Viajar por el mundo te permite, entre otras cosas, cazar expresiones nuevas. El refranero mundial es ciertamente inagotable.
Este es el último dicho que cacé. Procede de República Dominicana: “lugar pequeño, infierno grande”.
Tal dicho apunta al hecho de que la convivencia es difícil cuando los espacios son limitados y las personas están condenadas a verse, quiéranlo o no.
Por ello el lugar pequeño puede convertirse en un escenario diabólico. Sin refugio, sin vía de escape o espacio donde guarecerse: condenados a vivir-con. Que no es lo mismo que convivir.