Aconsejo a la ciberparroquia de Periodista Digital que escuchen la entrevista de hoy a Carlos Blanco.
Háganlo y reparen no sólo en lo que dice sino en cómo lo dice, en especial el juego de manos.
El juego de manos es a un comunicador lo que el juego de piernas y muñeca a un tenista.
Así, las manos de Carlos Blanco evidencian nivel de «Grand Slam».
No es fácil mover las manos en público. Pero cuando se consigue (con sobriedad, sin afectación) el impacto comunicativo es muy alto. Las manos son muy reveladoras de la personalidad.
En el lenguaje religioso las manos juegan un papel capital. También en la calle. Cuando queremos ganarnos la confianza de un perro desconocido, debemos enseñarle nuestras manos. En las manos esta el marchamo de nuestro estilo. Nuestra manera de ir por la vida.
Son manos maravillosas las de Carlos Blanco, que acompasan las ideas con una cadencia muy efectiva.
Las manos son los tentáculos de la mente. No hay manos maravillosas sin mente maravillosa.