Laura de la Quintana / El Economista

Ibex 35: Guía para saber cuándo comprar y cuándo vender bancos españoles en bolsa

Ibex 35: Guía para saber cuándo comprar y cuándo vender bancos españoles en bolsa

Subraya Laura de la Quintana en ‘El Economista’, este 17 de noviembre de 2019, que el peso de la banca dentro de la bolsa española se ha ido consumiendo con el paso de los años.

Su ponderación en el Ibex 35 ha pasado de algo más del 33% después de la cumbre de Sintra de hace dos años (aldabonazo de una posible subida de tipos), al 25% actual ante un entorno hostil que está poniendo en duda su capacidad para ser rentable con los tipos de interés en mínimos históricos y con la previsión de que todavía puede ser peor.

El nuevo Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos puede ser la puntilla que termine de rematar a los bancos, que ya cotizan, de por sí, en niveles de valoración mínimos.

El descuento que se les exige está a mucho más cerca de volver a máximos de los últimos tres años que de ajustarse al valor contable de las entidades. Esto implica que, por ejemplo, el mercado no está recogiendo el 70% del valor de los libros de Liberbank y de Unicaja, ni el 63% de lo que hay en Bankia. La parte positiva es que la rentabilidad del dividendo de la antigua Caja Madrid rebasará el 7% este año.

Pero aunque la banca esté aquejada de males endémicos desde hace años y haya tocado tierra, tanto por precio como por los mínimos de valoración a los que cotiza, al inversor le sigue quitando el sueño. Si esto es así es, básicamente, porque entre las ocho entidades agrupan a más de 6,1 millones de accionistas (solo 4,1 millones pertenecen a Santander, aunque hay que tener en cuenta la distorsión que supone la Cuenta 1,2,3 que entregaba acciones del banco a sus clientes).

 Más coste de capital para los bancos
«Hay que reconocer tanto las limitaciones de la política monetaria en un escenario como el actual como también el daño potencial de algunas medidas que distorsionan la estabilidad financiera», apuntan desde la AEB (Asociación Española Bancaria). La patronal bancaria se refiere a la política excesivamente laxa del BCE que está minando toda capacidad de respuesta de los bancos si se ciñen solo a su negocio tradicional, el de cobrar comisiones.

Hace un par de años, cuando todavía se creía que Draghi subiría tipos en 2018, uno de los banqueros más relevantes de este país confesaba, sin medias tintas, que pasarían años hasta que la banca volviera a cotizar en bolsa a su valor contable. Hoy, sin duda, está lejos de hacerlo. Las ocho entidades nacionales están más cerca de su valor en libros mínimo de los últimos tres años, que del máximo. De hecho, cinco de ellas se sitúan a menos de un 25% de caer hasta el mayor descuento que han presentado desde Sintra; y Liberbank, una del quinteto, prácticamente cotiza en la parte baja, con una rebaja del 71% sobre su teórico precio de liquidación.

Pero no es la única entidad con descuentos históricos, también figuran Unicaja y Bankia en ese rango. ¿Es excesivo? Es una cuestión que se extiende por toda Europa, pero lo cierto es que Banco Popular en 2016 alcanzó un descuento del 70% justo antes de que reconociera pérdidas de 3.400 millones y comenzara a desplomarse por debajo del euro por acción. ¿Están estas tres entidades en esta situación? Con sus diferencias, ningún analista apunta a ello.

La parte positiva de cotizar a múltiplos tan exigentes es que se reduce el margen de caída, sobre todo tras las pérdidas que acumulan en el año. El desplome es de más del 30%, precisamente, para Liberbank, Bankia y Unicaja en 2019, que se ha acrecentado tras el pacto PSOE-Unidas Podemos para formar un Gobierno de coalición esta misma semana.

¿Qué pasaría si los bancos se fueran a descuentos históricos sobre lo que hay en su balance? Banco Santander es el que más tendría que perder y Liberbank, el que menos porque ya cotiza al mínimo de su valor en libros del trienio en las 0,29 veces. En una situación estresada, la entidad que preside Ana Botín puede ceder algo más del 11% si el mercado llevara el descuento por libros al que cotiza su acción del 43% al 49%.

Después de que la banca española haya borrado 6.400 millones de capitalización en la semana es innegable que la bolsa está descontando que la situación se puede complicar para las entidades tras el pacto para formar gobierno. ¿Qué teme el mercado? Aunque no hay nada concreto, los inversores están castigando una posible subida de impuestos a la banca, a las que también les afectaría si aumentan el tributo por sociedades; modificaciones en los planes de pensiones -actualmente bonificados fiscalmente-; una tasa a las transacciones financieras e, incluso, podría dificultar el mapa de fusiones entre las entidades. «Considerando la especulación actual sobre movimientos corporativos, el accionista de referencia de Bankia, BFA, podría ser un obstáculo para una potencial operación», apuntan, siguiendo esta línea, en JB Capital.

