A Contracorriente

Enrique Arias Vega

El agobio de Londres

Supongo que ustedes ya lo saben; pero en muchos aspectos Londres es una de las ciudades más agobiantes del mundo. Para empezar, el acceso a ella resulta laborioso, a pesar de contar con seis aeropuertos a su servicio. Sin ir más lejos, esta misma semana el transporte en autobús entre la terminal de Standsted y la zona nada periférica de

Propagadores del odio

El odio a los otros es tan antiguo como la humanidad misma. De ahí la leyenda de Caín y Abel. Claro que ahora, con los medios de comunicación de masas, el odio se extiende como la pólvora. El precursor de esta nueva técnica, dicen, fue Adolf Hitler, trasfiriendo el rencor colectivo hacia grupos humanos concretos, principalmente los judíos,

Mentiras, redes sociales y desinformación

Se dice, ante el uso masivo y solitario de artilugios electrónicos por cualquier adolescente, que los humanos estamos menos interconectados que nunca. Mentira. Jamás en la vida ha habido más mensajes sociales que ahora. Jamás la gente ha tenido tantos amigos como en la actualidad, aunque no conozca de nada a los llamados como tales en

Barcelona no volverá a ser Barcelona

Al menos para mí, Barcelona no volverá a ser aquella ciudad maravillosa a la que tanto amé. Fui a vivir a ella, con empecinado y deliberado interés, en octubre de 1967, anteponiéndola a Madrid, París y Londres, las tres capitales que entonces conocía. Su efervescente actividad cultural e ideológica la convertía en un oasis de relativa

Estado de caos

Supongo que a algunos les parecerá un avance, pero en gran parte de Cataluña hemos pasado del estado de derecho al estado de caos. Por supuesto que la vida sigue. ¡Faltaría más! La gente sigue haciendo el amor, como tenía por costumbre (siempre que no haya roto con su pareja, a cuenta del procès), come todos los días (si aún le llega

Nacionalismo no independentista

La ideología independentista ha conducido a la otrora madura y desarrollada sociedad catalana a un cruce de desencuentros, de ignorancia dogmática y de retroceso en la convivencia. Pase lo que pase y acabe esto como acabe, se trata de un auténtico desastre. Y la eventualidad de que puedan repetirse los mismos resultados electorales en una

¿A quién interesa la Historia?

Parto de la base que a casi nadie le interesa la Historia como no sea para manipularla a su conveniencia. Por eso, puede ser cierto o no ese vídeo de hace dos años en el que Pablo Echenique afirmaba que Aragón no era una nación histórica, a diferencia de Cataluña que, digámoslo de paso, históricamente fue un estricto condado del primero.

El enfado de Europa con Rajoy

Me dicen que una cosa es el apoyo incondicional, sin fisuras, de la Unión Europea contra el desafío secesionista catalán, manifestado públicamente el viernes por sus tres principales dignatarios, Jean-Claude Juncker, Donald Tusk y Antonio Tajani, y otra muy distinta su enfado personal con Mariano Rajoy por haber permitido que el separatismo

Cuándo fue la independencia…

Para mí es indiferente la respuesta de Puigdemont a Mariano Rajoy: en la Cataluña actual, el Estado español es ya algo tan lejano y tan abstracto para sus ciudadanos como pueda serlo la Administración de Lituania o de Azerbaiyán. ¿Y a quién de nosotros le gustaría ser gobernado por lituanos o por azeríes? A nadie, por supuesto. O

¿Independencia o revolución?

No toda la amalgama de políticos soberanistas quiere tan sólo la independencia de Cataluña. Anna Gabriel, Eulàlia Reguant, David Fernández,… y demás miembros de la CUP (Candidatura de Unidad Popular) pretenden simultáneamente la revolución social y política. En otras palabras, poner patas arriba todos los valores del sistema democrático

El «supremacismo» catalán

La gran mayoría de alemanes que vivieron en el III Reich eran buenísimas personas, seguro, pero en 1938 creían que Hitler era el mejor dirigente que habían tenido nunca y se convencieron de la supremacía aria. Hasta los austríacos votaron en un 99,73 por ciento a favor de su integración en la Alemania nazi. Eran otros tiempos y otras

Nada que no sea Cataluña

Varios amigos, catalanes y no catalanes, que publican en los papeles me han mostrado su desazón por no saber escribir de otra cosa que no sea el intento secesionista en marcha. —Me gustaría reflexionar sobre el paro, los próximos presupuestos, la evolución de la izquierda o el futuro de las pensiones, pero nada: toda mi atención la

Razones para el pesimismo

Ni siquiera durante mi actividad antifranquista (dos años y medio en el PSUC) pude aventurar que mi país viviría 40 años tan maravillosos como estos últimos. Con todas sus imperfecciones, el peor de ellos supera con mucho en bienestar, libertades y derechos al mejor durante la dictadura de Franco. En esta hora de pesimismo histórico

