerdo europeo, la corrección del desequilibrio presupuestario obligará a una reducción del apoyo público para salvar empleos, lo que provocará más destrucción de empleo.
