Hoy traigo una noticia poco habitual: Hacienda tiene que devolver 6.400 millones de euros a más de tres millones de pensionistas que cotizaron en antiguas mutualidades laborales y pagaron durante años un IRPF superior al que legalmente les correspondía. No hablamos de una ayuda, de una subvención ni de una medida política.
Hablamos de una devolución obligada por la Justicia. Han sido las sentencias del Tribunal Supremo las que han reconocido que millones de contribuyentes soportaron una tributación indebida y han obligado a la Agencia Tributaria a corregir esa situación.
La cifra es enorme: 6.400 millones de euros, con una devolución media de 2.070 € por beneficiario.
Estamos ante uno de los mayores procesos de devolución tributaria de la historia reciente de España. Este caso deja además una reflexión que va mucho más allá de los mutualistas. Hacienda dispone de amplios medios para comprobar, inspeccionar y exigir el pago de impuestos a los ciudadanos.
Pero cuando es la propia Administración la que cobra de más, la reparación no siempre llega de forma inmediata: en esta ocasión ha sido necesaria la intervención de los tribunales para reconocer un derecho que correspondía a los contribuyentes. Un Estado de Derecho exige equilibrio. Los ciudadanos deben cumplir sus obligaciones fiscales, pero la Administración también debe responder cuando liquida impuestos de forma incorrecta. La seguridad jurídica no consiste solo en recaudar conforme a la ley; también consiste en devolver con la misma diligencia aquello que nunca debió cobrarse.
En este vídeo analizamos qué ha ocurrido, por qué se han producido estas devoluciones y qué enseñanza deja este caso para todos los contribuyentes.