Y Pancrudo Selección Terroir estrena añada 2015 en el mercado, de la que vamos a hablar hoy, aunque el punto de partida de la calidad de los vinos de Gómez Cruzado es el viñedo que conforma el paisaje tradicional, formado por pequeños ‘majuelos’ de viñedo viejo cultivado en las zonas más altas de Rioja Alta y Alavesa, allí donde es posible elaborar grandes vinos con apego al terruño. Un patrimonio que proviene de la práctica ancestral de una viticultura sostenible y razonada. Los vinos de Gómez Cruzado nacen así en el viñedo con una mezcla de uvas de las casi 100 diferentes parcelas controladas, repartidas en tres zonas perfectamente definidas, como la zona del Alto Najerilla, en Rioja Alta, en las proximidades de la localidad de Badarán, donde ve la luz Pancrudo.
Esta añada 2015 de Pancrudo Selección Terroir es la expresión de la garnacha de zona muy fría, de pre-montaña, de varias parcelas de viñedo viejo en Badarán, en el valle del Alto Najerilla. Los majuelos, con una edad aproximada de 80 años, se hincan en laderas de suelos arcillo-ferrosos, de color rojizo, con orientación norte y una altitud superior a los 650 metros. El vino toma su nombre de su origen geográfico: los montes Pancrudos de la Sierra de la Demanda cercanos a los viñedos.
Pancrudo Selección Terroir es “un vino de pueblo que muestra una original expresión de la garnacha”, define el enólogo de Gómez Cruzado, David González. Pertenece a una colección de vinos de la bodega que nace de la inquietud de mostrar la expresión de terruños muy concretos, con características realmente únicas y singulares respecto al resto, en una D.O.Ca. grande y diversa como es la de Rioja. El lugar de cultivo es límite para la variedad garnacha. El
clima dominante es el continental extremo. “Las uvas obtenidas en estos viñedos destacan por su gran carácter frutal y marcada acidez. Fueron viñedos dedicados en otro tiempo a la elaboración de ‘claretes’, pero con una viticultura dirigida a tintos, baja carga y años más cálidos, en las últimas añadas se está consiguiendo una suficiente madurez para obtener vinos con gran finura”, afirma David González.
La viticultura de detalle está considerada esencial en una zona fría. De este modo, “el resultado son garnachas de pre-montaña, muy lejos de los vinos que esta variedad ofrece en zonas calurosas. Es una variedad tardía en una zona muy tardía pero que, cuando consigue madurar, se obtienen vinos muy sutiles, frutales y de gran mineralidad”, subraya. David González enfatiza que la viticultura de detalle, de trabajo manual, de los viticultores del Alto Najerilla es esencial para elaborar garnachas en una zona tan fría.
“La añada 2015 se caracterizó por un invierno muy lluvioso, largo y frío. El verano fue muy caluroso desde junio, lo que adelantó la floración ese mes. Se llegó a la vendimia en la primera semana de octubre con un adelanto de quince días sobre la fecha habitual”, apunta Juan Antonio Leza, viticultor y tándem de David González al frente de Gómez Cruzado. Gracias a las reservas hídricas del invierno -agrega-, “las viñas pudieron hacer frente al verano tan cálido”. “La integral térmica -parámetro climático que mide los grados acumulados para completar el desarrollo vegetativo de la planta- fue un tercio superior que en 2013. Frente a las añadas límite de 2013 y 2014, la de 2015 presentó un perfil más cálido, más maduro, manteniendo la frescura de la zona”, describe Juan Antonio Leza.
Pancrudo Selección Terroir se elabora por el método tradicional, con fermentación en depósitos abiertos de acero inoxidable. Se realizan suaves bazuqueos para la extracción controlada de compuestos nobles del hollejo. En la búsqueda constante de Gómez Cruzado por aplicar los avances del conocimiento y la técnica para lograr la expresión más pura del terruño, la fermentación maloláctica la realiza en un huevo de hormigón y en barrica de roble francés, con un tostado especialmente elegido para que no interfiera en el carácter primario del vino. El 65% de la producción se mantiene 12 meses en barrica nueva de roble francés y el 35% en huevo de hormigón.
Con una edición limitada en la añada 2015 de 3.820 botellas (0,75 cl) y 160 Magnum (1,5 l), este vino refleja a la perfección la filosofía de la colección de vinos de pueblo de la bodega, fieles al terruño y enraizados en el paisaje y paisanaje de zonas privilegiadas de Rioja. Ofrece fruta roja ácida, es delicado pero muy fragante. Aparecen notas minerales y salinas. En boca es fresco pero persistente. “Es un excelente representante de la garnacha cultivada en una zona fría y en un suelo poco conocido de Rioja”, subraya Juan Antonio Leza.
De color rojo cereza, limpio y brillante, de capa media, desarrolla una alta intensidad aromática, siendo de carácter fino y elegante: fruta roja ácida, golosina de fresa, delicado pero muy fragante. Aparecen también notas minerales, salinas. En boca es muy fresco, pero persistente y frutal. En suma, un fiel reflejo de los viñedos de la variedad garnacha cultivada en este especial terroir. Su grado alcohólico es de 14,2% y su PVP es de 32 €.
