La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que ha reducido su estimación de crecimiento global para este año en medio punto al 2,4% debido sobre todo al impacto de la enfermedas. Ello supondría que el mundo crecerá a su tasa más baja desde 2009, cuando estalló la crisis financiera mundial.
Los países más afectados por la revisión de la OCDE son India (1,1 puntos menos que antes hasta el 5,1%) y, como es lógico, China (0,8 puntos de bajada al 4,9%).
Más pesimista todavia es Nouriel Roubini, quien concedió este 29 de febrero de 2020 una entrevista al periódico alemán Der Spiegel, en la que reflexionó sobre el coronavirus, de su impacto en los mercados y de cómo hay que actuar ahora con el dinero.
Tras predecir la burbuja del sector inmobiliario y posterior crisis financiera en 2008 y los problemas a los que se enfrentaría la endeudada Grecia con sus medidas de austeridad (vaticinios que le llevaron a ganarse el apodo del “Doctor Catástrofe”), no ha sido mucho más optimista en esta ocasión, afirmando que los mercados de renta variable podrían caer entre un 30% y un 40% por culpa de esta nueva crisis, pues el coronavirus provocará un desastre económico del que todavía los políticos no son conscientes.
Para él, es un error que no se cierren fronteras.
“Esta crisis es mucho más grave de lo que pensamos por cuatro razones:
- 1) se trata de una epidemia global
- 2) está muy lejos de haber terminado
- 3) el impacto para el crecimiento de China será mucho mayor de lo que el mundo piensa ahora
- 4) la política monetaria no será capaz de actuar como sería lo esperado”.
Nourini vaticina un crecimiento de la economía china del 2,5%-4% para todo el año, un nivel que supondrá la recesión del gigante asiático y un shock para la economía global.
Asimismo, asegura que la política aplicada en algunas regiones es insuficiente.
Pone el ejemplo de Europa, donde afirma que se deberían haber aprobado estímulos fiscales incluso sin el coronavirus.
“Italia ya se encontraba al borde de la recesión, y también Alemania. Pero los políticos alemanes no están pensando en medidas, ni siquiera con la alta exposición de su país a China. La crisis les salpicará de lleno y se producirá el desastre”.
Ante esta situación, que para él se podría atajar con una respuesta médica -y no tanto monetaria o fiscal-, lo mejor es poner el dinero en liquidez y en los bonos gubernamentales, que son seguros.
“Más vale prevenir que curar”.