Santander, BBVA y CaixaBank
Los dos grandes bancos cotizan a un descuento medio sobre su valor contable del 40% y son los que más alejados están la mayor penalización a la que han cotizado estos tres años. A Santander se le ha llegado a exigir un descuento del 49% y a BBVA, del 43%. La guinda del pastel para ellos ha sido la incertidumbre política en España, pero su carácter internacional les ha hecho sufrir en bolsa por la ralentización de las estimaciones de crecimiento económico a nivel mundial.

«Los resultados no convencen, el escenario macroeconómico empeora en las principales áreas de negocio de Santander (Brasil, España y Reino Unido) y la ratio de capital se mantiene por debajo de la media europea», aseguran en Bankinter.

El banco volvió en octubre a reiterar su objetivo de retorno sobre el capital (RoTE) del 13 al 15% los próximos años. El mercado, mucho más prudente, lo sitúa en torno al 11% en 2020 y 2021. Santander ha perdido este mes la recomendación de compra -ya solo la conserva Unicaja-. BBVA, con un mantener, está a un paso de colgarse un consejo de venta y eso que es el único banco con ganancias -del 2%- en el año, básicamente porque venía de estar muy castigado por su exposición a México, Turquía y Argentina, «seguirán siendo el foco del mercado», comentan en Renta 4. «Los ingresos en los países emergentes así como en EEUU comienzan a recuperarse frente a la debilidad de España», concluyen.

El problema reputacional que genera la imputación de su ex presidente, Francisco González, puede penalizar a la acción, aunque, de momento, no lo ha hecho. Desde que saltó el escándalo hace un año, BBVA cede un 5%, frente al 15 de Santander.

CaixaBank se encuentra entre los más perjudicados por la futura formación de un Gobierno de izquierdas. La caída esta semana ha sido del 5,7%, solo superada por Bankia, que cede un 6. El banco de origen catalán podría llegar a caer hasta un 3% adicional si se ajustase a los mínimos de su valor en libros en el trienio, que fue de 0,6 veces. Hoy cotiza a 0,63, el más alto del sector, solo por detrás de Bankinter -el único que cotiza con prima, del 17%-. Desde Renta 4 advierten «cierta debilidad tanto en el margen de intereses como en las comisiones, que llevó al banco a reducir su objetivo de crecimiento de los ingresos para 2019», del 3 al 1%. Su beneficio, según el consenso, caerá un 17% este año, hasta los 1.620 millones, el recorte más elevado del sector junto al de Santander -también del 17, hasta los 6.500 millones-.

Bankinter y Sabadell
La entidad capitaneada por María Dolores Dancausa es la que más cerca se encuentra de su mínimo valor en libros del trienio -1,14 veces-, solo por detrás de Liberbank, aunque esto implica que la posible caída es de solo el 3%. La prima a la que cotiza se sigue justificando por «la calidad de sus activos, superior a la de sus competidores, aunque implique ganancias limitadas», dice JP Morgan. Desde Deutsche Bank valoran la adquisición de Evo y su filial irlandesa como una operación «complementaria» y de «fuerte enfoque digital».

Banco Sabadell, por su parte, está remontando de las dudas sobre la viabilidad de su filial británica, TSB, y gracias a la buena acogida que ha tenido que Sabadell reconocera que no iba a ser capaz de retribuir en efectivo y volviera al scrip. Desde los mínimos de agosto es el banco que más rebota, un 35%, y llegó a tener en octubre su mejor consejo -mantener- en 14 años.

Bankia, Unicaja y Liberbank
Las dudas han vuelto sobre la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri. «Desde el poder político se ha hurtado continuamente la posibilidad de tener un calendario creíble de desinversiones por parte del Estado», apunta Javier Santacruz, consejero editorial de elEconomista. BFA, propiedad del FROB (Fondo de Reestructuración Bancaria), tiene un 61,79% del capital. La idea planteada por Podemos es la de una banca pública, pero Santacruz considera que «un modelo de servicio con tipos de interés en negativo es, prácticamente, insostenible». La amenaza de un gobierno intervencionista se suma a un futuro complejo para Bankia por su alta dependencia de la cartera de préstamos hipotecarios. Su plan estratégico a 2020 no se cumplirá. Con este contexto, si no cambia, Bankia ha llegado a cotizar con un descuento sobre su valor en libros en el trienio del 63%. Eso implicaría que su acción cayera hasta los 1,60 euros.

Liberbank, en mínimos, no levanta cabeza desde que fracasara su fusión con Unicaja. Para 2020 el mercado espera de ellas que sean las dos entidades menos rentables, con RoTEs algo por encima del 4%.

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