El Dalai Lama ha visitado Barcelona y ha pregonado su filosofía de no violencia y de búsqueda de la felicidad a través de la paz interior. Mucho me temo que más de uno no ha entendido su mensaje. Se olvida el largo bagaje de ejemplaridad y compasión que acompañan al personaje.
La filosofía del Dalai Lama va más allá de un conflicto concreto o de un drama humano en particular. El líder espiritual tibetano toca la esencia misma de las personas: la procedencia común que nos hermana.
Desde el sufrimiento, la compasión y la actitud de diálogo el Dalai Lama ha conquistado millones corazones, ha agitado millones de conciencias.
El mensaje está allí para quien quiera entenderlo. Desde la sensibilidad. Sin afectación ni egolatría.