Smoothie Bowls: 69 recetas para empezar bien el día

Coloridos platos a base de frutas y cereales muy apropiados para recargar energía, que nos ofrece Fern Green, de quien ayer comentamos otra de sus obras, Conservas Fermentadas. En esta ocasión la autora se centra en los smoothies. Como saben, el smoothie es el batido cremoso a base de trozos y zumo de frutas que llegó para quedarse hace ya algunos años y que hoy se ha hecho fijo en cualquier cafetería que se precie. Ahora su revolución va un paso más allá: hay que cambiar la pajita por la cuchara. Un bol colmado de un buen smoothie acompañado de jugosas frutas y granola crujiente es la versión saludable del tazón de leche con cereales y está siendo todo un éxito.

Con apetitosas recetas y los mejores consejos, este libro abre todo un abanico de posibilidades que se preparan en diez minutos. Nunca antes había sido tan fácil resolver el desayuno con una opción deliciosa y rica en todos los nutrientes que el cuerpo necesita para afrontar la rutina diaria. Además, no hay nada mejor para reponerse tras hacer deporte, son perfectos para una comida rápida ¡o incluso como postre! ¿Quién dijo límites?

Aunque las combinaciones son infinitas, hay algunas pautas que habrá que seguir para conseguir el equilibrio perfecto en el plato y así elaborar correctamente las recetas del libro y si se anima sus propias creaciones:

1. Elegir los sabores en función de las necesidades del día. Para un aporte energético importante, basta con añadir granola, frutas en lámina y una buena dosis de frutos secos y semillas. Si queremos prolongar la sensación de saciedad, los ingredientes ricos en proteínas son la clave. El toque dulce lo pueden poner unas pepitas de chocolate o la mantequilla de cacahuete, por ejemplo.

2. La verdura es imprescindible. Añade espinacas, col kale, lechuga, apio, pepino, remolacha, zanahoria o aguacate (es una fruta, pero no soporta la congelación). Mínimo una pieza.

3. Tampoco puede faltar la fruta. Se puede usar cualquiera: plátano, pera, kiwi, manzana, fruta del dragón (pitaya), piña, melocotón, mango, frambuesa, fresa, arándano, papaya, limón, lima, pomelo o naranja. Preferiblemente congeladas.

4. Extra de proteínas. Desde los concentrados en polvo a las semillas (de chía, de cáñamo, sésamo, etc.), las mantequillas o cremas de frutos oleaginosos o los frutos secos. Enriquecen el desayuno y evitan el hambre entre horas.

5. Atreverse con los súper alimentos. El polen de flores, la maca o la espirulina en polvo, las habas de cacao troceadas, las semillas de chía, el té matcha, la canela o el coco son algunos de ellos. Sus beneficios para la salud son incontables.

6. La leche: mejor vegetal. Las de avena, soja, arroz, almendra u otros frutos con cáscara combinan genial con el resto de ingredientes. El agua de coco también es una opción sabrosa y muy recomendable.

7. Endulzantes saludables. El azúcar es historia, el sirope de agave, arce o arroz, los dátiles o la miel, son alternativas mucho más beneficiosas que igualan e incluso potencian el dulce que queremos en los platos.

8. El espesor, fundamental. El smoothie debe ser lo suficientemente espeso para que los alimentos con los que lo acompañemos no se hundan en el bol al añadirlos. La fruta congelada, el aguacate, los copos de avena, la mantequilla de frutos oleaginosos, los dátiles o los cubitos de hielo van muy bien para aportar consistencia.

Smoothie Bowls. 69 recetas para empezar bien el día
de Fern Green
Lunwerg Ed. 2018
15×21,5cm. / 160 pp./ Rústica con solapas
A la venta desde el 9 de enero de 2018

Autor

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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Juan Luis Recio

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