Un mundo de ex amigos

Quienes hemos nacido en el País Vasco y hace tiempo que decidimos vivir fuera de él conocemos de primera mano la ruptura social e incluso familiar que conlleva el extremismo nacionalista. Dos generaciones han vivido con la consigna de que el silencio era el mejor antídoto para evitar hasta rompimientos y disoluciones conyugales. Recuerdo,

Golpe de Estado en Cataluña

Una simple mayoría parlamentaria (que no social) aprobó ayer la Ley del Referéndum, con la que pretende la ruptura de España en poco más de tres semanas. Tan segura está de su éxito, que otra Ley, la de Transitoriedad Jurídica, regula cómo será esa Cataluña independiente e idílica el día después. Salvando el tiempo, la geografía

Kim Jong-un y Puigdemont

El norcoreano Kim Jong-un y el catalán Carles Puigdemont son mucho más parecidos de lo que podría creerse en un principio. El primero supone la mayor amenaza para la paz en el tenso continente asiático, y el segundo, de muy diferente manera, en la amodorrada Europa. Ninguno de los dos, además, ha sido elegido democráticamente. El primero

¿Qué puede hacer el buen musulmán contra el terrorismo?

Colectivos musulmanes comienzan a manifestarse públicamente en contra del terrorismo: denuncian la violencia como método para imponer el islamismo y defienden el carácter pacífico de su religión. Parece obvio que deseen diferenciar el todo (el derecho personal a tener esas u otras creencias religiosas) de la parte (es decir, la existencia

Todo el mundo opina

Nunca se ha opinado tanto, con tanta inmediatez y con menos fundamento que hoy día. Antes de que existiese la actual sociedad digital e intercomunicada, la gente se mostraba muy reacia a opinar: por las circunstancias políticas, por supuesto, pero también por pudor, por falta de información, por miedo al ridículo o por conciencia de las

El futuro es el pasado

Hace tanto como en 1973, tomé una foto callejera en Argel (asistía entonces como periodista a la Conferencia de Países No Alineados), en la que una joven maquillada y minifaldera se topaba con una matrona enlutada que sólo dejaba ver una parte mínima del rostro. “¡Vaya —pensé—, éste es el cruce del pasado que se va con el futuro

Corrupción de periódicos y periodistas

No se puede cuantificar, por supuesto, pero, en estos cuarenta últimos años, periódicos y periodistas pueden haber malgastado (legal o ilegalmente) el equivalente del PIB de todo un año. Una burrada. Para empezar, tenemos los miles y miles de millones derrochados en medios públicos, desde nacionales hasta locales, pasando por las insólitas

La verdad sobre los Juegos de Barcelona

Los Juegos Olímpicos en Barcelona fueron una decisión personal de Juan Antonio Samaranch, a la sazón presidente del COI. Tan seguros estábamos en El Periódico de Catalunya —que entonces yo dirigía— de la designación de la capital catalana, que en octubre de 1986 fui a Lausana a cubrir personalmente ese evento y escribí la crónica

Miedo a escribir

Ahora que las redes sociales están inundadas de psicópatas que las llenan de barbaridades, insultos y mentiras, los periodistas de siempre (al menos, un servidor) tenemos un respeto mayúsculo a escribir, un respeto rayano en el miedo. Resulta que nosotros sólo podemos opinar según unas directrices basadas en lo políticamente correcto.

El dulce placer de destruir

Los recientes disturbios en Hamburgo por la cumbre del G-20 no son más que un ejemplo del afán de destruir como método de acción política. No hago, al decir esto, un juicio moral sobre la idoneidad de dichas acciones. Cada uno reacciona a su manera ante las posibles injusticias de la sociedad: unos, investigándolas; otros, proponiendo

Cataluña y Europa

El Estado español ya ha fracasado en Cataluña. Sólo así se explica que donde había un tres o un cuatro por ciento de independentistas hace treinta años, la cifra se aproxime ahora al cuarenta por ciento. Por eso, resulta irrelevante que el referéndum ilegal de autodeterminación se celebrase el día 1 de Octubre o más tarde. O que,

Lo progre y lo carca

Resulta que ahora lo progre es oponerse al comercio mundial: por ejemplo, a esos tratados, como la CETA, que amplían el intercambio de bienes y servicios entre Europa y Canadá. No importa que esos tratados abaraten costos y beneficien a productores y consumidores: al parecer, la hipotética posibilidad de que cuestionen algún futuro derecho

Qué ganará y qué perderá el PSOE de Pedro Sánchez

Gracias a la crisis social, moral y política de España (y también económica, aunque en este orden), los militantes del PSOE están más a la izquierda que antes. A esa evidencia ha sabido adaptarse Pedro Sánchez, ganando las elecciones internas socialistas con un mensaje que aboga por destruir al PP, pero que no da ninguna receta de cómo

Vergüenza de ser español

No conozco ningún otro país en el que tantos nacionales pertenecientes a él se avergüencen de serlo. Algún motivo grave debe haber para ello, aparte del sentimental, por supuesto, el cual resulta incuestionable: no les gusta su país o no quieren formar parte de él y punto. Bastantes de ellos, incluso, en vez de ayudar a mejorar la presunta

