“Los tiempos cambian que es una barbaridad”… decía Don Hilarión en la popular zarzuela “La verbena de la Paloma”, hace ya un siglo. ¡Y qué razón tenía el hombre!
El mayor fondo soberano del mundo, el de Noruega, ha abierto un debate entre los grandes inversores sobre la ética de estar presente en uno de los sectores más pujantes en Bolsa, el de las empresas ligadas al cannabis.
Lo que parece evidente es que la marihuana es rentable. Lo era en otros tiempos y los es ahora.
Así se desprende si se miran las cifras de Horizons Medical Marijuana Life Science, el primer ETF que ofrece la exposición a acciones involucradas con marihuana medicinal y su producción. El fondo cotizado ha cumplido su primer año en bolsa y en este tiempo se ha revalorizado un 58,6%, lo que le convierte en el ETF con mejores resultados en Canadá en este último año.
Tras la legalización del uso recreativo del Cannabis en Canadá el pasado año, el segundo país en hacerlo tras Uruguay, las compañías cotizadas con intereses en este negocio vivieron un boom bursátil.
A finales de mayo de 2019 saltó la noticia de que el fondo soberano de Noruega iba a salir del capital de las cotizadas Canopy, Aurora, Aphria, Insys y Scotts Miracle-Go, donde contaba con una inversión conjunta de casi 95 millones de euros.
La decisión llegó tras las críticas de las autoridades del país que luchan contra la droga y, consecuentemente, ha provocado las dudas a los grandes inversores institucionales sobre los aspectos éticos y legales de apostar por este tipo de empresas.
Este fondo también decidió en junio su salida del sector petrolero para buscar inversiones en energías renovables.

