Vamos a por el vídeo de hoy, porque el PIB de 2025 no ha crecido lo que el Gobierno anunció.
El dato final confirma que el crecimiento real fue del 2,6%, dos décimas menos que el 2,8% que se vendió durante meses. Según los datos oficiales del INE, el PIB nominal crece un 5,7%, pero cuando se descuenta la inflación, el PIB real se queda en ese 2,6%. Y esta diferencia importa, porque no todo lo que sube en euros es crecimiento real.
El detalle por componentes lo deja claro. El consumo privado crece un 3,4% real, apoyado más en precios y población que en poder adquisitivo. El consumo público apenas avanza un 0,8% real, pese al fuerte aumento del gasto. La inversión mejora un 9,5% real, pero parte de niveles muy deprimidos.
Las exportaciones totales crecen un 3,5% real, con un buen comportamiento de los servicios (+7,7%) frente a unos bienes prácticamente estancados (+1,2%).
Las importaciones suben un 6,9% real, lo que resta crecimiento neto. El resultado final es claro: el crecimiento existe, pero es menor del anunciado y está muy apoyado en servicios y gasto, no en una mejora estructural de la economía productiva. Por eso es clave separar nominal de real.
Porque en nominal casi todo parece ir bien.
En real, la economía avanza menos y con más fragilidad. Dos décimas pueden parecer poco, pero en PIB significan miles de millones y, sobre todo, menos margen para ingresos futuros, empleo de calidad y sostenibilidad fiscal.
Los datos ya están publicados.
El relato se ha ajustado a la baja.