No conozco ningún otro país en el que tantos nacionales pertenecientes a él se avergüencen de serlo. Algún motivo grave debe haber para ello, aparte del sentimental, por supuesto, el cual resulta incuestionable: no les gusta su país o no quieren formar parte de él y punto. Bastantes de ellos, incluso, en vez de ayudar a mejorar la presunta

No conozco ningún otro país en el que tantos nacionales pertenecientes a él se avergüencen de serlo. Algún motivo grave debe haber para ello, aparte del sentimental, por supuesto, el cual resulta incuestionable: no les gusta su país o no quieren formar parte de él y punto. Bastantes de ellos, incluso, en vez de ayudar a mejorar la presunta

No conozco ningún otro país en el que tantos nacionales pertenecientes a él se avergüencen de serlo. Algún motivo grave debe haber para ello, aparte del sentimental, por supuesto, el cual resulta incuestionable: no les gusta su país o no quieren formar parte de él y punto. Bastantes de ellos, incluso, en vez de ayudar a mejorar la presunta

Por qué puede ganar Jeremy Corbyn

El reiterado terrorismo islámico ha evidenciado las carencias del Gobierno de Theresa May en materia de seguridad. No son las únicas, por desgracia para ella. La inanidad política de la líder conservadora, que no se parece en nada a Margaret Thatcher, como pretendieron colarnos sus valedores, ha provocado que su ventaja preelectoral de

Los mejores 30 años

Estoy pensando en rotular mi propia vida como ciertos establecimientos comerciales. Así: Enrique Arias Vega, abierto en 1943; próxima clausura por liquidación de existencias. No es que uno sea morboso ni que piense dejar todo esto deprisa y corriendo. No. Lo que sucede es que, con tanta apelación negativa a la “memoria histórica”,

Homicidas al volante

Últimamente caen como chinches los ciclistas en la carretera. Y perdóneseme lo brutal de la expresión, porque más bestiales son aun los automovilistas que se los llevan por delante. Hasta ahora, matar a alguien con un volante en las manos no suele conllevar mayores quebrantos a los homicidas: en general, la pérdida de puntos en el carnet

La solución Macron

El triunfo electoral del francés Emmanuel Macron y el Gobierno que ha confeccionado son justamente lo contrario que el extremismo de uno u otro signo que impera en USA, Gran Bretaña, Grecia, Hungría, Austria… A lo mejor, lo suyo no es la solución ideal para los nuevos problemas de los países desarrollados (caída de renta, aumento de

800 millones por voto

Al parecer, no es verdad que en una democracia todos los votos sean iguales. Mariano Rajoy ha concedido al Gobierno vasco 1.400 millones de los 1.600 que le pedía Íñigo Urkullu para mejorar el cupo fiscal de su comunidad autónoma. Todo, a fin de conseguir el voto favorable de los cinco diputados peneuvistas al proyecto de Presupuesto.

Gracias a Podemos

Tenemos que darle las gracias a Podemos, aunque sus más críticos lo pongan un día a parir y el otro también. A pesar de sus extravagantes numeritos políticos —o, mejor, gracias a ellos—, el partido de Pablo Iglesias canaliza una serie de frustraciones populares que, si no, no hallarían cauce alguno dentro de los partidos tradicionales

El mal (ejemplo) francés

Francia no se parece políticamente a España en nada. Para empezar, carece de las agudas tensiones territoriales de nuestro país. Es más: no hay nacionalismos o independentismos como los de Euskadi y Cataluña, porque sus homólogos, Iparralde y Rosellón, son unas de las regiones más deprimidas económicamente de Francia. Otras características

¿Todos los políticos son iguales?

Ironizaba el otro día Pablo Iglesias con que “todos los políticos son iguales”, queriendo decir obviamente lo contrario: que no lo son ni por asomo. Respondía así a una pregunta de la periodista Cristina Pardo sobre una mariscada de Ramón Espinar en Galicia, de la que presumió el dirigente de Podemos en Facebook hasta que, quizás

Vivir distanciados

Reconozco que últimamente me desazona vivir en España. No sólo por la degradación de las condiciones de vida de muchas personas, que también. Pero, sobre todo, por la sensación de pesimismo generalizado, de queja constante, de tensiones ideológicas y políticas entre unos y otros… “¡Y eso que sois unos juerguistas que vivís ‘de

El voto desigual

La Democracia existe desde hace cuatro días, como el que dice, porque casi nadie cree en ella. Y no me refiero solo a la mayoría de países de la ONU, que son regímenes autocráticos, en uno u otro sentido. Sino también a las naciones y personas aparentemente democráticas: en la Grecia clásica, por ejemplo, solo podía expresarse libremente

Enrique Arias Vega

Periodista y economista bilbaíno, diplomado en la Universidad de Stanford (USA), lleva escribiendo casi cuarenta años. Sus artículos han aparecido en la mayor parte de los diarios españoles, en la revista italiana Terzo Mondo y en el periódico Noticias del Mundode Nueva York.

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