No es porque estén hartos de spaguetti ni de otras suculentas formas de comer pasta, pero hace poco las asociaciones italianas de consumidores lanzaron la idea de efectuar una «huelga de la pasta» que se ha cerrado para el próximo 13 de septiembre, por lo que han invitado a los ciudadanos a renunciar ese día al considerado casi como plato nacional en señal de protesta por los aumentos de precios previstos para el otoño.
De esto, de las subidas, es de lo que etsán hartos, no de la pasta que la mayor parte de los italianos consumen a diario como nosotros el pan. Según muchas previsiones, estos aumentos tocarán también los precios del grano y de los derivados, además de luz, gas, leche y libros escolares.
Por este motivo, las asociaciones Adoc, Adusbef, Codacons y Federconsumatori pidieron «un inmediata bajada del 5 por ciento de todos los precios y tarifas» y el 13 de septiembre, día elegido para la movilización, distribuirán en las principales plazas de Italia pan y leche gratis a los ciudadanos «para demostrar que los aumentos son sólo fruto de especulaciones».
Con esta iniciativa, los consumidores quieren denunciar los «aumentos de los precios de los géneros alimentarios, a partir de los esenciales de pan, pasta, aceite y leche, que son justificados con los costes de las materias primas».
¿Y por aquí, hacemos algo? Que cuando las barbas del vecino veas…
